La lluvia da una tregua al Desenclavo

Los cofrades de la Siete Palabras volvieron a desenclavar al Cristo. / GIT

Cientos de burgaleses y forasteros se dan cita a los pies de la Catedral para asistir a una de las grandes citas de la Semana Santa de Burgos

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Y por fin, la lluvia dio una tregua. Una tregua corta, pero suficiente como para no variar el guión de una de las citas más importantes de la Semana Santa burgalesa. Pasadas las 12 horas, la Cofradía de las Siete palabras miraba al cielo y, al ver que la lluvia iba poco a poco retirándose de la ciudad, decidía proceder al Desenclavo de Cristo en los exteriores de la Catedral, como es costumbre. El plan B era realizar el acto en el interior de la Seo, pero la espera de los cientos de burgaleses y forasteros apostados en la plaza de Santa María bien valía el riesgo de sacar las tallas a la calle.

Eso sí, en esta ocasión, se ha optado por proteger, no al Cristo, sino a la Virgen de la Consolación, que tras salir del templo portada a hombros por los cofrades de Nuestra Señora de la Misericordia y la Esperanza regresaba a la plaza cubierta con un plástico que la protegía de la fina lluvia que continuaba cayendo por momentos.

Y allí, plantada junto a la fuente de Santa María, la talla ha vuelto a observar compungida cómo desenclavaban al fruto de su vientre ya fallecido. Sonaba entonces la carraca de la Catedral, una tradición recuperada hace apenas un par de años que ya es parte fundamental del solemne acto.

Y tras el desenclavo, practicado con sumo cuidado y devoción, los cofrades de las Siete Palabras han vuelto a alzar al Cristo para presentarlo con honores ante su madre. Todo ello acompañado de oración, recogimiento, música de la agrupación San Fernando Rey y palabras del arzobispo, apelando a mantener el espírtu devoto de la Semana Santa durante el resto del año. También de cientos de móviles y cámaras intentando captar los detalles del acto, así como una petición popular para recaudar fondos destinados a la reparación de la talla del Cristo de Burgos, dañada el pasado domingo. Y para concluir la cita, besapiés multitudinario.