El Obispillo vuelve a las calles de Burgos por Navidad

El Obispillo ha recorrido la ciudad a lomos de un caballo blanco/CLR
El Obispillo ha recorrido la ciudad a lomos de un caballo blanco / CLR

Pablo Molina, miembro de la Escolanía de los Pueri Cantores, ha sido investido Obispillo, tal y como marca la tradición

Cristina López Reques
CRISTINA LÓPEZ REQUESBurgos

Todos los ojos han estado puestos hoy en él. Pablo Molina Conde, de 10 años, ha recorrido las calles de la ciudad a lomos de un caballo blanco tras ser investido Obispillo 2017. Se trata de una tradición que, cada año, la Escolanía de los Pueri Cantores realiza el 28 de diciembre para celebrar el Día de los Santos Inocentes.

«Mejorar los carriles bici y terminar el que sube a Pallafría» ha sido la petición que el Obispillo ha hecho al alcalde de Burgos, Javier Lacalle, en nombre de todos los niños de la Escolanía. Una peticione que Lacalle ha recogido asegurando «que se va ejecutar ya». Además, Pablo Conde ha transmitido al alcalde su deseo de que se siga trabajando en los centros cívicos de la ciudad y en dotaciones para jóvenes y mayores.

Al leer los discursos es «cuando entran los nervios, ya te puedes equivocar al decir algo»

Pablo Molina también ha tenido palabras para todos los niños y adultos que han acudido a la Plaza Mayor para presenciar el tradicional discurso que ofrece desde el balcón del Ayuntamiento. Es en ese momento, el de pronunciar unas palabras, «cuando entran los nervios, ya te puedes equivocar al decir algo», ha asegurado el propio Obispillo.

El día del Obispillo es una antigua y entrañable tradición navideña de la ciudad burgalesa. Es tan antigua que el primer escrito referente al Obispillo de Burgos data del año 1450 y se encuentra en el Monasterio de Cardeña. Y, aunque durante un tiempo dejó de realizarse, en 1998 se volvió a recuperar oficalmente esta jornada, que comienza en el Monasterio de las Madres Salesas, donde es investido el Obispillo. Es en ese momento cuando también se imponen las túnicas a los escolanos que se incorporan. Este año hay que dar la bienvenida a cuatro nuevas voces.

Traje nuevo

Pablo Molina he estrenado traje. El atuendo que se pone al Obispillo ha tenido que ser renovado, ya que el anterior estaba deteriorado. Alguno de los elementos, como la escola, tenía una antigüedad de 200 años.

Las Hermanas Concepcionistas Franciscanas han sido las encargadas de elaborar el traje, así como la mitra, que incluye bordados a mano. También han diseñado el traje de los acólitos. «No es como el antiguo traje, pero sí parecido», ha asegurado Amador Pérez, director de la Escolanía. Un nuevo atuendo que el Ayuntamiento de Burgos ha subvencionado.

Esta tradicional celebración acaba en Burgos, pero mañana mismo, la Escolanía de los Pueri Cantores visitará Madrid para acudir a un acto de la Federación Nacional, que va a reunir a más de 300 niños. Además, no hay que olvidar que el primer y tercer domingo de cada mes, la Catedral se convierte en escenario de canto de estos niños.

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