Los locales exteriores se sienten «ignorados» en el proyecto de remodelación del Mercado Norte

Imagen del Mercado Norte/GIT
Imagen del Mercado Norte / GIT

Los comerciantes aseguran que no les han informado del proyecto ni comunicado que están fuera de la nueva instalación, que se demolerá en 2021

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Los comerciales de los locales exteriores del Mercado Norte están molestos, una vez más, con el Ayuntamiento de Burgos. Nadie les ha comunicado que existe un proyecto para levantar un nuevo mercado de abastos, ni que ellos quedarán fuera ni que las obras está previsto que comiencen a principios de 2021, con la demolición del edificio actual.

«No nos dicen nadie, no contamos para nadie», afirma Carlos Yenes, uno de los concesionarios de los locales exteriores, quien defiende que ellos también pertencen al Mercado Norte. Tienen el local en régimen de concesión, pagan una renta igual que los concesionarios de dentro y pertenecen a Mercados. Sin embargo, «no se dignan» ni a comunicarles cuáles son los planes municipales. «Nos ignoran».

Más información

Yenes asegura que se encuentran en la misma situación que los concesionarios del mercado de abastos, pues la mayor parte de las concesiones finalizarán en los próximos años. Sin embargo, «no dan opción de entrar a los locales exteriores« en el nuevo proyecto; habrá locales exteriores, insiste, pero no abiertos a los concesionarios actuales, «que nos vemos con un pie en la calle».

El Ayuntamiento de Burgos lleva años diciendo que va a actuar en el Mercado Norte, por eso ha ido dejando abandonados los locales exteriores, pese a que ha tenido oferta de alquiler. Así, ahora solo que da un puñado de comerciantes, algunos de los cuales se van a jubilar y otros, como Yenes, están buscando alterantivas pues saben que en dos años le cerrarán el establecimiento.

Sin apoyo

Cuando se instale el mercado provisional en la Plaza de España, a finales de 2020, los locales exteriores estarán fuera del proyecto. Carolina Blasco, la concejal de Comercio, ha insistido en varias ocasiones en que la situación de concesionarios es excepcional, derivada de las obras de acondicionamiento que se hicieron en su momento. De ahí que en el nuevo edificio, los locales tendrán que gestionarse de otra manera y, por ese motivo, no hay espacio para los actuales comerciantes.

Ellos no lo ven así, pero ya están cansados de luchar con un Ayuntamiento que no cree en el comercio local. «Se te quitan las ganas de todo«, insiste Carlos Yenes, quien considera que tienen abandonado al sector. Se ponen medallas, sobre todo cuando llegan las elecciones, pero en el momento de la verdad «todo son trabas».