La huella de Burgos en Benín ahonda en las raíces del bien común

Miembros del Consejo de Administración de la Casa Grande de Benin junto a Esther Vargas, miembro de la ONG en Burgos/IAC
Miembros del Consejo de Administración de la Casa Grande de Benin junto a Esther Vargas, miembro de la ONG en Burgos / IAC

A través del trabajo de la Casa Grande de Benín, cientos de personas se benefician del trabajo de la ONG en materia educativa, sanitaria, laboral y medioambiental

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

No resulta sencillo resumir 17 años de trabajo de la ONG burgalesa la Casa Grande de Burgos, a través de su reflejo en Benín. Esta entidad que parte de la Iglesia Evangélica de Comunidades Unidas Anabautistas, ha conseguido calar hondo en el país centroafricano y, concretamente, en Allada. Esta ciudad beninesa disfruta de la acción de la ONG, que comenzó acogiendo niños huérfanos que se encontraban en la calle y, a día de hoy, educa, cuida el medioambiente, realiza ecografías y ofrece empleo.

A través de cinco programas, la atención de la Casa Grande de Benín actúa sobre todos los rangos de edad, tratando de ofrecer salidas a las dificultades que padecen algunos colectivos. Comenzando por la acogida de niños huérfanos. En estos momentos tienen bajo su cobijo a 32 benineses que comen, duermen y aprenden en las instalaciones de la ONG. Precisamente, en el terreno de la educación, la Casa Grande de Benín cuenta con una escuela de Primaria y otra de Secundaria que forman en la actualidad a 317 alumnos. Además, entre los adultos, los profesores alfabetizan a aquellos que no son capaces de leer y escribir.

La ONG también cuenta con un programa de salud y medioambiente, en el que se ofrecen ecografías a mujeres embarazadas y atenciones a aquellas que no consiguen quedarse en cinta. Este servicio sanitario no lleva ni un año desde su puesta en marcha y ya ha realizado casi 600 ecografías. En el ámbito del medioambiente, la Casa Grande de Benín quiere poner en marcha un servicio de recogida de residuos en la vía pública, algo en lo que los benineses están muy necesitados.

El cuarto de los programas está por desarrollarse, pero tiene que ver con la producción de piñas en un terreno agrícola del que ya disponen y que podría servir para dar empleo. Y el quinto y último de los proyectos de la Casa Grande de Benín es de recreación para niños, a través de acciones especiales como campamentos o bibliotecas.

Cita con los burgaleses

Esto y más será contado esta tarde en Cultural Caja de Burgos (avenida Cantabria), a las 19.30 horas, con la presencia del alcalde de Allada, un alcalde y un técnico municipal, que llevan unos días en Burgos para solicitar ayuda institucional al proyecto medioambiental que quiere desarrollar la ONG. Ellos, además de miembros del Consejo de Administración de la Casa Grande de Benín, intervendrán en una tarde que sirve para dar a conocer a los burgaleses el impacto de la subvención pública que la ONG recibe y hacer balance de estos dos últimos años.

En este sentido, Esther Vargas, miembro de la Casa Grande de Burgos (el reflejo de la ONG beninesa), explica que el Ayuntamiento lleva colaborando en la subvención de las acciones en Benín desde el año 2003 y, desde entonces, hasta hoy, la ONG ha recibido cerca de 270.000 euros. También ayuda la Diputación Provincial, que ayudó a la entidad desde 2002 y ya ha dedicado una partida total de 100.000 euros.

Próximos retos

Así las cosas, desde la ONG están muy satisfechos con lo conseguido hasta el momento, pero quieren seguir mejorando la situación de Allada y sus vecinos con la puesta en marcha de un programa de recogida de basuras que, además de resolver un verdadero problema con las basuras que se generan, generaría una treintena de puestos de trabajo directos, explican los miembros de la ONG. Y es que, hasta ahora, ese servicio no existe y la basura se apila en las calles sin que en ningún momento sea atendida por nadie. Simplemente, llegado un momento, se quema, para tratar de reducirla.

En este programa también está involucrado el Ayuntamiento de Allada, de ahí que esté estos días el alcalde, un concejal y un técnico en Burgos, tratando de conseguir que el Consistorio aporte 110.000 euros para la primera fase del proyecto. Con esta cantidad, se podrían atender siete barrios del centro de la ciudad y se trabajaría en la concienciación vecinal para la gestión de los residuos domésticos.

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