El Ayuntamiento concedió en 2017 un total de 942 ayudas de urgente necesidad

La solicitud de ayudas se ha incrementado levemente/Henar Sastre
La solicitud de ayudas se ha incrementado levemente / Henar Sastre

Se trata de una cifra muy similar a la registrada en 2016, pero significativamente inferior a la de los años más duros de la crisis | La mayoría de las ayudas fueron destinadas a manutención y vivienda

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

El Ayuntamiento de Burgos concedió el año pasado un total de 942 ayudas de urgente necesidad a otras tantas familias por un valor conjunto de 510.774,28 euros, lo que supone un incremento de 12% de la consignación presupuestaria respecto a 2016. Y es que, aunque el número de ayudas concecdidas se ha mantenido prácticamente plano (1 más), la cuantía media concedida se ha incrementado hasta los 539 euros, es decir, 60 euros más que el año anterior.

Eso sí, según ha destacado hoy el alcalde, Javier Lacalle, no se ha cubierto todo el presupuesto consignado para esta línea de ayudas. Y eso a pesar de que, vista la experiencia de los anteriores ejercicios, el año pasado se decidió reducir hasta los 596.420 euros. De esta forma, ha destacado, «ninguna de las solicitudes que cumplían los requisitos se ha quedado sin ayuda». En este sentido, el departamento de Servicios Sociales ha tenido que denegar un total de 200 solicitudes por no cumplir los requisitos o no justificar la situación carencial.

Sea como fuere, los datos demuestran una cosa. Y es que, cada vez es menor la situación de necesidad. Cierto es que con casi un millar de ayudas concedidas no se pueden echar las campanas al vuelo, ni mucho menos, pero la cifra de solicitudes y concesiones se ha visto significativamente reducida desde que tocaran techo en 2014. No en vano, durante «los años más duros de la crisis», la solicitud de ayudas creció «exponencialmente» y, desde 2015, se ha estabilizado, ha subrayado Lacalle.

Subsistencia básica y vivienda

Un análisis más profundo de las características indican que la inmensa mayoría de las ayudas concedidas el año pasado sirvieron para cubrir necesidades urgentes en alimentación y subsistencia básica (406) y en ámbitos relacionados con la vivienda (625), ya sea pago de suministro o alquileres. Menor impacto en la estadística tienen otros ámbitos, como los vinculados a la salud (46) o al alojamiento alternativo (38).

Quizá, el dato más negativo es el vinculado a la cronificación. No en vano, 717 del total de ayudas fueron solicitadas por personas que ya se habían visto beneficiadas con anterioridad del programa.

Aunque es difícil definir un perfil tipo, alrededor de la cuarta parte de los solicitantes son de origen extranjero, lo que supone un descenso respecto a ejercicios anteriores. Asimismo, la mayor parte de las ayudas se concedieron a mujeres, si bien, buena parte de las mismas fueron a parar a la unidad familiar en su conjunto.

Por su parte, el origen geográfico de las solicitudes se ha estabilizado en los últimos años. Así, hasta hace poco, eran los CEAS de Gamnonal y la Zona Sur los que mayor volumen de ayudas tramitaban, pero esa situación se ha igualado en los últimos ejercicios.

Presupuestos prorrogados

Con estos datos sobre la mesa, el alcalde ha querido poner en valor la relevancia del programa. «Se trata de ayudas de poca cuantía», pero extremadamente útiles para las familias que las reciben. Y con ese espíritu, la idea pasa por mantener el programa a largo plazo. De momento, este año se cuenta con la misma partida que en 2017, toda vez que el presupuesto municipal se ha prorrogado. Con esa cuantía se espera poder dar una cobertura total a las necesidades, pero en el hipotético caso de que la partida se quedara corta, Lacalle no tiene ninguna duda en que todos los grupos apoyarían una modificación presupuestaria, ya que en este asunto «todos vamos de la mano».

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