José María Enseñat: «La rehabilitación es una palanca para frenar el cambio climático»

José María Enseñat/ALBERTO RODRIGO / ICAL
José María Enseñat / ALBERTO RODRIGO / ICAL

El gerente del Instituto de la Construcción y director del Congreso sobre la ITE y la Rehabilitación apuesta por extender la experiencia de Burgos al resto de Castilla y León

J.A. / L.M.T./ ICAL

Un nuevo modelo de ciudad, que pone en valor sus centros históricos y barrios, se abre camino, de la mano de la recuperación de los edificios, lo que a su vez supone una «palanca» para reducir las emisiones de CO2 y frenar el cambio climático, según sostiene en una entrevista concedida a Ical, el gerente del Instituto de la Construcción de Castilla y León, José María Enseñat, quien dirige el primer Congreso sobre la ITE y la Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbana, que se celebrará en Burgos el 23 y 24 de mayo. Un foro en el que la capital burgalesa se presenta como un ejemplo a replicado en el resto de la Comunidad.

Burgos se va a convertir en mayo en el mayor en laboratorio de la rehabilitación, ¿qué puede mostrar la ciudad a los asistentes al Congreso

El objetivo principal es poner en valor la actuación en Burgos porque es un paradigma para España y el modelo más exportable. Las inspecciones Técnicas de Edificios (ITE) han funcionado en León, Ávila y especialmente en Burgos, lo que ha determinado que el 63 por ciento de las ayudas de la Junta de Castilla y León se hayan quedado en esta ciudad. De golpe se han iniciado un gran número de actuaciones de eficiencia energética y accesibilidad y se ha producido un efecto contagio hacia una dinámica de rehabilitación, bloque por bloque. Se trata, por tanto, de un modelo social, integrador y sostenible, que busca recuperar los barrios.

¿Qué cuestiones se abordarán durante la cita?

Va a ser un punto de encuentro para analizar las oportunidades que ofrece la inspección técnica, ya que la rehabilitación es una palanca para reducir las emisiones de CO2 y contribuir a frenar el cambio climático, ofreciendo un mayor confort a los ciudadanos. De hecho, el 30 por ciento de todo lo que se consume corresponde a los edificios residenciales. Burgos no solo es un buen modelo sostenible y exportable, sino que además está contribuyendo a la lucha contra el cambio climático con la reducción de las emisiones de CO2. Por ello, el modelo de rehabilitación de Burgos se tiene que exportar al resto de Castilla y León.

¿Por qué se ha elegido como ejemplo el Área de Regeneración Urbana de San Cristóbal, en Burgos?

Ha sido especialmente interesante porque se ha llevado a cabo con gestión público privada, es decir, con la implicación de los propios vecinos, que han logrado un consenso bastante amplio, incluso político. Ha transmitido buenas sensaciones y ha permitido que otras comunidades tengan interés de gestionar otras áreas de renovación urbana. Este modelo nos interesa porque son los propios propietarios los que se ponen manos a la obra porque ellos viven en estos edificios, a diferencia de lo que ocurre en Madrid o Barcelona por la presión de los pisos turísticos, que está generando un proceso de gentrificación.

¿Qué enseñanzas pueden obtener otras ciudades del modelo aplicado en Burgos

La inspección técnica es una llave para abrir el modelo de Burgos al resto de municipios. Para intervenir en toda la ciudad, lograr que sea moderna y recuperarla, la clave es la actuación a pequeña escala, frente a las áreas de renovación, que se dirigen hacia una zona en concreto. En todas las capitales se pasa la Inspección -Zamora es la más rezagada porque no tiene ordenanza-, pero el siguiente paso debe ser aprovechar la información que ofrecen las revisiones, a través de las tecnologías del Big Data, para cruzarla con datos de empleo o Seguridad Social, de forma que se pueda focalizar las políticas de vivienda. Ahora, las inspecciones ofrecen del orden de 400 datos del edificio, que pueden ayudar a gestionar los municipios.

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Tras años de crisis, ¿el estado de conservación del parque residencial en España es el adecuado?

Ha faltado cultura de mantenimiento en los edificios y en la obra pública. Las inspecciones parecen indicar que no está tan mal el parque, porque solo un 15 por ciento resultan desfavorables, pero hay muchos propietarios que nos las realizan porque conocen el mal estado de los inmuebles. Son tan importantes los elementos internos, como los externos. Por ello, nos preocupa que las rehabilitaciones afecten solo a las fachadas, que se esté lavando la cara a los edificios. Por eso es tan importante la ITE, porque permite ver la estructura, las particiones internas o la cubierta, lo contrario sería un ‘lifting’ pasajero.

Las reformas son un subsector en crecimiento pero, ¿por qué en España no ganan terreno frente a la obra nueva?

