La Fundación Caja de Burgos destinó 15,7 millones de euros en 2017 al desarrollo de sus actividades

Ginés Clemente y Rafael Barbero./Rodrigo González
Ginés Clemente y Rafael Barbero. / Rodrigo González

La fundación bancaria incrementa su volumen de actividades y afronta 2018 con retos tan importantes como el inicio de la construcción de La Locomotora

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

La Fundación Caja de Burgos destinó en 2017 un total de 15,7 millones de euros al desarrollo de más de 7.000 iniciativas sociales, económcias y culturales, de las que se beneficiaron alrededor de medio millón de personas. Esas son las grandes cifras de una memoria de actividad que demuestra, a juicio del presidente de la Fundación, Ginés Clemente, que la entidad está cumpliendo los objetivos marcados en el plan estratégico.

«Estamos muy satisfechos por haber sido parte de la solución a la deuda de los consorcios» Ginés Clemente

De hecho, esas cifras demuestran que la entidad es la principal fundación de Burgos y un referente indiscutible en Castilla y León, habiendo mantenido su volumen de inversión tras la conversión en fundación bancaria. Una cuestión de suma trascendencia, puesto que la inversión media de las fundaciones bancarias se ha reducido en un 40% desde la desaparición de las antiguas cajas.

Ese esfuerzo, unido al «compromiso» de la plantilla y al «profundo conocimiento de las necesidades» de la sociedad burgalesa, colocan a la Fundación Caja de Burgos en un lugar privilegiado sobre el que se quiere seguir creciendo.

Ahondando en el detalle de la memoria de 2017, destacan varios aspectos. Para empezar, el incremento de los recursos propios de la entidad, que ya suponen alrededor del 40% de la inversión desarrollada. El resto viene derivado de los dividendos obtenidos por la participación accionarial en CaixaBank. Gracias a ese incremento, la Fundación Caja de Burgos es cada vez más «autosuficiente» en materia financiera y ha sido capaz de obtener 16,5 millones de euros de ingresos, lo que ha derivado en un beneficio de 2,6 millones. Un beneficio que, tal y como ha especificado el director general de la entidad, Rafael Barbero, se destinará íntegramente a seguir financiado su actividad.

Con esos recursos económicos, la Fundación desarrolló un ingente programa de actividades, enmarcadas en las seis líneas de actuación contempladas en el plan estratégico. Así, en la línea de asistencia y solidaridad, la entidad destinó más de un millón de euros a financiar proyectos sociales. También mantuvo su programa de formación para desempleados y puso en marcha el programa Innova Social, sin olvidar las más de 880 actividades desarrolladas en el Foro Solidario.

En materia de cultura, la entidad llevó a cabo una amplia programación expositiva y cultural de la que disfrutaron alrededor de 300.000 personas. También se registró un significativo incremento del número de usuarios del CAB y se mantuvo el apoyo a artistas locales a través del programa CREA.

En materia educativa, la Fundación profundizó en los programas que viene desarrollando desde hace años en los dos colegios que gestiona (Aurelio Gómez Escolar y Virgen de la Rosa).

Asimismo, la entidad continuó con su apuesta en el ámbito medioambiental, desarrollando 40 proyectos de voluntariado y ofertando más de un millar de actividades en sus aulas, en las que han participado más de 40.600 usuarios. En lo relativo a la salud y el bienestar, por su parte, la Fundación desarrolló más de 2.100 actividades en sus centros Interclub y Clubs Recrea.

Consorcios

No obstante, y sin desmerecer la actividad en todos estos ámbitos, si algo centró el interés de la entidad durante el pasado año fue la renegociación de la deuda de los consorcios de la Variante Ferroviaria y Villalonquéjar. Ese fue, a juicio de Clemente, «uno de los grandes hitos» del pasado ejercicio. «Estamos muy satisfechos de haber sido parte activa de la solución a la deuda» que arrastraban ambos consorcios, permitiendo así dar viabilidad a unos proyectos que, tras el desbloqueo de la deuda, han vuelto a despegar.

En este sentido, desde la entidad se hace especial énfasis en los resultados obtenidos en 2017 en el ámbito económico. No en vano, aparte de consolidar los encuentros de empresarios, el programa Emprendedores ha prestado apoyo a 10 empresas, se ha constituido una sociedad de capital riesgo que ya ha comenzado a funcionar y se han sentado las bases del proyecto de La Locomotora.

Objetivos de 2018

Será precisamente el desarrollo de este proyecto uno de los principales objetivos de la Fundación de cara a este ejercicio. De hecho, se confía en que antes de final de año puedan comenzar las obras de una instalación que pretende ser referente en el apoyo a emprendedores y la captación y retención de talento.

A partir de ahí, la Fundación ha establecido otros muchos objetivos, centrados en mantener y potenciar sus líneas de trabajo. «Queremos y debemos ser ambiciosos» en este sentido, ha señalado Barbero al tiempo que daba cuenta de un presupuesto inicial de 15,7 millones de euros, el mismo que en 2017.

Eso sí, en esta ocasión, y visto el beneficio obtenido el pasado ejercicio, los responsables de la entidad no descartan una posible ampliación presupuestaria en función de las necesidades. Y todo ello con un objetivo claro, seguir dando respuesta a las inquietudes sociales y económicas de la provincia e incrementar el nivel de satisfacción de los usuarios, que ya alcanza un 4,3 sobre 5.

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