Yo no quería

Yo no quería
Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Pues al final, el Ayuntamiento de Burgos incrementará las retribuciones de los corporativos. El pasado viernes, el Pleno municipal daba carpetazo a ese debate tan incómodo con un acuerdo alcanzado sobre la bocina entre PSOE y Ciudadanos. Lo curioso del tema es que, a tenor de lo escuchado desde las bancadas de uno y otro lado, pareciera que ninguno de los presentes quería subirse el sueldo y las retribuciones por asistencia a comisiones; que, en realidad, solo pasaban por allí. «Fue sin querer, señoría», parecían decir unos. «Yo no estaba de acuerdo», aseguraban los de allá. «Me obligaron los de la bancada de enfrente», insistían los de acullá.

Pero lo cierto es que todos han participado de algún modo en el debate. Sí, fue Ciudadanos el que abrió el melón, pero poco tardaron PSOE, PP y Vox en hincarle el diente, con el argumento -seguramente justo- de que el Ayuntamiento de Burgos es uno de los más austeros del país. Incluso Podemos, al que se le ha otorgado media dedicación exclusiva a pesar de que el Reglamento Orgánico de Funcionamiento del Ayuntamiento no aborda el asunto, también se ha visto salpicado por el asunto. Y eso que ellos han defendido en todo momento el no al incremento.

El resto, ya es historia. Idas y venidas, dimes y diretes, acusaciones, errores y cambios abruptos de parecer que acabaron aprobando un incremento de las retribuciones con el que unos y otros parecen estar incómodos. Al menos así lo pareció el viernes, cuando el alcalde, Daniel de la Rosa, ratificó su renuncia a subirse el sueldo. Una postura que, después de tanto marear la perdiz, también asumió el propio Vicente Marañón, mientras que Raúl Salinero renunciaba a los 3.000 euros que le correspondían como portavoz. ¡Caray! Si lo que iban a hacer era renunciar, ¿por qué alimentan el debate? Por cierto, un debate del que se ausentó el concejal y presidente de la Diputación, César Rico, curiosamente el que mayor sueldo recibe del erario público.

Sea como fuere, la mejor de las noticias es que este capítulo por fin se ha cerrado. Ahora toca trabajar, algo que ya se viene haciendo, por cierto. Y es que, tal y como reivindicaba el viernes el portavoz de Vox, Ángel Martín, durante estas semanas se han estudiado, debatido y tramitado centenares de expedientes. Correcto. Para eso pagamos -bien o mal, juzguen ustedes, que también lo pagan- a nuestros representantes.