Cuanto más deprisa, más despacio

Los accidentes por exceso de velocidad en la ciudad son cada vez más frecuentes, como consecuencia de la falta de civismo al volante y calzadas que son usadas como circuitos

El conductor de este coche se dio a la fuga tras colisionar contra una farola/Alba Herrero
El conductor de este coche se dio a la fuga tras colisionar contra una farola / Alba Herrero
Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

El sabio refrán «cuanto más deprisa, más despacio» deberían de aplicárselo muchos, en algunas ocasiones todos, especialmente los inconscientes que se suben al coche con el afán de demostrar que son los más macarras del lugar. Resulta normal que en una ciudad se sucedan de manera habitual accidentes de tráfico, aunque generalmente carecen de más trascendencia que una importante factura del taller de chapa y pintura.

Sin embargo, llevamos tiempo asistiendo, demasiado a menudo, a siniestros en los que solo hay implicado un vehículo que se ha llevado por delante una valla, farola, mediana, etcétera. Me atrevería a decir que en el 95% de los casos el principal responsable es el exceso de velocidad.

Y es que la ampliación de la ciudad ha propiciado vías de comunicación amplias, rectas y bien asfaltadas, que son utilizadas por esos inconscientes de los que hablaba anteriormente, como si se trataran de circuitos. No hay más que echar la vista atrás a este último mes, en el que el tráfico en la ciudad se ha reducido notablemente, para identificar varios accidentes en los que el único causante no es el error humano, sino la falta de civismo a la hora de querer llegar los primeros.

Recientemente, veíamos como un conductor, acompañado por los otros dos ocupantes del coche, se daban a la fuga después de estamparse contra una farola en Villalonquéjar. Esta semana pasada, un vehículo se saltaba un semáforo en el Bulevar y colisionaba con otro, dejando a cinco personas heridas, entre ellas una mujer embarazada y dos menores. También acabó en accidente la infracción de saltarse un semáforo en la calle Vitoria. Una herida más al balance de siniestros del último mes, que enciende la alerta sobre la responsabilidad de los conductores burgaleses al volante.

Y ante la más que improbable entrada en razón por parte de las decenas de irresponsables, el Ayuntamiento debería de tomar medidas de pacificación del tráfico en esos puntos en los que se registran semana sí, semana también, accidentes por exceso de velocidad. La Policía Local también tiene medios para hacer las vías más seguras, aunque si tiran de libreta se les acusará de «ir a pillar» para recaudar. Sin embargo, no hay que olvidar que solo llevarán una multa quienes circulen pensando que la calle es suya y quienes no sepan que casi siempre, cuanto más deprisa, más despacio o más caro.