La primavera todavía no ha arrancado para el comercio burgalés, estancado por influencia de las elecciones

Imagen de una jornada de compras/PCR
Imagen de una jornada de compras / PCR

Los comerciantes reconocen que cuando hay elecciones generales el consumidor «levanta el pie del acelerador» | Se espera que la estabilidad política y las buenas temperaturas animen las ventas

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

La campaña primavera-verano en el comercio burgalés no acaba de arrancar. A las condiciones meteorológicas desfavorables, con jornadas muy frías y de intensas lluvias, se ha unido la convocatoria de Elecciones Generales, y los consumidores «han levantado el pie del acelerador». Lo hacen de manera inconsciente, asegura Julián Vesga, vicepresidente de la Federación de Empresario del Comercio de Burgos (FEC), quien recuerda que es una reacción psicológica habitual.

Durante la campaña electoral, los partidos se dedican en muchas ocasiones a tensar la cuerda, a lanzar mensajes negativos de sus adversarios políticos, así que los clientes se retienen. La incertidumbre sobre el futuro político del país afecta no solo al ámbito macroeconómico, sino también al consumdo doméstico. Y no solemos darnos cuenta, pues es más una reacción psicológica que otra algo consciente y razonado.

Por ese motivo, Vesga confía en que ahora la situación se normalice y que, tras las elecciones, se conforme un gobierno estable que dé traquilidad a los ciudadanos. «Si hay confianza, y el tiempo acompaña, la campaña será normal», asegura el comerciante. Y es que tampoco han tenido un inicio de primavera con condiciones meteorológicas favorables. Se ha trabajado un par de días buenos y, luego, han vuelto las lluvias y el frío, y así de manera cíclica.

El consumidor no sale de compras, a recorrer las calles, si llueve o hace frío, tiene que estar cargando con el paragüas, probándose ropa con el abrigo.... Ahora, mayo se espera primaveral y, con ello, que se animen las ventas tras un invierno un tanto atípico. Julián Vesga reconoce que están acostumbrados ya a campañas «raras», poco irregulares, pero «la gente sigue aguantando».

Consumo estancado

El consumo no sube, debido al auge de otras fórmulas de compra (internet), a la concentración de las ventas en fechas puntuales (como podría ser el Black Friday) y también a una pérdida de confianza en las rebajas, pues existen descuentos y promociones todo el año. Así es imposible que la gente compre un artículo al precio de venta ordinario, pues siempre están esperando a la rebaja.

Desde la FEC piden al nuevo Gobierno nacional, además de estabilidad política, que aplique las mismas reglas del juego para todos. Julián Vesga lamenta que las grandes cadenas y firmas tengán libertad absoluta y el pequeño comercio, impulsado por autónomos y que genera empleo de calidad y estable, solo encuentre dificultades.

En Burgos, estamos hablando de más de 3.000 establecimientos, autoempleo que a su vez, si el negocio va bien, contrata profesionales. Una contratación más cercana, estable y de calidad, insiste Vesga, que la se puede dar en las grandes firmas. Y «no nos lo ponen fácil», ha lamentado.