Burgos completa la renovación de su ciclo del agua tras una inversión de más de 100 millones

Nuevas instalaciones para el agua portable. /Ricardo Ordóñez/ICAL
Nuevas instalaciones para el agua portable. / Ricardo Ordóñez/ICAL

La nueva instalación tiene una capacidad superior a los 40.000 metros cúbicos, que se suman a los 67.000 del resto de depósitos ya en funcionamiento

EUROPA PRESS. Burgos

El alcalde de Burgos, Javier Lacalle, ha inaugurado este jueves los nuevos depósitos de agua potable de la ciudad, situados en el barrio de Cortes, con los que se completa la renovación de su ciclo del agua tras una inversión de más de 100 millones de euros.

«Ninguna otra ciudad de las características de Burgos ha hecho una inversión similar en los últimos años», ha aseverado Lacalle, antes de destacar la importancia de esta inversión para garantizar el suministro y la depuración de aguas durante las próximas décadas.

Los nuevos depósitos de agua potable, cuya acta de puesta a disposición se ha formado este jueves, han supuesto una inversión de algo más de 22,3 millones de euros, financiados prácticamente al 50% entre el Ayuntamiento y fondos europeos.

La nueva instalación tiene una capacidad de más de 40.000 metros cúbicos, que se suman a los 67.000 metros cúbicos del resto de depósitos ya en funcionamiento, lo que supone que con su puesta en marcha la ciudad incrementa en un 70% sus reservas, permitiendo una autonomía de un día y medio.

Su ejecución ha conllevado tres fases claramente diferenciadas, que han consistido, además de la construcción de los propios depósitos, la canalización desde la potabilizadora de Arlanzón, de unos 19 kilómetros, y dos ramales de conexión con la plaza del Rey y Villalonquéjar, de cuatro y siete kilómetros, respectivamente.

La inversión en los nuevos depósitos completa la realizada en los últimos años en materia de depuración y que ha supuesto la ampliación de la estación de depuradora de aguas residuales (EDAR), inaugurada en 2016 y que llevó aparejada un presupuesto de más de 60 millones de euros.

De este modo, la capital burgalesa se garantiza la depuración y el suministro de las aguas domésticas e industriales, así como su alfoz, durante las próximas décadas.