MINUTOS QUE SALVAN VIDAS

Este lunes se llevó a cabo una formación masiva en reanimación cardiopulmonar (RCP) para padres del Colegio Río Arlanzón con motivo del Día Europeo de la Parada Cardíaca el 16 de octubre y se ha instalado el desfibrilador con el que cuenta el centro desde hace unos días

MINUTOS QUE SALVAN VIDAS
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Andrea Ibáñez
ANDREA IBÁÑEZBurgos

Desde este lunes se cuenta con un espacio cardioprotegido más en el centro de Burgos, el CEIP Río Arlanzón se ha convertido en uno de los primeros centros públicos de la ciudad en contar con un desfibrilador. Burgos es la provincia con el mayor número de desfibriladores en la Comunidad, un total de 188, pero con este pequeño «salvavidas» ante una parada cardiorrespiratoria, Burgosda un pequeño paso más para ser una ciudad cardioprotegida.

Aproximadamente, 60 padres de alumnos del centro han tenido la oportunidad de descubrirlo de primera mano en las sesiones que se han desarrollado este lunes de formación masiva en reanimación cardiopulmonar (RCP). Han consistido en la formación adecuada para hacer una primera atención ante una parada cardíaca, es decir, el masaje cardíaco y el boca a boca a adultos y niños. Y es que, con apenas unos minutos de formación (la formación dura dos horas), salvar una vida puede estar en sus manos en una gran número de ocasiones. Ocasiones que aumentan numerosamente con la presencia de un desfibrilador cerca.

Fernando Callejo ha sido el encargado de impartir el curso de RCP y con anterioridad el de utilización del desfibrilador en el colegio mencionado. Defiende la importancia de la práctica de la RCP «porque está demostrado científicamente que la RCP aumenta la supervivencia».

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Por su parte, Andrés Iglesias, director del centro, ha explicado el motivo por el cual se decidieron a realizar estas jornadas y a realizar, también, el curso para aprender a usar el desfibrilador. «Hace un año el claustro decidió hacer el curso de RCP básica, pero quisimos avanzar más». Así, alentados por Fernando Callejo, ocho docentes del centro burgalés se animaron a hacer el curso para poder usar el desfibrilador. Y se pusieron manos a la obra para contar con uno de estos salvavidas. El AMPA colaboró mucho, «ellos son quienes han pagado el desfibrilador», explica. Más allá de darle uso dentro de las paredes del colegio, su uso se puede extender a las zonas más cercanas lo cual supone una ventaja para los vecinos o viandantes más cercanos dado a que es una zona muy transitada en la que circula gente de avanzada edad. Por ello, «es muy útil tener un espacio cardioprotegido para poder dar esa primera respuesta que todo ciudadano debería poder dar» ha explicado.

Y precisamente, en esa primera respuesta y en la rapidez con la que se hace se han propuesto trabajar desde el HUBU. Fernando Callejo, instructor de la formación y especialista en Medicina Intensiva, insiste en la importancia de actuar con la mayor celeridad posible ante una parada. «Por cada minuto en parada las posibilidades de sobrevivir disminuyen en un 10%», explica. «En el hospital tenemos la dotación hospitalaria máxima y estamos formados, no hay mucho margen de mejora, se hacen muy bien las cosas, donde se pueden mejorar es desde la parada hasta el inicio de la maniobra por eso ahora hay que seguir formando en otros ámbitos y aumentar el número de desfibriladores», añade. Aumentarlos para conseguir hacer de Burgos una ciudad cardioprotegida en la que se pueda tener a mano un desfibrilador en menos de tres minutos.

La concienciación a día de hoy sigue siendo muy importante a pesar de que los datos en Burgos son bastante positivos. «En Burgos, de las paradas extrahospitalarias sobrevivieron el 65%, debido a que en la mitad de los casos se les hizo el masaje cardíaco y de estas en un 5% se uso un desfibrilador y no hubo fallecimientos». En cuanto a los datos en España, un 28% de las personas que han sufrido una parada llegan vivas al hospital, pero solo uno de cada cuatro recibió este tipo de atención.

Tras la formación de RCP de este lunes en el CEIP Río Arlanzón, este martes por la mañana, se realizará una en el Hospital Universitario de Burgos y por la tarde, se impartirá un curso sobre el uso del desfibrilador en el instituto Cardenal lópez de Mendoza, donde también quieren hacerse con uno proxiamemente.

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