Se incrementan sensiblemente los accidentes y alcoholemias positivas en Burgos

Imagen de un accidente de moto en la avenida Cantabria. /
Imagen de un accidente de moto en la avenida Cantabria.

Hasta mediados de agosto se han registrado cerca de 2.000 expedientes, una cifra que en años anteriores se alcanzaba en octubre | La pobre calidad de imagen de las cámaras de seguridad impiden la identificación de algunos infractores

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

No está siendo un buen año en lo que a sucesos se refiere. Burgos está sufriendo un repunte de accidentes y alcoholemias positivas. El incremento es sensible porque, en lo que llevamos de año, la Policía Local ha abierto cerca de 2.000 expedientes relativos a accidentes de tráfico, ya sean con o sin heridos, y positivos por alcoholemia. Esta cifra se alcanzaba en años anteriores durante el mes de octubre, por lo que llevamos más de un mes de adelanto.

Principalmente se debe a un aumento de la movilidad de los ciudadanos, lo cual genera, por mera estadística, más accidentes de tráfico. Este el factor fundamental del incremento de expedientes en la Policía Local. Detrás también podría haber otros muchos factores más específicos, como el estado de las carreteras, el envejecimiento del parque automovilístico o de la edad media de los conductores.

Ya sea por unas cosas o por otras, la Policía Local ha abierto una media de ocho expedientes al día. Esto supone cada jornada de lo que llevamos de año ha habido entre accidentes con o sin heridos y conductores que conducían superando la tasa de alcoholemia permitida más de ocho casos en los que han intervenido los agentes municipales.

Al incremento en el número de accidentes de mayor o menor alcance se suma la frustración que en muchas ocasiones sienten los agentes al tratar de determinar la responsabilidad de los implicados. A pesar de contar con medios técnicos como las más de 50 cámaras repartidas a lo largo y ancho de la capital, la Policía Local se encuentra muchas veces con una definición tan pobre que impide identificar incluso la marca y el color del vehículo implicado.

Hay más de 50 cámaras de tráfico repartidas por toda la ciudad

Desde la Comisaría, una sala multipantalla recibe la señal de las diferentes cámaras instaladas en puntos estratégicos y elevados de la ciudad, con el objetivo de vigilar la situación del tráfico. El problema es que algunas de ellas son tan antiguas que no permiten cumplir con una valiosa función añadida, como es la de investigar casos como por ejemplo un atropello con fuga. Es el caso de un varón de 45 años que fue arrollado por un vehículo a primera hora de la mañana en la calle Juan Ramón Jiménez.

Cámaras en la plaza del Cid.
Cámaras en la plaza del Cid. / IAC

A pesar de que en algunos casos se registra el accidente, la definición no permite reconocer la matrícula del coche o coches implicados y resulta frustrante, reconocen en Policía Local. En otras ocasiones, se intuyen los números y letras de la matrícula y los agentes tienen que «jugar al ahorcado», tratando de ver las diferentes combinaciones que den un modelo de coche como el que se ve en la imagen.

la definición no permite reconocer la matrícula del coche o coches implicados y resulta frustrante

Aunque como señalan desde Policía Local, se trata de cámaras de vigilancia y no destinadas a la investigación, lo ideal sería que pudieran cumplir con ambas funciones. Algunas de ellas, las más modernas, sí permiten identificar matrículas, algo capital para determinar el vehículo culpable de un atropello, pero otras no y lo seguirán sin permitir mientras no se renueven.

La intención es esperar a que se estropeen, algo de debe ocurrir con relativa frecuencia, ya que están sometidas a las inclemencias meteorológicas. Mientras tanto, habrá cámaras que podrían ayudar y mucho a resolver investigaciones policiales, pero que a esos efectos son ciegas.

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