Entrevista a Daniel de la Rosa, alcalde de Burgos

«Hay que recuperar la cultura política de pensar primero en el ciudadano y no en un despacho«

Daniel de la Rosa desde el balcón del Ayuntamiento de Burgos/Ricardo Ordóñez/ICAL
Daniel de la Rosa desde el balcón del Ayuntamiento de Burgos / Ricardo Ordóñez/ICAL

El alcalde de Burgos subraya que va a gobernar en minoría pero sigue «tendiendo la mano» a Cs para gobernar en coalición porque «lo primero es la ciudad y la estabilidad»

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El recién elegido alcalde de la capital burgalesa conversa con la Agencia Ical de un modo cercano y distendido (cambia su despacho de Alcaldía por una terraza del céntrico Paseo del Espolón para realizar la entrevista) en el que habla con claridad de las primeras medidas adoptadas, de los retos a corto y medio plazo de su mandato, y asegura que «no le va a dar ningún motivo a la oposición» para que puedan «justificar» una moción de censura contra él, así como de las exigencias que hará llegar a los gobiernos regional y nacional una vez se constituyan. Tampoco esconde su opinión, calificando de «fraude», lo que se está viendo en algunas comunidades de España con los distintos y diferentes pactos alcanzados por los partidos políticos (Castilla y León, Madrid, Navarra...), y se muestra convencido de que pasará factura en la siguiente cita electoral.

-¿Cómo se siente? Un sueño que daba por perdido pero que el mismo día del Pleno de investidura se pudo cumplir…

Me siento absolutamente responsabilizado con la nueva situación en la que me encuentro como alcalde de la ciudad pero, sobre todo, enormemente emocionado aún porque a raíz de ese pleno todavía soy más consciente de la cantidad de gente que está totalmente ilusionada y la cantidad confianza que está depositada en el proyecto que representamos los socialistas desde el gobierno municipal y eso me lleva a tener una responsabilidad aún mayor.

-¿Hasta qué punto este sabor de victoria se ve empañado por no haber podido alcanzar un pacto con Ciudadanos (Cs) de coalición para poder gobernar el Ayuntamiento de Burgos con 16 concejales y no con 11 (aunque cuente con el apoyo de los dos de Podemos)?

La victoria del PSOE fue irrefutable y contundente. Tuvimos un resultado electoral histórico, único, sin precedente y además lo hicimos de manera rotunda, con una amplia diferencia respecto al PP, a 10.000 votos y cuatro concejales. El hecho de que haya un alcalde socialista corresponde en primer lugar y prioritariamente a esto, a que el PSOE gana claramente las elecciones y le sitúa en una situación de prioridad a efectos de que el pleno pudiera investir a uno u otro candidato. Ahora bien, el hecho de que el PSOE esté en minoría no nos va a restar un ápice de determinación en nuestra acción de gobierno. Hubiera sido deseable haber encontrado desde el inicio una complicidad en Cs porque pensábamos que se había comprometido con la regeneración y el cambio también en Burgos. Vamos a gobernar en minoría pero sigo manteniendo la mano tendida a Cs para gobernar en coalición porque lo primero es la ciudad y la estabilidad desde el punto de vista institucional. Y es verdad que a pesar de que se puede gobernar perfectamente en minoría un Ayuntamiento, a efectos prácticos es mucho más seguro y más estable tener un gobierno que tenga la mayoría suficiente para sacar adelante todos los asuntos sin tener que negociar como va a tocar puntualmente cada cuestión con los distintos grupos.

-Sabe que la amenaza de una posible moción de censura contra usted por parte de PP, Cs y Vox estará sobrevolando este mandado. ¿Realmente le preocupa? ¿Lo ve viable?

Hay que darle normalidad a estas cuestiones. Un gobierno en minoría siempre va a tener frente a él ese velo de tener una moción de censura rondando constantemente durante los cuatro años. Ha pasado en este Ayuntamiento hace cuatro años. Nosotros hemos intentado en algún momento llevar a cabo esa fórmula de la moción de censura y es totalmente legítima. Ahora bien, hay que tener motivos para que los burgaleses entiendan que el instrumento que se le ofrece a la oposición tiene fundamento y esto es que desde el Gobierno se cometan errores de bulto importantes. No le voy a dar ningún motivo a la oposición para que puedan justificar esta posibilidad. Se lo aseguro. Ningún motivo. Por lo tanto, lo que si que pido es la corresponsabilidad que nosotros ya ofrecimos desde la oposición hace cuatro años. Yo he llegado a enormes acuerdos con el PP, con Cs y con Imagina Burgos. ¿Por qué ahora no puede ser del mismo modo? ¿Por qué ahora el PP debe comportarse de una manera diferente al PSOE? Le sigo tendiendo tiendo la mano al resto de formaciones que están en la oposición para que demuestren que pueden hacer una oposición dura, crítica, exigente pero también útil y responsable con la ciudad.

