La demolición de San Gil concluye, dando paso a las tareas de desescombro

De los edificios solo quedan los escombros/PCR
De los edificios solo quedan los escombros / PCR

La intervención está siendo complicada, dada la limitación de espacio, y Patrimonio ha visitado la iglesia para conocer cómo ha afectado a este BIC

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

El proyecto de demolición de los bloques 6, 8 y 10 de la calle San Gil arrancó a finales de julio y, de momento, ya ha cumplido con una primera fase. Los edificios están prácticamente demolidos (la fachada que queda en pie no se derribará) y la empresa comienza las tareas de desescombro, en las que estará entretenida durante las próximas semanas. Trabajos complejos, algo molestos pero que no generarán peligros.

Al menos esa es la previsión, dentro de una obra complicada, más que nada por su ubicación y la limitación de espacios. De hecho, el Ayuntamiento ha tenido que tramitar el proyecto como un expediente de excepcionalidad, habida cuenta de que los tres edificios forman parte del centro histórico y se encuentran junto a la Iglesia de San Gil, un Bien de Interés Cultural (BIC), que ya se ha visto afectado por las obras.

La demolición, pese a estar controlada, dejó caer cascotes sobre la escalinata de acceso, provocando algunos desperfectos, que ya han sido supervisados por los técnicos de Patrimonio de la Junta. Tocará reparar el muro afectado y el daño causado en la propia escalinata. Mientras, el acceso tendrá que seguir haciéndose por la entrada lateral de San Francisco, al menos mientras duren los trabajos de desescombro.

El proyecto contempla la construcción de un nuevo edificio, con 19 viviendas, y un aparcamiento subterráneo de 35 plazas. Los edificios de San Gil llevaban años desalojados, precisamente por el riesgo de derrumbe. El mismo que presenta el inmueble que se localiza justo enfrente de los ya demolidos, y en cuya gestión trabaja ya el Ayuntamiento.

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