Un encuentro sin encuentro

El Cristo con la Cruz a Cuestas apenas ha podido asomarse a la Catedral. / Gabriel de la Iglesia

El Cristo con la Cruz a Cuestas se queda sin encuentro después de que la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores decida no sacar la talla de la Virgen por la persistente lluvia

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

No ha habido encuentro. Por primera vez en varios años, las tallas de Jesús con la Cruz a Cuestas y Nuestra Señora de los Dolores no se han encontrado esta noche a los pies de la Catedral. La persistente lluvia lo ha impedido.

Ya ayer, todas las previsiones meteorológicas apuntaban a la posibilidad de precipitaciones durante toda la jornada. Y así ha sido. De hecho, la lluvia ya había impedido esta mañana el pasacalles del Santo Sudario y todo hacía indicar que obligaría a la Archicofradía del Santísimo Sacramento y de Jesús con la Cruz a Cuestas y a la Hermandad de la Sangre del Cristo de Burgos y de Nuestra Señora de los Dolores a replantear El Encuentro, uno de los grandes momentos de la Semana Santa burgalesa.

Y así, a media tarde, la Hermandad decidía no sacar la talla de la Virgen en procesión. «No podemos arriesgarnos a dañar la imagen. Es la original», subrayaban entonces desde la Hermandad, que se decantó por celebrar un acto en el interior de la iglesia de San Gil. No ha sido lo mismo, ni mucho menos, pero la cofradía ha contado con el calor de los feligreses, apostados por centenares entre los muros del templo.

Muy diferente fue la decisión que tomó la Archicofradía. Los cofrades querían sacar al Cristo con la Cruz a Cuestas en procesión como fuera, con o sin la talla de la Virgen. Y tras unos minutos de muchas dudas, el cielo dio un respiro media hora más tarde de lo inicialmente previsto y arrancaron con el paso a cuestas camino de la Catedral.

Sin embargo, la meteorología no había dicho su última palabra. La procesión apenas había alcanzado la calle Madrid cuando ha comenzado a chispear. Los peores pronósticos se cumplían y los cofrades se veían obligados a hacer un alto bajo el Arco de Santa María y cobijar allí la talla, también original.

Se ha planteado entonces un dilema. ¿Seguir hacia la Seo o dar media vuelta de regreso a San Cosme y San Damián? Sí, estaba lloviendo, pero cientos de personas, con sus respectivos paraguas, permanecían estoicos en la plaza del Rey San Fernando con el único objetivo de poder ver, siquiera un fugaz momento, al Cristo con la Cruz a Cuestas. Dicho y hecho. En apenas un par de minutos, los costaleros han procesionado al Cristo por la plaza y han vuelto a cobijarse bajo el Arco de Santa María, esperando a que escampara, al menos temporalmente, para encarar el regreso a San Cosme.

La última vez que no se pudo llevar a cabo El Encuentro fue en 2012. Entonces, ambas figuras salieron en procesión, pero una tromba de agua también sorprendió a mitad de pasacalles y la talla de Nuestra Señora de los Dolores tuvo que resguardarse en los soportales de la calle La Paloma.

Ambas cofradías cumplen este año su 75 aniversario, y como tal, son dos de las grandes protagonistas de la Semana Santa de este año. Sin embargo, en el caso de la cofradía de San Gil, este no es el primer contratiempo que sufre en los últimos días. Y es que, el pasado domingo, la réplica del Santísimo Cristo de Burgos sufió daños graves en el brazo tras caer cuando estaba siendo izado por los cofrades.