La emoción del último encuentro

Momento del Encuentro a los pies de la Catedral / Rodrigo González Ortega

El acto central del Jueves Santo ha copado la Plaza del Rey San Fernando para presenciar el último contacto entre Nuestra Señora de los Dolores y Jesús con la cruz a cuestas

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

Expectación, Emoción y aplausos. La Procesión del Encuentro reunió a cientos de burgaleses en la Plaza del Rey San Fernando, a los pies de la Catedral, para presenciar uno de los momentos más importantes de la Semana Santa. El último contacto entre Nuestra Señora de los Dolores y Jesús con la Cruz a cuestas ha demostrado el peso de la Semana Santa en Burgos.

El solemne silencio ante la entrada de la imagen de la Virgen con los brazos abiertos por la Plaza del Rey San Fernando -por la calle Paloma- coincidió con la llegada de Jesús por el Arco de Santa María. Ambos pasos contenían la expectación de los presentes, avanzando lentamente hacia su encuentro.

Las bandas de música participantes en esta procesión tomaron el protagonismo, dotando al ambiente de una emoción contenida. Las imágenes se aproximaban y la música iba ganando intensidad. Los cofrades de Jesús con la Cruz a Cuestas y Nuestra Señora de los Dolores marcaban un irregular paso, ante el instante desbordante del encuentro de la madre con su hijo.

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Los aplausos de todos los presentes se sumaron a las bandas, para disfrutar de uno de los momentos más destacados de la Semana Santa y que inaugura los días más importantes de la semana de pasión.

El acto contó la participación de dos cofrades de la Iglesia de San Gil, que como María y Jesús eran madre e hijo. Ambos recrearon el diálogo de la Virgen con el hijo de Dios y trasladaron a los presentes una emoción mayor por lo que suponía el doloroso pasaje. Además, ambas cofradías intercambiaron flores blancas, en representación de la pureza de María, y rojas, por la sangre de Cristo.

Tras el esperado encuentro, la imagen de la cofradía perteneciente a la parroquia de San Gil Abad caminó sobre sus pasos, para volver a la iglesia, donde se le cantó el Salve popular a la Virgen. La aglomeración de espectadores retrasó ligeramente su salida.

Por su parte, la cofradía de la Iglesia de San Cosme y San Damián tomó todo el protagonismo, extendiendo su recorrido unos metros más, hasta ingresar en la Catedral para realizar una estación de penitencia frente al Santísimo Sacramento expuesto en la Escalera Dorada.

La lluvia, una invitada no deseada

Con este acto se puso punto y seguido al primero de los cuatro días grandes de la Semana Santa y que da paso a un Viernes Santo con muchas incógnitas por la elevada previsión de lluvia. De hecho, la Junta de Semana Santa ha decidido retrasar todo lo posible la decisión de si celebrar o no la Procesión del Santo Entierro. Antes de las 16:00 horas, la Junta decidirá si finalmente se procesiona en el acto más multitudinario de la Semana Santa, en el que participan todas y cada una de las cofradías y bandas de música de la ciudad.

Lo que es seguro que se celebrará es ell, que se realizará a las 11:30 horas por las laderas del parque del Castillo, el Desenclavo de la Cruz que tendrá lugar en la Plaza de Santa María a partir de las 13:00 horas y el Traslado del Cristo Yacente. Este último, a pesar de celebrarse a las 20:00 horas, momento en el que la previsión de precipitaciones es más alta.

La procesión que corre mayor peligro es la del Santo Entierro, que se suspenderá con tiempo, si la Junta de la Semana Santa determina que existe un elevado riesgo de sacar los pasos de cada una de las parroquias participantes en el acto de mayor recogimiento de la semana de pasión.

 

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