El Ayuntamiento niega que la ordenanza de terrazas sea «política» y afirma que se ha coordinado con los hosteleros

Imagen de una terraza en verano/BC
Imagen de una terraza en verano / BC

Ana Bernabé y Daniel de la Rosa aseguran que se han reunido con la federación y con el técnico que ellos designaron para trabajar en el proyecto

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Las críticas de la Federación de Empresarios de Hostelería a la nueva ordenanza de terrazas ha levantado ampollas en el Ayuntamiento de Burgos. Sin querer entrar en polémicas, Ana Bernabé y Daniel de la Rosa, concejal de Licencias y portavoz del PSOE, respectivamente, han negado que la redacción del texto se haya hecho de espaldas al colectivo profesional. Es más, insisten en que la federación señaló incluso un técnico para que trabajase con ellos.

Bernabé y De la Rosa, que se han encargado de dirigir el proyecto, junto con los técnicos y jurídicos municipales, afirman que los hosteleros han participado desde el primer momento. Se han mantenido reuniones con la federación, explican, y se han coordinado con el técnico designado como mediador, y para que aportase su punto de vista sobre las modificaciones introducidas o las novedades del documento.

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Además, se les pasó un borrador, insiste la concejal. Y, en todo momento, «se ha tenido en cuenta a todos los colectivos implicados», incluidos los hosteleros, ha apuntado De la Rosa. Por ese motivo, ni uno ni otro entienden las últimas declaraciones del presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería, Enrique Mata, en las que afirma que no se les ha tenido en cuenta y, por tanto, se ha elaborado una ordenanza que choca con los intereses del sector.

Una ordenanza «que han hecho los técnicos y los políticos» y que pone en peligro puestos de trabajo, en concreto, tres de cada diez contratos de verano, los que se firman para cubrir las necesidades de atención de las terrazas. Si la ordenanza va a restringir el número de veladores, insisten los hosteleros, se reducirán las contrataciones, algo en lo que el Ayuntamiento no entra.

Con «voz»

El objetivo, desde el primer momento, ha sido «dar voz» a los hstleros, y así se ha hecho. Y hasta ahora parecía que se había conseguido una ordenanza más o menos consensuada, que lo que sí cuenta es con el apoyo unánime de la corporación municipal, ha recordado De la Rosa. Sin embargo, «hay tiempo para hacer aportaciones», porque la ordenanza está en periodo de información pública y se pueden presentar alegaciones hasta mediados de enero.

En el Ayuntamiento esperan que, a través de la federación o a título individual, los hosteleros aleguen. Se analizarán las propuestas y, si son razonables, se tendrán en cuenta. Si es necesario se analizará caso por caso para ver en qué perjudica la ordenanza al sector, pero a juicio de Bernabé se trata de una ordenanza positiva, si bien es cierto que es complicado complacer a todo el mundo.

 

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