«Un gobierno en minoría siempre va a tener frente a él ese velo de tener una moción de censura rondando constantemente durante los cuatro años»

-¿En esta llamada incluye a Vox?

Si. Como alcalde de Burgos y en clave municipal no vetamos a nadie a efectos de encontrar pactos puntuales. No estoy ofreciendo ni a Vox ni al PP un gobierno de coalición ni siquiera que sean socios preferentes pero si que les pido que sean responsables cuando tengan iniciativas que plantear, compromisos que llevar a la agenda institucional porque aquí tendrán un alcalde receptivo para poder llegar a acuerdos.

-¿Cree que lo que se está viendo en España con los distintos y diferentes pactos alcanzados por los partidos políticos pasará factura en la siguiente cita electoral?

Si, sin duda. Es verdad que la memoria es muy frágil en política y cuatro años es mucho tiempo pero también pensábamos que no se iba a reconocer la posición responsable del partido desde la oposición, nuestra capacidad de transformar algunas de las políticas del PP para mejorar la ciudad, y si que se ha reconocido y se ha visto un reflejo en las urnas. El resultado del PSOE en Burgos es mejor, si cabe, que en las elecciones generales. Ahora, el escenario nacional y regional me decepciona absolutamente. Bueno, todos los escenarios porque lo que ha pasado en Burgos es algo surrealista pero pudo pasar exactamente lo mismo que pasó en Aranda de Duero o en Palencia media hora antes.

-¿Comparte con la mayoría de los ciudadanos que es algo inédito?

Yo nunca había visto lo que está pasando ahora. Hasta ahora se había demostrado que había cierta autonomía en los partidos políticos en cada una de las claves territoriales para poder negociar en clave programática, qué es lo que se podía pactar con otras formaciones para conformar gobierno. Era lo que le proponía a Vicente Marañón (Cs), el poder negociar un acuerdo de gobierno en clave de Burgos. Lamentablemente se ha comprobado que ahora mismo el destino de la política local, provincial y autonómica se decide desde un despacho a 250 kilómetros de aquí por dirigentes políticos que nada tiene con Castilla y León, la provincia de Burgos ni la ciudad de Burgos y eso es vergonzoso. Espero que esto sirva para reflexionar entre todos y recuperar la cultura política que había antes de intentar pensar primero en el ciudadano y no en un despacho la estrategia exclusivamente partidista de cada partido político.

-¿Usted lo calificaría de cambio de cromos o mercadeo de sillones? Hablo de Castilla y León pero también me refiero a lo que ha ocurrido en Navarra con su partido y EH-Bildu

Si, absolutamente. En todos estos casos en los que se atiende más a una estrategia en clave global de los partidos y no a una prioridad en función de las necesidades programáticas que se debieran ejecutar desde un Gobierno para el beneficio de un determinado territorio, sea autonómico, provincial o local es un fraude.

-¿Cuáles son los retos y objetivos a corto y medio plazo que se marca Daniel de la Rosa para este mandato?

A corto plazo estamos demostrando desde el primer día con todo el grupo de concejales que existe otra manera de hacer política mucho más próxima, transparente, más abierta, humilde, generosa... Esa manera entender un Gobierno Abierto como el que ya he comprometido con algunas decisiones en clave ya organizativo tiene un trasfondo importante. Y es que realmente la gente entienda que su alcalde, que su gobierno, que su Ayuntamiento son la Administración más próxima a la que tienen que acudir y en la que tienen que sentirse como en casa, como una parte más, donde sean realmente protagonistas y decisivos. Eso ya lo estamos demostrando.

Y luego, a largo plazo, los principales retos están marcados en el programa de gobierno. En primer lugar, poner a Burgos a la cabeza del desarrollo económico dese un punto de vista sostenible y generando empleo de calidad y para ello me voy a preocupar en una nueva Sección de Empleo, de poder desarrollar desde la Sociedad de Promoción nuevas acciones que mejoren la capacidad industrial y turística de Burgos sin olvidar a la gente que peor lo está pasando reforzando los servicios públicos, sobre todo, los servicios sociales, atendiendo a las personas que necesitan de la Administración para dignificar su vida, a las minorías.

