La ampliación de la residencia de mayores y la promoción de 70 viviendas de alquiler social, proyectos clave de Caja de Burgos

Rafael Barbero y Ginés Clemente/BC
Rafael Barbero y Ginés Clemente / BC

La Fundación Caja de Burgos invertirá este año 16 millones de euros, tras cerrar un ejercicio en el que destinó un 7,5% más de rescursos económicos a su actividad

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

«Tenemos un proyecto sólido, del que estamos muy satisfechos y orgullosos». Con estas palabras valora su presidente, Ginés Clemente, a la Fundación Caja de Burgos, cuya actividad está completamente consolidada y que va cumpliendo, incluso superando, los objetivos marcados en su plan estratégico 2017-2020. Los resultados de 2018 así lo demuestran, pero también los proyectos previstos para 2019.

Así, la Fundación Caja de Burgos arrancará este año la ampliación de su residencia para mayores ubicada en la Avenida de Cantabria, y que supondrá una inversión de 10 millones de euros. Se construirá un nuevo edificio de 5.800 metros cuadrados, con 70 habitaciones y 80 plazas nuevas, que permitirá la creación de 50 puestos de trabajo.

Se trata de una iniciativa con la que se pretende dar cobertura a la demanda, creciente, de servicios de atención a las personas mayores de Burgos, ya que las actuales dependencias están completas y con una importante lista de espera, ha apuntado el director general, Rafael Barbero. El estudio de detalle se ha aprobado inicialmente y, ahora, se abre un periodo de exposición pública, con la intención de poner en funcionamiento la ampliación en 2022.

La nueva residencia es uno de los proyectos clave de la Fundación Caja de Burgos, que también levantará una construcción de 70 viviendas de proteccción oficial para pisos de alquiler social, «a precios asequibles». Y como tercera iniciativa destacada de la entidad burgalesa, el centro de aceleración de empresas La Locomotora, que se llevará a cabo si bien habrá que cambiarla de ubicación por los problemas administrativos surgidos con el Ayuntamiento de Burgos.

Todo ello unido a la inicitiva Polo Positivo, la primera lanzadera industrial de Burgos impulsada entre Grupo Antolin, Acituri, Gonvarri y Fundación Pascual, que acaba de arrancar y ya está generando muy buenas sensaciones. Iniciativas y proyectos que consolidan a la fundación como un refrente económico, empresarial y de innovación, y como un «agente de transformación social» de Burgos.

16 millones de inversión

Sin embargo, al margen de los grandes proyectos, la Fundación Caja de Burgos continúa con sus actividades sociales y culturales. Para 2019, el presupuesto que maneja es de 16 millones de euros, siguiendo la estela del pasado ejercicio, cuando se incrementó en un 7,5% la inversión. De sus programas, actividades e iniciativas se han beneficiado 500.000 personas.

Rafael Barbero ha destacado que la fundación ha conseguido cumplir ya uno de los objetivos del plan estratégico y el 49% de lo invertido en actividades se recupera vía ingresos. Así, la entidad ingresó el pasado año 15 millones de euros, en ingresos propios, que se completaron con las aportaciones del convenio con la Fundación 'la Caixa' y los recursos derivados del patrimonio.

Cerraron ejercicio con un beneficio de 850.000 euros, que sirve para «dar sostenibilidad a largo plazo al proyecto» e incrementar las actividades destinadas a los burgaleses. Del pasado año, Barbero ha destacado otros números como los 2.250 espectadores del programa Escuela de Públicos o los 84.850 usuarios del CAB, una cifra histórica que suma para que el centro de referencia nacional haya contado con 804.238 usuarios desde que abrió sus puertas en 2003.