La provincia de Burgos pierde 2.804 habitantes durante el último año

A 1 de julio de 2016, Burgos contaba con 358.325 habitantes, la cifra más baja en más de una década tras un retroceso interanual del 0,77 por ciento

Se acumula un saldo migratorio negativo y un crecimiento vegetativo negativo

La tendencia es compartida por todo Castilla y León, pero no por España

La tendencia continúa. La provincia de Burgos perdió un total de 2.804 habitantes en un año. Así lo ratifican los datos publicados esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que demuestran que a 1 de julio de este año vivían en la provincia un total de 358.325 personas, es decir, un 0,77 por ciento menos que justo un año antes y un 0,44 por ciento menos que a principios de año, cuando residían en Burgos 359.925 personas.

Burgos ha perdido 16.483 habitantes desde que tocó techo en 2009

Con este nuevo descenso poblacional, la provincia se sitúa en niveles anteriores a 2006, cuando Burgos comenzó a vivir en primera persona el incremento de población que se registró la década anterior en el conjunto del territorio nacional. A raíz de aquel boom poblacional, la provincia alcanzó en 2009 su particular techo, alcanzando una población de 374.808 habitantes. A partir de ahí, la crisis golpeó duro en este ámbito y Burgos comenzó a perder vecinos a pasos agigantados hasta contar con 16.483 habitantes menos (un 4,39 por ciento) en siete años.

En este sentido, cabe destacar la evolución registrada en el ámbito de la población inmigrante, que ha ido reduciéndose de manera paulatina con motivo de la crisis. Básicamente, la falta de trabajo ha empujado a muchos inmigrantes a tener que salir de Burgos (y España) para buscarse la vida en otros países o regresar a sus lugares de origen. De hecho, de los 2.804 habitantes que ha perdido Burgos en la última estadística, 1.292 (un 46 por ciento) eran inmigrantes, cuyo número total se ha reducido hasta los 24.468, lo que supone el 6,8 por ciento de la población total.

A esta situación se le añaden dos factores que no hacen sino fortalecer la tendencia a la baja. Por un lado, el saldo migratorio, que continúa siendo negativo. Por el otro, el crecimiento vegetativo, que también es negativo. Básicamente, en la provincia fallecen desde hace varios años más personas de las que nacen. De hecho, entre enero y julio, la diferencia entre ambos conceptos se disparó hasta los 621 habitantes (1.926 defunciones y 1.305 nacimientos).

En Castilla y León

Con todo, la tendencia registrada en Burgos es compartida por buena parte de nuestro entorno. Prueba de ello es que Castilla y León es la comunidad autónoma que mayor pérdida de población ha registrado en la última estadística. Así, la comunidad autónoma contaba a 1 de julio con 2.445.666 habitantes, es decir, 18.751 menos que un año antes (un 0,76 por ciento).

Eso sí, ambas realidades chocan con la tendencia acumulada en el conjunto del territorio nacional, en el que se ha puesto fin a cinco años de pérdida de población, registrando un incremento simbólico de 57.593 habitantes en términos interanuales.