Comienza la rehabilitación de los tres bloques en ruina de San Gil

Portales 6, 8 y 10 de la calle San Gil./GIT
Portales 6, 8 y 10 de la calle San Gil. / GIT

Los tres inmuebles abandonados desde hace años albergarán 19 viviendas con trasteros y garaje subterráneo | La promotora deberá realizar catas arqueológicas antes de acometer la construcción de las nuevas estructuras

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Las vallas de obra circundan desde hace unos días los tres bloques en ruinas ubicados en los portales 6, 8 y 10 de la calle San Gil. Tres inmuebles situados en pleno corazón del centro histórico de la ciudad que fueron desalojados hace años ante el peligro de derrumbe y que en los próximos meses comenzarán una nueva vida. Y es que, allí se levantarán un total de 19 viviendas con sus correspondientes trasteros, amén de un aparcamiento subterráneo con capacidad para 36 vehículos.

Se trata de un proyecto complejo en su tramitación. No en vano, su céntrica ubicación y las características particulares de la promoción obligaron al Ayuntamiento meses atrás a aprobar un expediente de excepcionalidad. Según explica la concejala de Licencias, Ana Bernabé, el proyecto contempla la construcción de las viviendas en tres parcelas catastrales diferentes. Así, siguiendo los planteamientos urbanísticos de protección, la solución ha pasado por unificar el interior de los tres inmuebles, pero manteniendo en todo momento el aspecto exterior particular de cada uno de los tres edificios. Además, la inclusión en el proyecto de un aparcamiento subterráneo obligó a tomar medidas extraordinarias, enmarcadas, en todo caso, en los parámetros del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).

De esta forma, una vez superados todos los trámites administrativos, el Ayuntamiento concedió la correspondiente licencia para comenzar a trabajar. Y eso es precisamente lo que está sucediendo estos días. De momento, toda la manzana se ha vallado y se ha adaptado una rampa temporal de hormigón en parte de las escaleras que suben a la iglesia de San Gil. A partir de ahí, la promotora deberá derribar el interior de los inmuebles y realizar las correspondientes catas arqueológicas, de cuyo resultado se deberá informar al servicio territorial de Patrimonio de la Junta de Castilla y León. «Si hubiera algo que mantener, se tomarían las medidas oportunas», explica Bernabé.

Con todo, la obra coincide en el tiempo y el espacio con la rehabilitación de otro inmueble en riesgo de ruina, situado justo enfrente, cuyos trabajos comenzaron hace apenas unos meses. Con la ejecución de ambos proyectos se mejorará sensiblemente el estado de una de las calles del centro histórico actualmente más degradadas, manteniendo así la tendencia a la rehabilitación implantada en el entorno desde hace años.

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