Roncesvalles-Santiago en 48 horas para demostrar la capacidad de superación de los niños con cáncer

Aníbal y Esteban a su llegada a Burgos/IAC
Aníbal y Esteban a su llegada a Burgos / IAC

Los hermanos Esteban y Aníbal Ruiz ha pasado hoy por Burgos y han recibido el apoyo de niños y miembros de la Asociación Infantil Oncológica de Madrid | Prevén llegar a Santiago este domingo a mediodía

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

De tomarse muy en serio una apuesta entre dos compañeros de trabajo ha salido un reto solidario muy bonito y muy humano. Un vigilante de seguridad, Esteban Ruiz, se apostó hace más de un año y medio con un compañero que era capaz de llegar de Roncesvalles a Santiago pedaleando en menos de 48 horas. Si lo conseguía le pagarían los cafés de todo un año. En cuanto se selló el compromiso con un apretón de manos, Esteban llamó a su hermano Aníbal para «contarle en la que le había metido», confiesa a su llegada a Burgos.

Y como se dieron cuenta de que pagar o no los cafés de todo un año no les aportaría nada, decidieron buscar una entidad social a la que donarle la cantidad pactada en la apuesta. Los hermanos Ruiz se pusieron en contacto con Asociación Infantil Oncológica de Madrid (ASION) y emprendieron un camino necesario para hacer que el reto cobrase una mayor dimensión y contase con más apoyos.

Así, a este compromiso se sumó Cajaviva y Caixa Rural Galega, que han puesto medios técnicos, a través del equipo ciclista que comparten con Seguros RGA. También lo apoya FisioEspañaWellness, un equipo de fisioterapia que atiende a Esteban y Aníbal en los puntos de descanso.

Todo ello para poder completar un total de 790 kilómetros entre Roncesvalles y Santiago, cumpliendo el eslogan de esta acción, 'Tu meta es mi meta'. Con la iniciativa, además de recaudar algunos fondos para la atención a niños que han superado el cáncer infantil, se consigue dar visibilidad a una enfermedad a la que no se le da la misma relevancia que a la de los adultos, explican desde ASION. Por último, también sirve para demostrar a los niños que ellos también pueden superar sus metas. De ahí que en el reto también estén participando cinco niños de 7 a 14 años que forman parte del Programa de Deporte Adaptado. Ellos entrarán con los hermanos Ruiz en la Plaza del Obradoiro este domingo a mediodía, si se cumplen las previsiones de los ciclistas.

Esteban y Aníbal han estado apoyados a su llegada a Burgos
Esteban y Aníbal han estado apoyados a su llegada a Burgos / IAC

Un vigilante de seguridad y un carpintero

Aunque pueda parecer otra cosa, Esteban y Aníbal no son ciclistas profesionales. Sus profesiones son la vigilancia y la carpintería, respectivamente. Esto hace que la capacidad de superación que están demostrando cobre mucho más sentido cuando se han fijado un reto tan complicado para el que no estaban preparados.

Tal y como comenta Esteban a su llegada a Burgos, llevan un año y medio preparándose para hacer realidad el reto y eso se nota. Su planificación del recorrido les ha llevado a marcarse una velocidad media de 25 kilómetros por hora y tener diez horas de margen para llegar a Santiago antes de las 48 marcadas. Esteba reconoce que «ha sido muy duro» porque han entrenado unas tres horas diarias todos los días, a excepción de los fines de semana, que han echado ocho y nueve horas a la bicicleta. Ahora sólo les queda la parte más gratificante de una apuesta que nació entre pausas para el café.

Temas

Burgos

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos