Las terrazas del centro histórico contarán con diseño uniforme y singular

La organización de las terrazas cambiará en los próximos meses/César Ceinos
La organización de las terrazas cambiará en los próximos meses / César Ceinos

La nueva ordenanza municipal recoge la obligación de homogeneizar la imagen de las terrazas en Nuño Rasura, Huerto del Rey, Sombrerería y Plaza del Rey San Fernando

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Buscando una imagen homogénea, que permita huir de «distorsiones» en zonas sensibles de Burgos como es el centro histórico, la nueva ordenanza municipal de terranzas establece «ordenaciones singulares» en cuantro puntos de la ciudad. En concreto, las plazas del Rey San Fernando y Huerto del Rey y las calles Nuño Rasura y Sombrerería, cuyos hosteleros deberán presentarle un proyecto de diseño uniforme al Ayuntamiento.

El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Daniel de la Rosa, ha explicado que la intención municipal pasa por contar con propuestas consensuadas sobre el mobiliario, criterios de funcionalidad, estética, superficies a ocupar... Si los hosteleros no se ponen de acuerdo, será el propio Ayuntamiento el que defina los nuevos diseños, en una iniciativa que casi funciona como proyecto piloto, pues De la Rosa no descarta que pueda ampliarse en el futuro a otras zonas de la ciudad.

De momento, hay tiempo suficiente para ir armando la propuesta. La nueva ordenanza ya está elaborada y se llevará, para su aprobación, al Pleno municipal del 16 de noviembre, si nada se tuerce en la tramitación que queda pendiente. Luego llegará un periodo de exposición pública y, a partir de ahí, la aprobación definitiva. Cuando este trámite se cumpla, los hosteleros tendrán dos meses para presentar sus propuestas, y el PSOE espera que sean consensuadas para que no tenga que intervenir el Ayuntamiento más allá de autorizarlas.

De la Rosa solo hace un reproche en la tramitación de la ordenanza municipal y es haber tenido que «soportar» al alcalde, Javier Lacalle, al que «le ha costado Dios y ayuda» entender que había que modificar la ordenanza de terrazas para dar solución a los problemas y a las críticas recibidas recientemente.

Sin terrazas cerradas permanentes

La nueva ordenanza da solución al problema de las estructuras cerradas permanentes, para «evitar la competencia desleal», pues estos «mamotretos fijos» deberán estar retirados en el plazo máximo de 1 año desde que se apruebe la ordenanza. También se elimina el concepto velador (una mesa con cuatro sillas), de modo que las terrazas se gestionarán por metros cuadrados ocupados y, en función de ello, se pagará la tasa correspondiente.

De la Rosa ha destacado que, gracias a la nueva normativa, se priorizarán los itinerarios peatonales y se facilitará la movilidad por la ciudad, con medidas como la separación obligatoria de 1,80 metros de la pared o, en el caso de que las terrazas tengan que estar pegadas a la fachada, protecciones laterales que las delimienten.

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