Existe un desequilibrio porque en España a sus ciudadanos les gusta más comprar que alquilar. Esto ha hecho que la compra esté sobrevalorada, si bien los pisos turísticos están rompiendo esta tendencia. Además, para el promotor siempre es más rentable una obra nueva, porque en las reformas se encuentra muchas sorpresas e incluso tiene que hacer las obras con los inquilinos en las propias viviendas. Es decir, los promotores en masa han apostado por la obra nueva, lo que junto con el modelo urbanístico, ha hecho que las ciudades se hayan abierto al extrarradio. Sin embargo, la rehabilitación genera más empleo por euro invertido y permite recuperar el centro para sus propios vecinos.

¿Qué ventajas ofrece la Inspección Técnica de Edificios?

Es una garantía para el ciudadano. Queremos que la gente al igual que pide la ITV de un coche de segundo mano al comprarlo, solicite la ITE, porque da la posibilidad de conocer la valoración de un técnico y anticipar, por ejemplo, una derrama. También son positivas para las compañías de seguros a la hora de hacer sus pólizas y para los bancos, que siempre piden peritaciones.

Castilla y León es una de las comunidades que más ha impulsado las ITE. ¿Cómo se logran estos resultados en un autonomía eminentemente rural?

La clave ha sido el modelo de mancha de aceite, la progresividad, frente a lo que se ha hecho en Cataluña. Primero se pusieron en marcha en las capitales de provincia, para que fueran ejemplarizantes, y luego se pasó a los municipios con más de 20.000 habitantes. Ahora estamos trabajando para que el resto de ayuntamientos con más de 2.000 personas, 70, también den el paso y sean proactivos. Ya están empezando algunos como Tordesillas, Benavente o Santa Marta de Tormes.

¿Existe desconocimiento o relajación por parte de los ayuntamientos?

Hay mucho desconocimiento y no se hacen más inspecciones porque los ayuntamientos no las impulsan con ganas. La Ley de Urbanismo de Castilla y León dice que los ayuntamientos tienen la obligación de recogerlas, pero la de realizarlas se la impone al propietario. Ese doble discurso supone que el propietario tienen que hacer motu propio las revisiones y presentarlas. El cambio se produce cuando un municipio lo exige a través de una ordenanza. Generalmente, cuando eso ocurre, la gente cumple las normas, pero algunos ayuntamientos no mueven ficha por que las ven como algo negativo que puede restar votos.

El nuevo Plan Estatal de Vivienda (2018-2021) consolidará las áreas de Regeneración Urbana, ¿es necesario modificar su modelo?

Valoramos que se amplíen los recursos y que aumenten los fondos para Castilla y León. Yo creo que el Estado debe actuar en áreas donde hay necesidad, es decir, en los barrios más degradados, donde hay que actuar de forma masiva, pero también mantener las ayudas para las comunidades de propietarios. Ahora hay cola para hacer un ARU, porque la gente ve los beneficios, pero creo que son necesarias las ayudas individuales. También es destacable que se separe la accesibilidad y la eficiencia energética y que se incluya la vivienda rural en las políticas de rehabilitación, porque ayuda a fijar población.

El sector de la construcción se ha enfrentado a dificultades para financiar sus proyectos

Se está introduciendo ya en Europa la hipoteca verde, que son aquellas en las que en función de la calificación energética se obtienen descuentos en los intereses de los préstamos. También puede determinar la posibilidad de ampliar plazos o buscar cuotas más cómodas. La Fundación Europea Hipotecaria está trabajando para que estos beneficios lo asuman los bancos centrales de los estados, para que el sector financiero entienda que un préstamo a la rehabilitación no tiene nada que ver con la edificación. No solo disminuye el riesgo, porque al ser más eficiente, aumentan los ahorros y la capacidad de devolver el crédito, sino que ofrece buenos clientes y ayudan a reducir la emisión de CO2.

¿La recuperación puede frenar el avance logrado por la rehabilitación?

Las tres ‘R’ ya tienen su camino andado. La crisis de lo poco bueno que habrá tenido para nuestro sector es que ha permitido que germinen estas actuaciones y ver sus bondades. Hemos tenido el gran riesgo de que la obra nueva arrasara de nuevo con ellas, pero ahora se apuesta por zonas más integradoras. Es decir, volvemos al modelo europeo frente al americano, en el que los ciudadanos se socializan en los centros comerciales porque no tienen centros históricos como nosotros. Debemos cuidarlos, pero no como un museo, como hacen los italianos, sino usándolos por nosotros.

Finalmente, ¿la era 4.0 qué oportunidades abre para las inspecciones y la rehablitación?

Vamos a permitirnos soñar un poco en el Congreso con las nuevas tecnologías. Tendremos demostraciones sobre la utilización de drones para inspecciones de zonas ocultas, como las cubiertas, de termografías o de escáneres láseres, y sobre cómo será el edificio cognitivo. Es decir, en no muchos años, los edificios dispondrán de sensores para que cuando se pase la inspección se obtenga información sobre los fallos o problemas. Además, esta información tiene que trasladarse al ciudadano, para que conozcan todos sus consumos y los reduzcan, con uso adecuado de la energía.

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