La nueva ordenanza de movilidad pondrá negro sobre blanco, aunque sin infraestructuras

El uso de la bicicleta queda regulada, especialmente en su coexistencia con los peatones/Andrea Ibáñez
El uso de la bicicleta queda regulada, especialmente en su coexistencia con los peatones / Andrea Ibáñez

Burgos con Bici valora positivamente un documento que trata de regular la zona de coexistencia entre el peatón y el ciclista | El último borrador se votará en el pleno del próximo mes

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

Acabar con la situación de incertidumbre y mejorar el dinamismo de la ciudad son los principales retos que tratará de resolver la próxima ordenanza municipal de movilidad, que encara la recta final de la tramitación para que entre en vigor. Tras meses y meses de trabajo político, técnico y asociativo, el último borrador resultante «trata de poner negro sobre blanco» en muchas de las cuestiones que actualmente carecen de una regulación específica, explica Pedro Mediavilla, portavoz de Burgos con Bici.

Sin embargo, aunque se ofrecen soluciones a varios puntos que hoy son objeto de conflicto entre peatones, conductores, ciclistas y usuarios de patinete, faltan infraestructuras que se contemplan en el documento, pero que parecen lejanas a ser realidad. Es el caso de las ciclocalles y ciclocarriles, dos soluciones de movilidad que facilitarían el uso de la bicicleta y la seguridad de los ciclistas, en un momento en el que hay que tener especialmente en cuenta la sostenibilidad en el transporte.

Según comenta Mediavilla, «podemos estar muy de acuerdo con parte del borrador, pero mientras no haya ciertas infraestructuras, simplemente se regula el problema de coexistencia, pero no desaparece». Y es que el documento hace énfasis en que el ciclista no utilice las aceras en la medida de lo posible y, al mismo tiempo, regula su uso en calles peatonalizadas, pero no en las aceras, donde está prohibido, «como es lógico», asegura Mediavilla, quien afirma que «hay que anteponer la seguridad del más débil, el peatón». Asimismo, Mediavilla reconoce que, mientras no se pacifique la velocidad de la circulación de los vehículos a motor, los ciclistas no se sentirán seguros en la calzada.

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En este sentido, desde Burgos con Bici confían que el sentido común, que ha venido aplicando hasta ahora la Policía Local, permita que no se sancione a quienes van por las aceras de manera respetuosa con el resto de usuarios de la vía, mientras no exista la alternativa de ciclocalles o ciclocarriles.

Zonas de coexistencia

Pero si en algo es concreta la nueva ordenanza municipal es las normas de utilización de la bicicleta en calles peatonalizadas. En estos puntos de coexistencia se limita la velocidad máxima a 10 kilómetros por hora, se obliga a disponer de cinco metros sin requerir un cambio de dirección o rebasar a los peatones a 1,8 metros, así como no pasar a menos de 1,8 metros de los portales o negocios.

El propio Mediavilla es consciente de que «es imposible hacerla cumplir de manera taxativa», pero sí confía en que la filosofía de circular lento y respetando las distancias sea entendida por los ciclistas y estos eduquen su manera de transitar por estos tramos. Es más, desde Burgos con Bici abogan por sancionar a quienes no cumplan con la ordenanza y celebran que no se haya optado por «hacer del centro de la ciudad un tapón para la bicicleta» y se siga pudiendo circular por el epicentro de la capital de una manera segura y respetuosa.

Los patinetes, una nueva amenaza

El último de los retos de la ordenanza municipal es el de hacer viable el cada vez más habitual uso del patinete, especialmente eléctrico, con los peatones. Desde Burgos con Bici dan la bienvenida a este método de transporte, siempre y cuando implique un trasvase de conductores. No obstante, Mediavilla apunta que se trata de un medio que también tiene un impacto sobre el medioambiente, en el sentido de que no está movido por la energía de quien lo maneja y requiere de una fuente eléctrica. En su favor está que el impacto, como vehículo a motor, es mucho menor que el de un vehículo de combustión, así como el espacio que ocupa.

Aún con todo, desde Burgos con Bici consideran que no pueden convivir con los peatones porque son vehículos inestables y están a favor de que se les aplique la misma normativa que a los ciclistas, mientras no existan carriles propios para que los que los utilizan.

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