La Feria de Oficios Artesanos cierra una edición exitosa, marcada por la calidad y originalidad

Puesto de la feria/AIA
Puesto de la feria / AIA

El presidente de Coarte, Roberto Fernández, asegura que ninguno de los artesanos asistentes se va con perdidas en esta edición

Andrea Ibáñez
ANDREA IBÁÑEZBurgos

La XXIX Feria Nacional de Oficios Artesanos ha llegado hoy a su fin. Roberto Fernández, presidente de Coarte (Colectivo de Artesanos de Burgos) hace un balance «positivo», en líneas generales, aunque reconoce que hubo un parón a mediados de semana quizás por la final del mundial o la gente que movía el Festival Internacional de Folclore. Ha asegurado que «ningún artesano sale con perdidas» y que todos han quedado contentos con esta feria que «se encuentra entre las mejor valoradas a nivel nacional por ubicación, fecha, la facilidad de la comunicación con el público y la organización».

A su juicio lo que pone en valor la feria de oficios artesanos de la ciudad es que vende un «producto de calidad» y diferenciado del que ofrecen en mercadillos medievales. En la edición de este año, los compradores se han inclinado por las piezas de joyería o cuero. Por el contrario, la alfarería o cualquiera de los productos pesados o difícil de transportar no han gozado de tanta aceptación. Tras este éxito de la feria de verano, a los miembros de Coarte les toca seguir trabajando duro; «nos toca organizar la de Navidad para realizar un mercado de calidad y para que sea referencia a nivel nacional, al igual que lo es esta feria de verano», ha dicho Fernández.

Creaciones en madera, joyería, o piezas de ganchillo han adornado El Paseo del Espolón durante la última semana. Desde Cantabria, Pontevedra, Cáceres, Alicante León han llegado los 44 artesanos que han mostrado sus mejores creaciones durante estos días.

Cristina Kuhn es una de las artesanas con más experiencia de este evento. Está al frente de Turzo velas y recuerda acudir a esta feria desde hace 20 años. Ella no ha notado grandes diferencias durante los últimos años pero sí reconoce que «antes se vendía más». Aun así, hace un balance « positivo», muy parecido al del año pasado.

Por su parte, Santiago García es uno de los artesanos nuevos de este año. Ha llegado con su puesto de accesorios de madera 'Artesanías Bejarano' desde Cáceres. Se ha mostrado contento con la organización pero no tanto con las ventas, y es que según sus palabras han estado «por debajo de las expectativas». Solo lleva un año de andadura en las ferias nacionales de artesanía pero reconoce que esta ha sido un claro ejemplo de que «la gente viene pero no compra».

Como novedad este año se ha ampliado la cantidad de talleres demostrativos con relación al año pasado y se ha podido observar en acción a seis artesanos diferentes. Uno de ellos es Pedro Cruz,-Talleres Cruz de Salamanca- lleva acudiendo seis años a esta feria y desde hace cuatro él y su hija hacen piezas de plata charra en directo. No tiene queja en cuanto a la feria de este año, «como todos los años ha ido muy bien, ha habido más afluencia que el año pasado».

El público infantil sí ha respondido con su participación en todos los talleres, así lo ha afirmado Fernández. «Fue una apuesta que iniciamos hace seis años para acercar a las nuevas generaciones a la artesanía y está siendo bastante fructífera». Los más pequeños han tenido la oportunidad de crear atrapasueños, llaveros de borlón y seda, insectos de lana o de confeccionar objetos de lana y madera.

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