-Las primeras medidas que tomó Daniel de la Rosa nada más tomar posesión de su cargo fue quitar el crucifijo del despacho, prescindir de los escoltas, dejar en manos del recién creado Departamento de Comunicación, Protocolo y Relaciones Institucionales la cuenta de Twitter del Ayuntamiento y su primera visita institucional fue acudir al poblado gitano de El Encuentro donde se ha comprometido a erradicarlo. Hay quien le ha criticado por considerar que son medidas de cara a la galería o gestos mediáticos...

Son más allá de un gesto, una visualización del compromiso de lo que venía haciendo desde el primer día; que hay otra manera de hacer política y que se puede generar un Ayuntamiento mucho más próximo del que estábamos teniendo hasta ahora. Y eso lo tiene que demostrar en primera persona el alcalde. Claro que no es política de prioridades y de programas de relevancia que vamos a llevar a cabo desde el Gobierno pero es que llevábamos cuatro días y no tenía todavía concejales delegados. Estamos hablando de la primera semana. Eso no se puede quedar solo ahí. Vamos a seguir avanzando con decisiones desde la primera junta de Gobierno desde el punto de vista fiscal, dotacional, social, que profundicen el cumplimiento de los compromisos de mayor enjundia, cambio y transformación. Pero la primera semana no la podíamos desaprovechar por mucho que no se hubiera constituido la Junta de Gobierno ni de no tener concejales delegados. Yo quería representar como primera persona del Ayuntamiento otra manera de visualizar las cosas desde el Gobierno municipal y creo que lo he logrado.

Daniel de la Rosa, alcalde de Burgos / Ricardo Ordóñez/ICAL

-La semana pasada anunció la convocatoria de una oposición libre para dotar a la nueva Sección municipal de Empleo del personal necesario para su funcionamiento y el impulso de iniciativas, como un programa para la recuperación del talento joven. ¿Tiene fecha?

En otoño. Por suerte logramos convencer al PP mientras estaba en el Gobierno los últimos meses del pasado mandato de que incorporara en la plantilla presupuestaria y en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) este puesto de jefe de Sección de Empleo y otros dos puestos más de técnico de Orientación al Empleo y agente de empleo para poder empezar a andar con la sección. Por lo tanto, lo único que falta es convocarla, ocupar los puestos y constituir formalmente la Sección de Empleo. Pero constituir esta nueva sección de Empleo no quiere decir que mejoremos la capacidad de generar oportunidades de empleo para los burgaleses. Hay que trasladar nuevos programas de Empleo. Vamos a seguir gestionando desde esta Sección, y no desde la sección de Personal, los Programas vinculados a la contratación temporal, que son de la Junta y que gestionan los ayuntamientos; también los pocos programas que hay en Juventud de autoempleo; pero, sobre todo, vamos a incorporar nuevos programas para mayores de 45 años de reciclaje y reinserción de 55 años, también, diferenciados; y otro que incorporaremos que está funcionando muy bien en Valladolid que es el de Recuperación del Talento Joven Emigrado, con un presupuesto el año que viene que incorporaremos en el Presupuesto de no menos de 300.000 euros para financiar costes laborales de contratación de las empresas.

-Uno de sus anuncios durante la campaña electoral fue la subida de impuestos y el estudio de la creación de una nueva tasa turística para todas las personas que se alojen en los establecimientos hoteleros, hostales, pensiones, albergues y pisos turísticos de la ciudad, entre 0,50 y 1,5 euros al día dependiendo del tipo de alojamiento y el número de días que lo hagan. De esa forma, dijo, se obtendrían unos recursos para la ciudad que se destinarían «íntegramente» a la promoción turística. ¿Cómo está este asunto?

Un matiz sobre la subida de impuestos. Realmente lo que hicimos fue demostrar que fuimos el único partido que se atrevía a ser transparente. No solo decíamos donde va a gastar, porque gastar proponemos todos un montón de gastos en los programas electorales. Vamos a hacer, vamos a construir, vamos a bajar… pero no dicen de donde lo van a sacar. Mientras no haya una evolución aún más positiva de la economía y no vengan transferencias corrientes de otras administraciones como la Administración General del Estado o no tengamos una actividad económica que se incremente exponencialmente respecto a los últimos años, entiendo que los ingresos van a ser más o menos estables, pero si hemos comprometido programas habrá que decir de donde lo sacamos.

