Aguilar: «Consideramos los medicamentos bienes de consumo pero todos son drogas»

Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmaceúticos/BC
Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmaceúticos / BC

El presidente del Consejo General del Colegio de Farmacéuticos muestra su preocupación por los peligros de internet, en venta ilegal de medicamentos

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Le conocimos como presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Burgos, aunque ahora vuela mucho más alto. Acaba de ser reelegido presidente del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos y, además, durante este año preside la Agrupación Farmacéutica Europea. El burgalés Jesús Aguilar defiende el sistema no solo farmacéutico sino también sanitario de nuestro país, y muestra una especial preocupación por los riesgos que entraña internet. Insiste en el papel del farmacéutico como agente de salud, clave para garantizar la sostenibilidad del modelo asistencial.

¿Qué es un farmacéutico? Porque no son los meros dispensadores de medicamentos

Yo preguntaría mejor qué es una farmacéutica, porque el 74% de los farmacéuticos son mujeres. Es un profesional con más de 800 historia, que ha ido superando diferentes fases. Desde esos farmacéuticos que realizaron las primeras fórmulas magistrales hasta la llegada de la industria farmacéutica, y una tercera etapa en la que se han centrado en la dispensación del medicamento. Hemos iniciado una cuarta fase, más asistencial, más dirigida al paciente, y derivada de la existencia de un paciente polimedicado, mayor, que necesita otros cuidados desde el punto de vista farmacológico. Así que el farmacéutico es un agente de salud.

¿El ciudadano sí que consulta con el farmacéutico, le pide asesoramiento?

Todos los días. Cada día entran en las 22.000 farmacias que existen en España unas 2.300.000 personas. Tenemos una gran red de farmacias y la consulta del ciudadano es permanente y constante. Responde a la preocupación del ciudadano por su salud. Ante un síntoma menor, un malestar... lo consulta. Y el paciente de más de 65 años, con mayor motivo, porque son pacientes crónicos o polimedicados. Pero las consultas al farmacéutico son una práctica habitual entre la población española.

«No me preocupa tanto la automedicación como que no sea responsable»

Aun así no hemos conseguido desterrar la automedicación...

No, no. La automedicación existe y existirá, pero tiene que ser responsable. No me preocupa tanto que exista como que no sea responsable. Si la automedicación tiene detrás un consejo de un profesional sanitario, es correcta. El problema es que derive de los consejos de otros ciudadanos; tenemos que consultar siempre a un profesional sanitario que sepa de medicación, y los farmacéuticos somos los expertos en medicamentos.

¿Somos conscientes de las consecuencias que la automedicación, en cuanto a generación de resistencia a los medicamentos? Porque sí que se está generando esa resistencia, ¿no?

En los antibióticos sí creamos resistencias pero no solo por el uso inadecuado sino porque existe mayor prescripción de antibióticos. Tenemos un problema importante, comenzando por el área veterinaria, porque los antibióticos que se suministran a los animales pasan a la cadena alimentaria. La automedicación se suele utilizar en síndromes menores, pero aun así hay que tener precaución porque todos los medicamentos son drogas. Los consideramos bienes de consumo, porque los tenemos accesibles a través del sistema de salud, y a veces los banalizamos, pero todos los medicamentos son drogas. Y ahí están los peligros de internet, donde encontramos absolutamente de todo. Me preocupa muchísimo. Existen páginas ilegales y con medicamentos falsificados, con dosis inadecuadas, con impurezas. Es peligrosísimo. Debemos desterrarlo porque es un grave problema de salud pública.

¿Cómo es la relación con las grandes empresas farmacéuticas?

Tenemos una relación buena, se trabaja en proyectos conjuntos y colaboraciones, como la recogida de residuos y medicamentos en los puntos SIGRE. La industria farmacéutica tiene un papel muy importante en el avance de la farmacología, a través de la investigación.

«No podemos demonizar a la insdustria farmacéutica, porque es responsable de un elevado porcentaje de la investigación»

Aun así, las farmacéuticas son empresas y se critica que tomen decisiones en líneas de investigación atendiendo a criterios económicos...

