Una mirada desenfadada a las señas de identidad de la ciudad

'Burgati (antropología burgalesa)' de Bambalúa Teatro vuelve a recorrer el Castillo durante las noches de verano

La Catedral, junto al Papamoscas, una gárgola y el maestro constructor./CC
La Catedral, junto al Papamoscas, una gárgola y el maestro constructor. / CC
César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

La construcción de la Catedral y la fundación de la ciudad son dos de las historias que cuentan los actores de la compañía Bambalúa Teatro en 'Burgati (antropología burgalesa)', la obra de teatro en clave cómica que protagoniza el espectáculo de las noches de verano del castillo de Burgos.

La representación busca la sonrisa del público con bromas protagonizadas por la Seo, Rodrigo Díaz de Vivar, la Gigantilla, el Papamoscas y uno de los tetines mientras muestran las principales dependencias de la antigua fortaleza capitalina, como los cuarteles del este o la batería imperial. Eso sí, las risas no dejan de lado el componente histórico y antropológico, que se deja ver al mostrar el gusto por el gótico en detrimento del románico o la creación del cantar que cuenta la historia de la vida y obras del conquistador de Valencia.

Entre medias aparece el manjar de la gastronomía burgalesa, la morcilla, producto con el que sueñan todos los protagonistas, incluso por la Catedral, que siente envidia de ella porque es «la más deseada de Burgos». Asimismo, existe espacio para los tópicos más modernos, entre los que sobresalen el estilo de vestir en Gamonal o la importancia de Burgos en la historia de la Evolución Humana.

En una obra de este estilo, lo más normal -y así pasó en la primera función- es que aparezca otro de los tópicos más habituales de la ciudad, el frío. De hecho, en la sesión inaugural, más de un espectador tuvo que tirar de abrigo o incluso manta para disfrutar de los chascarrillos sin coger un catarro. Como recordó Bambalúa Teatro «en verano siempre se coge una chaquetilla, por si acaso».

Las representaciones comenzaron el pasado 9 de agosto y continuarán los días 11, 17, 18, 23, 25, 30 y 31 de agosto y el 1 de septiembre. Las funciones, que tienen una duración aproximada de 90 minutos, arrancarán a las 22:30 horas. Las entradas, al precio de cinco euros, están a la venta en el Centro de Recepción de Visitantes (CITUR) , en la calle Nuño Rasura, y en la taquilla del Castillo una hora antes del inicio de la obra. El aforo máximo es de 100 personas por jornada.

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