HIPERBARIC CHALLENGE, DEMOSTRANDO EL PODER DE LA INERCIA

Un total de once centros escolares participan en la quinta edición de la Hiperbaric Challenge, una iniciativa que pretende aunar educación, deporte e ingeniería

Un coche a la salida de la carrera/AIA
Un coche a la salida de la carrera / AIA
Andrea Ibáñez
ANDREA IBÁÑEZBurgos

El centro de Burgos se ha convertido durante el día de hoy en un circuito de carreras. Un total de 42 pilotos provenientes de toda la geografía española han recorrido con sus vehículos de inercia las calles de la capital burgalesa para demostrar que la física básica funciona en el marco de la Hiperbaric Challenge, una iniciativa impulsada por Hiperbaric mediante la que se pretende combinar espectáculo, educación y pasión por la velocidad.

En esta ocasión, en la que la Hiperbaric Challenge cumplía su quinta edición, han sido once los centros escolares que se han dado cita en la ciudad del Arlanzón, incluyendo dos institutos burgaleses: el Liceo Castilla y Campolara.

Por la mañana, se han llevado a cabo los entrenamientos desde las 11:00 hasta las 13:15 horas. En este tiempo los pilotos han tenido la oportunidad de hacer una vuelta de reconocimiento al recorrido por el que discurría la competición de la tarde. A las 16:00 volvían a la pista ya para la competición, que se ha dividido en dos categorías diferenciadas dependiendo de la edad de los pilotos.

El desafío es claro, llegar lo más rápido posible desde el alto del Castillo y hasta Capitanía a los mandos de un vehículo de inercia (sin motor), pero no es lo único importante. Y es que, a juzgar por los premios que se entregarán a las 21:30 en el salón de actos de la Universidad Isabel I, esta carrera va más allá de lo puramente deportivo. Además de premiar a los mejores de la carrera, habrá reconocimiento al mejor proyecto técnico, a los valores sociales, al emprendieminto empresarial y al rendimiento en la carrera.

De hecho, la cita de hoy no es más que el final del desafío que llevan desarrollando los centros escolares durante todo el curso. Varios meses de trabajo detrás de cada vehículo buscando la diferencia para conseguir hacer el mejor coche. La empresa organizadora otorga a cada centro la carrocería y los neumáticos, pero de ellos dependen las mejoras añadidas para dar en la clave y ser los mejores.

Podría parecer un juego de niños, pero Javier Hernando, presidente del jurado -formado por diez personas- asegura que estos bólidos consiguen circular a mayor velocidad que un coche normal. Para que se hagan una idea, el coche más rápido ha hecho el recorrido en 1:29 minutos.

Como curiosidad, también han participado en la carrera triciclos y bicicletas sin pedales. El poder de la física.

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