Asociación de Fibromialgia de Burgos: «Somos enfermos, no vagos»

María Ángeles Martínez Martin, decana de la Facultad de Salud, ha leído un manifiesto en la Plaza de Santo Domingo/IAC
María Ángeles Martínez Martin, decana de la Facultad de Salud, ha leído un manifiesto en la Plaza de Santo Domingo / IAC

La Asociación de Fibromialgia de Burgos ha celebrado hoy el Día Internacional reivindicando un mayor reconocimiento social, administrativo y sanitario para los enfermos

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

La Asociación de Fibromialgia de Burgos (Afibur) ha celebrado hoy el día internacional de esta enfermedad reivindicando sus derechos como ciudadanos y, sobre todo, como enfermos. La presidenta de la asociación, Laura Pascual, defiende que «Somos enfermos, no vagos», porque, según explica, hay muchas personas que no entienden la enfermedad y tachan a los enfermos de lo que no son, sin comprender que se trata de una enfermedad reconocida, crónica e invalidante.

De hecho, la fibromialgia afecta a más de 3.200 burgaleses, de los cuales la mayor parte son mujeres de 40 años en adelante, aunque la edad de aparición de la enfermedad se está acortando. En estos momentos, los afectados son atendidos a través de un protocolo que implica a varios profesionales sanitarios que son coordinados desde Atención Primaria.

Sin embargo, Afibur pide que la Consejería de Sanidad ponga en marcha una unidad de referencia en la comunidad y si es en el Hospital Universitario de Burgos (HUBU) mejor. Es necesario que haya un lugar de referencia para los muchos afectados por la fibromialgia y que estos puedan recibir una atención «integral».

En este sentido, sin una mayor ayuda por parte de la administración, el enfermo sufre «problemas sociales, familiares y laborales tremendos porque hay días que «no nos podemos ni mover», explica Pascual, al tiempo que lamenta que aún hay una aceptación social muy baja y esto hace que los enfermos no reconozcan que padecen fibromialgia.

La educación del cerebro

Por otro lado, y aunque también echan en falta investigación, la Universidad de Burgos (UBU) está desarrollando una aplicación móvil para tratar de conseguir que el cerebro active mecanismos que reduzcan la sensación de dolor. Se trata de un estudio preclínico que, a través de nueves sesiones, trabaja con las emociones de los enfermos.

El proyecto está en fase de desarrollo y en octubre comenzará a probarse con dos grupos diferentes de veinte enfermos de fibromialgia. Los responsables del proyecto son una ingeniera, un informático, una psicóloga y una terapeuta ocupacional y podrían estar ante un avance que palíe la enfermedad mediante recursos mentales para que esa intensa sensación de dolor o de fatiga que asaltan habitualmente al paciente sea menor.

Temas

Burgos

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos