El acusado del crimen de Padre Silverio declara que actuó «por impulso» tras un cambio de medicación

La vista ha arrancado esta mañana en la Audiencia Provincial/PCR
La vista ha arrancado esta mañana en la Audiencia Provincial / PCR

El juicio por asesinato contra Óscar V.R. ha arrancado esta mañana en la Audiencia Provincial/ La Fiscalía pide 34 años de internamiento en centro psiquiátrico

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Con las declaraciones del acusado, dos de las víctimas y los testigos ha arrancado esta mañana en la Audiencia Provincial el juicio contra Óscar V.R., acusado de un delito de asesinato con alevosía y otros dos de asesinato en grado de tentativa. La Fiscalía pide para él 34 años de internamiento en un centro psiquiátrico, pues admite el eximente de alteración psíquica, para explicar lo que ocurrió aquel 11 de noviembre de 2015, cuando el acusado acuchilló a dos trabajadores de la empresa Josmy, en Padre Silverio, y causó la muerte a un vecino, de 80 años, que esperaba un taxi en la calle El Carmen.

Óscar V.R. se ha remitido a la declaración realizada en el momento de los hechos y solo ha contestado a preguntas de su abogado. El acusado reconoció en su momento que «no había planeado» agredir a ninguno de los compañeros de trabajo, y que «no sabía cómo le dio por coger el cuchillo», que había llevado previamente de la vivienda que compartía con su hermano al almacén de Padre Silverio en el que trabajaba.

La hermana del acusado afirma que, tras cambiarle el tratamiento, lo notaron esquivo y acelerado, pero no consiguieron hablar con la psiquiatra

En su declaración, Óscar V.R. insistió en que «no sabía por qué lo hizo; se le fue la cabeza» y en que actuó por «un impulso», pues en ningún momento había discutido con las víctimas. «No es consciente de lo que ha hecho y está en una nube», fue lo que declaró días después de lo sucedido, y a lo que se ha remitido esta mañana, insistiendo que tras serle diagnosticado un trastorno bipolar, y seguir el tratamiento, «ha hecho vida normal». Es más, llegó a tener pareja y a comprarse una vivienda para convivir con ella.

Sin embargo, días antes del 11 de noviembre, la familia ya detectó con Óscar V.R. no estaba bien. Lo notaron «esquivo, distante», ha asegurado su hermana, y algo «acelerado», ha comentado su cuñado. La razón, según el testimonio de la hermana, es que la psiquiatra le había retirado parte de la medicación pues «lo vio bien». Hasta en dos ocasiones, la familia intentó hablar directamente con la psiquiatra, pero solo consiguieron contactar a través de la enfermera. La primera vez, se rebajaron de nuevo los antipsicóticos; la segunda, se le modificó la medificación con intención de reajustarla.

Óscar V.R. es una persona «muy consciente de la enfermedad» que padece y «muy responsable», ha insistido la familia. Se encargaba él mismo de tomar la medicación, como lo ha hecho durante estos dos años que lleva en prisión. Además, estaba controlado por la familia, lo que explica que «en 20 años de enfermedad solo haya tenido un ingreso», en 2012 cuando abandonó la medicación y huyó a Madrid. Luego, reajustes de medicación, sobre todo, por episodios depresivos, según la hermana. Y en ningún caso episodios de violencia como el ocurrido en 2015.

Sin mediar palabra

Aquel 11 de noviembre, a primera hora de la mañana, sin mediar palabra, el acusado se acercó por la espalda y acuchilló a uno de los empleados de Josmy, que trabajaba en el almacén de Padre Silverio y llevaba en la empresa más de 40 años, según ha relatado él mismo. No se había enfrentado con Óscar V.R. ni había habido discusiones previas.

Las víctimas aseguran que desconocían los problemas mentales que tiene el acusado

Los gritos de la primera víctima alertaron al otro compañero, que solo se dio cuenta de lo que había pasado cuando el acusado, según ha explicado, le clavó también a él un cuchillo. En este caso, la víctima ha asegurado que «nunca había sido fácil trabajar con Óscar V.R.», pues tenía un comportamiento extraño. Y ambos trabajadores han negado que supiesen que el acusado tenía problemas mentales, si bien en las declaraciones realizadas tras los hechos apuntaron lo contrario, ha insistido el abogado de la defensa.

Los testigos presentes en la vista de esta mañana han explicaron cómo vieron correr a víctimas y agresor por la calle, y cómo se produjo la última de las agresiones, que acabó con la vida de A.S.S. El hombre, de 80 años, había bajado de su domicilio para coger un taxi e ir a una consulta médica. Se encontró de frente con el agresor, recibió una puñalada y falleció en su portal. Vivía con uno de sus hijos, que dependía económicamente de él.

El juicio continuará mañana, con la presentación de los informes forenses en relación con el asesinato y las lesiones ocasionadas a las víctimas, así como los informes médicos y psiquiátricos sobre el acusado. Está previsto que el caso quede visto para sentencia mañana mismo.

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