-Pero es consciente de que gobierna en minoría…

Soy consciente. De haber gobernado con mayoría absoluta no tendría ninguna excusa para no cumplir el cien por cien del programa en cuatro años. Todo tipo de modificación fiscal en este Ayuntamiento va a requerir de mayoría en el Pleno. Y ya adelanto que de lo que me voy a preocupar en el mes de septiembre es de sacar unos presupuestos el año que viene y de plantear modificaciones en las ordenanzas fiscales que sean necesarios para que en la primavera del año que viene se puedan acometer. Como ocurrió hace justo cuatro años, cuando en 2016 hubo una modificación general de las ordenanzas.

Prioridad, en primer lugar a efectos de algunos posibles incrementos de recaudación de impuestos como el IBI, ya dejamos claro en el programa que para que sea posible, como por ejemplo grabar las viviendas vacías, es necesario saber qué es una vivienda vacía. En la legislación autonómica no está definido como sí que lo está en el País Vasco y en otras comunidades autónomas. Si encuentro la mayoría suficiente podremos grabar aquellas viviendas que se dediquen a especular, no a otro tipo de viviendas. Igual que ocurre con la tasa turística, en la que trasladaremos a hosteleros y hoteleros, hostales y hoteles, pensiones, albergues... si ellos consideran positivo que nosotros grabemos la estancia de una persona que visite nuestra ciudad a cambio de que esos 300.000 ó 400.000 euros los destinemos íntegramente a incrementar los recursos de promoción turística de la ciudad de Burgos. Para que reviertan en beneficio de ellos. Yo estaría encantado pero habrá que convencer a algún otro grupo, claro.

-El PSOE también habló en campaña de que se implantarán «nuevas medidas fiscales» como la incorporación de dos nuevos inspectores de tributos con el objetivo de «incrementar un 5 por ciento la recaudación anual tributaria combatiendo el fraude fiscal». ¿Cuándo podrá ser una realidad?

Esto a diferencia de lo que comentaba de la Sección de Empleo no está presupuestado, no está en la RPT, no está en la Oferta de Empleo Público y, por lo tanto, lo que tiene es que incorporarse en la próxima oferta de empleo público en 2020 esas plazas de inspector de tributos para que en la próxima convocatoria, que tiene que estar respaldada por una previa oferta de empleo, podamos sacar la oposición. Es fundamental. Esto sí que va a dar mayores ingresos al Ayuntamiento y podría ser una realidad en un par de años.

«Nosotros representamos a toda la sociedad burgalesa y el Ayuntamiento tiene que superar en la medida de lo posible el hecho de que se vea siempre comprometido a asistir como Corporación a todo tipo de actos religiosos»

-Uno de los temas que estos días ha creado cierta polémica ha sido el de la asistencia o no a los actos religiosos de la capital. ¿Cuál es la postura del alcalde en este terreno?

El sentido común. Nosotros somos socialistas. Tenemos un compromiso por el avance en el reflejo de que desde la Administración pública interiorizamos también en ir avanzando en una mayor aconfesionalidad, también en la presencia de la Administración y de las instituciones públicas en actos estrictamente religiosos. Me explico. Somos perfectamente conscientes que hay un hilo muy fino entre la tradición, la cultura y la fe cristiana porque al fin y al cabo nuestra cultura es cristiana, nuestras tradiciones vienen del cristianismo en su mayoría. Pero nosotros representamos a toda la sociedad burgalesa y el Ayuntamiento tiene que superar en la medida de lo posible el hecho de que se vea siempre comprometido a asistir como Corporación a todo tipo de actos religiosos. Creo que el Ayuntamiento tiene que ir demostrando una evolución tranquila, nada traumática, en hacer algunos cambios de protocolo a efectos de esa asistencia. Por ejemplo en el Curpillos, si hubiera sido un concejal socialista, seguramente no hubiera ido, pero como alcalde, entiendo que mi figura representa al conjunto de la ciudad. A diferencia de eso, por ejemplo, a efectos del Corpus o de alguna procesión de Semana Santa, la vinculación es más estrecha desde el punto de vista religioso y lo que hice fue algo que ya hizo el alcalde Ángel Olivares (PSOE). Y es no asistir al acto estrictamente religioso y sí al acto más popular y tradicional como fue el salto del Tetín. Iré a la misa de los Sampedros, como he venido haciendo como corporativo en la oposición; iré a la misa de San Lesmes pero no me prodigaré en todas y cada una de los eventos en los cuales hasta ahora la Corporación y el alcalde iban de manera regular. Intentaré, y además ya le he trasladado la decisión al arzobispo, ver donde puede sustituir algún concejal al alcalde para que haya una representación pero que no sea tan simbólica para ir avanzando a una laicidad, que se debe ir produciendo poco a poco.