Si comparamos los años 50, 60 o 70 con lo que tenemos ahora, farmacológicamente hemos avanzado de una manera tremenda, y es indudable. Que hay que seguir avanzando, también. Que la industria farmacéutica abarca problemáticas que afectan a mayor número de personas, también. No todo es justo, aunque hay que avanzar en esa justicia y en el medicamento personalizado, y los farmacéuticos ya lo hacemos con la formulación magistral. No podemos demonizar a la industria farmacéutica, pues el balance es positivo para el conjunto de la humanidad. Un porcentaje elevadísimo de la investigación en España procede de la industria farmacéutica. Otra cuestión son los problemas particulares, que tenemos que seguir investigando.

Hablaba de que no es justo demonizar a las empresas farmacéuticas, ¿y la homeopatía?

Hay un lío estupendo. La homeopatía está definida en Europa como un medicamento, con 200 años de historia, y son medicamentos prescritos por médicos homeópatas (sobre todo por ginecólogos, dermatólogos y generalistas), titulados y colegiados. Lo que se tiene que hacer es aplicar la normativa, que en España no se ha hecho, y mientras sea un medicamento y venga prescrito por un médico, tiene que estar en la farmacia. Los farmacéuticos no debemos cuestionar si una prescipción médica tenemos que dispensarla o no.

Hablábamos antes del número de farmacias en España, ¿cómo estamos en Burgos?

En Castilla y León tenemos 1.628 farmacias, de las cuales, 1.082 están en el medio rural. En Burgos, 204 farmacias en toda la provincia, y 121 en los pueblos. En España tenemos una farmacia por cada 2.112 habitantes, pero en Castilla y León la cifra asciende a 1.500 habitantes, y en Burgos, por cada 1.756. Castilla y León es la autonomía que tiene una mayor problemática de sostenibilidad de las farmacias, porque el 15% están en una situación de viabilidad económica comprometida.

«Me preocupa muchísimo el peligro de internet, donde encuentras de todo»

¿Las ratios de farmacia por habitante son adecuadas, en Burgos, para prestar un buen servicio al ciudadano?

Sí. Tenemos una farmacia por cada 1.756 habitantes y hay países de nuestro entorno, como los anglosajones, que tienen una farmacia por cada 13.000 habitantes. Tenemos una red muy especial, como una tela de araña que llega a todos los rincones; un sistema controlado por las autoridades sanitarias como parte del sistema sanitario del país, en el que las farmacias se ubican allí dónde el ciudadano lo necesita.

¿Y qué necesitamos para que esa red sea sostenible?

En el mundo rural, y en muchas de las farmacias que están en esa situación económica comprometida, el farmacéutico es el único profesional sanitario accesible todos los días. Lo que le proponemos a las administraciones es aplicar estos servicios profesionales, el trabajar con los ciudadanos en el seguimiento farmacoterapéutico de sus tratamientos, en la adherencia al tratamiento. Si fuésemos capaces de ello, el Estado se ahorraría mucho dinero, y los ciudadanos estarían más controlados, bajarían los ingresos hospitalarios y las urgencias. Esta es la vía que se debe abrir también para dar una viabilidad económica a las farmacias.

Me ha dicho, al principio de esta entrevista, que mejor hablar de farmacéuticas que de farmacéuticos. Son mayoría las mujeres que se dedican a esta profesión, ¿por qué?

Porque es una de las carreras de ciencias, desde el punto de vista académico, más complicadas. Y porque la mujer está más implicada en profesiones de asistencia y salud. Lo que nos pasa a los farmacéuticos ocurre también en enfermería, fisioterapia o medicina; la asistencia directa, el contacto con el paciente, la atención sanitaria... ahí juega un mayor papel la mujer. Y también porque la mujer está muy volcada en el estudio, la investigación y el avance de la ciencia.

¿Cuáles son los retos de la profesión farmacéutica?

El desarrollo de la línea asistencial, con mejora de la farmacoterapia de los pacientes y la mejora de la salud pública. En cuanto a los farmacéuticos, estamos muy ávidos de conocimientos. Damos mucha importancia a la formación continuada, tenemos un plan de formación continuada desde el Consejo General del Colegio Oficial de Farmacéuticos, y a la especialización. El gran reto es seguir avanzando, también en el ámbito tecnológico.

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