Algo más que un juego

Algo más que un juego

El Burgos Gaming Club, formado por 60 socios, se ha erigido como ejemplo de la competición en 'eSports' en la ciudad

Cristina López Reques
CRISTINA LÓPEZ REQUESBurgos

La industria del videojuego ha llegado para quedarse. Y para muestra un botón. Desde hace ya varios años es la industria cultural y del entretenimiento que más factura cada año en el mundo y, lo que quizá sea más significativo, mantiene una tendencia al alza. De hecho, su implantación, apoyada en la progresiva mejora de la conectividad, ha permitido la proliferación paulatina de los 'eSports'. Y con ellos, de los 'eGamers' y de los campeonatos aficionados y profesionales. Unos campeonatos en los que Burgos también tiene presencia a través del Burgos Gaming Club (BGC).

«Los videojuegos hay que tomárselos en serio», ya que para llegar alto «hay que entrenar mucho»

«Llevar la competición online a la vida real» fue la primera idea, hace tres años. Entonces organizaron «un par de quedadas y un torneo», cuenta Pablo, presidente del club, «para que los jugadores de Burgos pudieran conocerse personalmente». Comenzaron siendo cuatro, pero actualmente, además de Pablo, la asociación cuenta con 60 socios, incluidos Adrián, vicepresidente; Daniel, secretario; Carlos, vocal; y Jorge, director gráfico y vocal.

Los chicos del BGC, más conocidos por muchos por sus alias (‘Pol’, ‘Uri’, ‘Turbolargo’, ‘Carlines’ y ‘Geor’, respectivamente), son los responsables del equipo Razorbacks UBU, que compite en la liga universitaria Ogseries University, la más importante de España, representando a la Universidad de Burgos. «En esta ciudad sí se mueve la tecnología y los videojuegos», apunta Pablo, aunque ganarse la vida con ello «es muy difícil» ya que «hay que competir, al menos, a nivel nacional» y, afirma, que «ellos ya deberían estar haciéndolo». Por eso, «como solo una pequeña porción de los jugadores lo consiguen», están estudiando una carrera universitaria, que, en algunos casos, está muy ligada a los videojuegos. Es el caso de Jorge, que estudia diseño gráfico, «algo muy compatible con esta afición».

Como cualquier deporte, «los videojuegos hay que tomárselos en serio». Para llegar alto «es absolutamente necesario entrenar», cuenta Pablo, y una de las mejores maneras de hacerlo es «que te enseñe un amigo». Pero no es la única forma, ya que todos los videojuegos contienen un tutorial que te enseña el funcionamiento básico, incluso hay videos de profesionales «que te lo explican muy bien». Son tantas las horas que hay que dedicar para lograr un alto nivel, que los profesionales llegan a entrenar unas 10 o 12 horas al día.

Los videojuegos están en expansión y, por eso, «en un futuro cercano no sería extraño ver al C.B. Miraflores o al Burgos C.F. tener un equipo de eSports», explica Pablo. Y es que, en la NBA este año muchos, entre ellos los Golden State Warriors, han comprado equipos de ‘Liga de Leyendas’ para competir. Incluso, sin ir muy lejos de Burgos, el Baskonia, equipo de la ACB, tiene su división de eSports para competir en ámbito nacional.

Más que videojuegos

Lejos de buscar protagonismo a través de sus logros, desde la asociación Burgos Gaming Club quieren dar a conocer una realidad que, cada vez más, se está consolidando. En concreto, «enseñar la tecnología y que todo el mundo tenga acceso a ella», cuenta Pablo. Por eso, han puesto en marcha algunosproyectos más allá de los videojuegos.

Hace tiempo adquirieron una impresora en 3D, para que «todos los que quieran usarla lo hagan a precio de coste». El procedimiento es sencillo, solo hay que hacerles llegar el diseño y pagar una pequeña cantidad para hacer frente a los costes del material, ya que ellos no obtienen ningún beneficio.

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