-Una vez constituido el Gobierno regional, ¿cuáles serán sus primeras exigencias?

El Hospital Universitario de Burgos (HUBU). Independientemente lo que ocurra en la Junta, la reivindicación va a estar encima de la mesa por parte de este alcalde que antes, como líder de la oposición, ya llevó al Pleno una proposición logrando que el Ayuntamiento se posicionara a favor del rescate del HUBU para la sanidad pública. Esa va a ser la primera de ellas pero no nos olvidemos de las urgencias hospitalarias y ambulatorias que tenemos en Burgos, la asistencia primaria, recuperar el médico de familia, más especialistas y pediatras en los centros de salud. Desde el punto de vista educativo, insistir en el colegio de Villímar, que se sigan cumpliendo los plazos ya que tenemos el proyecto y hay que empezar a sacar la obra. El centro de salud de García Lorca ya está en marcha, pues que se cumpla. Un tratamiento más justo para nuestra Universidad porque es la menos financiada de Castilla y León a pesar de estar en ránkings de investigación muy notables. Y a efectos sociales, mayor compromiso para colaborar con el Ayuntamiento en programas de realojo como en El Encuentro. A efectos dotacionales, mayor compromiso en cuanto a que somos la única ciudad de Castilla y León en la que la Junta no ha hecho una sola inversión en materia deportiva. Y el Parque Tecnológico de Burgos.

-¿Y al Ejecutivo nacional?

De lo primero que voy a hacer, además de una visita a Icomos para tratar asuntos relacionados con el Urbanismo (se refiere a las obras en el entorno de la Catedral), es con el Ministerio de Hacienda para intentar que vuelvan a reclasificar la deuda de los consorcios para que no compute como deuda viva municipal. Segundo, infraestructuras dotacionales con el Hospital de la Concepción. Así que con el Ministerio de Cultura, que se pueda aprobar el proyecto y para eso necesitamos que haya Gobierno en España y que se puedan aprobar los presupuestos. Con Fomento, el AVE, el Tren Directo, la autovía de Logroño y la autovía de Aguilar.

-Si usted hubiera sido el alcalde de Burgos en el momento en el que su homólogo en Valladolid y compañero de partido, Óscar Puente, realizó las declaraciones en las que reclamaba a la Junta de Castilla y León que apostara más por Valladolid para luchar contra la despoblación en la Comunidad, ¿qué le hubiera dicho en ese momento?

Ya se lo dije. Yo entiendo que cualquier alcalde priorice por encima de todo el interés de su ciudad y hable en exclusiva de su ciudad sin tener en cuenta otro tipo de cuestiones. Pero se puede ser reivindicativo siendo también respetuoso con una política equitativa en nuestra Comunidad. Dicho esto, yo no comparto las declaraciones de Óscar Puente. Aún es más, entiendo que si la Junta tiene que hacer un esfuerzo de compensación mire a provincias como Zamora o Soria antes que a Burgos. Pero yo no puedo exigirle a Luis Tudanca, que por muchas razones que pudiera darle como vecino de esta ciudad si fuera presidente, que conocedor del privilegio desde el punto de vista estratégico de Burgos me sentiría plenamente legitimado para decirle que esto tiene que ser el centro logístico de Castilla y León, que aquí deberían venir las inversiones para el centro logístico del centro norte del país y, por lo tanto, eso debiera traer consigo mayor inversión para los polígonos industriales y su actividad económica de sus empresas para generar la capital industrial de Castilla y León. Pero no lo voy a hacer a diferencia de mi compañero Óscar Puente. Ya pelearemos cada uno lo nuestro pero con el respeto del resto de provincias.

-¿Qué deseo le gustaría ver cumplido a lo largo de su mandato?

Que cuando concluya, la gente haya notado que ha habido otro Gobierno, que se ha notado el cambio y que digan de todos nosotros que hemos podido sacar adelante las cosas pero, sobre todo, que éramos buena gente, que éramos honestos, cercanos,... que cuando piensen en Daniel de la Rosa y el grupo socialista durante los cuatro, ocho, los años que estemos (risas) eran buenas personas sobre todas las cosas, era gente generosa, humilde, en la que se podía confiar.

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