La Justicia remite a la Policía las actuaciones por la muerte de la primera hija de Ana Julia

Juzgados de Burgos./PCR
Juzgados de Burgos. / PCR

Fuentes jurídicas consultadas señalan que el supuesto delito de asesinato habría prescrito tras 22 años

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La investigación por el fallecimiento de la primera hija de Ana Julia Quezada, la detenida por el secuestro y asesinato del pequeño Gabriel Cruz, llega a los tribunales. Según han confirmado hoy fuentes jurídicas, el Juzgado de Instrucción nº4 de Burgos ha incoado diligencias previas como consecuencia de la petición de la Policía Nacional para darle traslado de una copia de las actuaciones practicadas en 1996.

En este sentido, las mismas fuentes señalan que la primera investigación sobre el suceso la instruyó en marzo de 1996 el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 6 de Burgos. En ese momento, el caso se cerró considerando que la caída de la niña desde la ventana de un séptimo piso fue accidental.

Así, el Juzgado archivó las diligencias abiertas con el aval de la Fiscalía «por no ser los hechos constitutivos de delito», según expone el auto de sobreseimiento libre de fecha 11 de junio de 1996. Dicho archivo, que no fue recurrido, se realizó tras recibir los informes de la Policía Nacional y del Instituto Anatómico Forense que concluyeron que la muerte fue «accidental» y tras practicarse las diligencias judiciales oportunas como la toma de declaración en calidad de testigos de la madre, del padre y de otros familiares.

Sin embargo, y a la luz de la detención y los interrogatorios practicados a la presunta autora del asesinato de Gabriel Cruz, la Policía Nacional decidió revisar el asunto y ha solicitado la información recabada entonces. Al no existir ya el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción -se desobló en 2002-, el caso ha sido remitido al Juzgado de Instrucción nº4, que ha decidido incoar diligencias.

Delito prescrito

Con todo, fuentes jurídicas consultadas por este periódico señalan que el procedimiento estará condicionado, en todo caso, por las fechas. Y es que, aquel suceso tuvo lugar hace 22 años, y el delito de asesinato prescribe tras dos décadas. Así lo contemplaba el anterior código penal -vigente en 1996- y el nuevo. De esta forma, la causa podría ser archivada de nuevo en los primeros momentos del proceso.

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