Pasear y disfrutar del sol, claves para superar el cambio de hora

Disfrutar de las horas de luz y pasea es lo mejor para superar el cambio horario/PCR
Disfrutar de las horas de luz y pasea es lo mejor para superar el cambio horario / PCR

El psiquiatra Félix Martín Herguedas da algunas recomendaciones para sobrellevar el paso al horario de invierno

PATRICIA CARROBurgos

Los cambios de hora siempre son traumáticos. Dicen que el paso del horario de invierno a verano nos afecta más, emocional y físicamente. Sin embargo, asumir el horario de invierno y ver cómo la noche cae antes, aunque por la mañana disfrutemos de más luz solar, tampoco es fácil de sobrellevar. Por ese motivo, el psiquiatra Félix Martín Herguedas, vicepresidente segundo del Colegio Oficial de Médicos de Burgos, nos recomienda «sincronizar nuestros ritmos biológicos con el sol», para que ese cambio sea lo menos traumático posible.

Martín Herguedas recuerda que, como ahora hemos ganado la hora que perdimos en primavera, notamos menos el cambio. Aun así, las personas más sensibles, aquellas que no llevan bien trasnochar, dormir poco o que les cambien los horarios, y también las que padecen depresión o ansiedad, sí que sufren el retraso de las agujas del reloj. La recomendación general salir a la calle, dar un paseo, hacer ejercicio, disfrutar de la luz solar, que vayamos reajustando nuestros ritmos con los nuevos horarios de luz.

Cambiando la hora desde 1974

El cambio de hora se regula por una directiva europea de obligado cumplimiento para todos los estados que componen la Unión. Con la crisis del petróleo de 1974 se generalizó el cambio de hora, empezando por adelantar los relojes en primavera, algo que ya se había hecho en la I Guerra Mundial. La norma se convirtió en directiva europea en los años 80 y, desde entonces, adelantamos los relojes en marzo y los atrasamos en octubre.

La medida busca la racionalización del gasto energético, acompasando los ritmos laborales con los ritmos solares. El Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE) estima que con el cambio otoñal el ahorro en energía alcanzaría los 300 millones de euros. A los hogares españoles les corresponderían unos 90 millones, y el resto del ahorro beneficiaría a los sectores terciario e industrial. Eso sí, hay que tener en cuenta que la energía que nos ahorramos por la mañana, la podemos gastar por la tarde, pues la noche caerá antes.

Para los más sensibles, modificar los horarios de manera paulatina y también hacer ejercicio o pasear, para llegar más cansados a la cama y tener menos problemas de sueño. La luz y el aire libre son la mejor ayuda, sobre todo si, como este año, tenemos un otoño trufado de verano. El psiquiatra reconoce que el clima español es una suerte que no siempre sabemos apreciar. En el norte de Europa disfrutan de muchas menos horas de luz natural, así que las tasas de depresión y suicidios son mayores.

De ahí que tengamos que disfrutar de lo que tenemos. Y adaptarse a lo que no podemos controlar. Que cambian la hora, que retrasamos los relojes, que al levantarnos ya está amaneciendo pero a media tarde se nos va la luz, pues toca asumirlo y buscarle el lado positivo. Félix Martín Herguedas ha insistido en que tendemos a predecir lo que va a pasar, a pensar en lo que pasará antes de que ocurra, y eso en algunas ocasiones nos genera inquietud y ansiedad. Un desajuste emocional que se traduce en un desajuste físico, y que nos pasa factura.

Por cierto, ¿están seguros de haber cambiado los relojes? No vivirán en el ayer, ¿verdad? Buen inicio del horario de verano, y a disfrutar.

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