Salinero denuncia la pérdida de más de un millón de euros por la no adjudicación de la planta de machaqueo

Instalaciones del EcoParque/Google
Instalaciones del EcoParque / Google

El concejal no adscrito ha apuntado que el Ayuntamiento podría estar tratando de beneficiar a una afiliada, que posee una empresa dedicada al tratamiento de residuos de construcción

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

La rentable planta de machaqueo que posee el Ayuntamiento en el EcoParque lleva cerrada desde 2012 y su no adjudicación está costando al Consistorio más de un millón de euros. Las condiciones que le permitían beneficiarse de tratamiento a coste cero de los residuos de la construcción que generase el propio Ayuntamiento, el canon mensual y la cesión de un 15% de los áridos generados han supuesto un agravio para las arcas municipales que excede el millón de euros en este periodo de seis años.

Esta situación, denunciada esta mañana por el concejal no adscrito Raúl Salinero, ha llevado al Ayuntamiento a dejar de percibir ingresos y generar costes en todas las obras que ha ido realizado en este tiempo. Tal y como ha relatado el edil miembro de Podemos, en 2012 no se prorrogó el contrato a Resbur y se tardaron 62 meses para sacar un nuevo pliego de concesión. En este tiempo, la planta se ha deteriorado por su falta de uso y se estimó una inversión de 117.000 euros para volver a ponerla en activo. Este coste debería de ser asumido por la adjudicataria.

Además, en el tiempo que se ha tardado en sacar el concurso el Ayuntamiento ha ido generando residuos por los que tiene que pagar. De hecho, Salinero ha mencionado un modificado de crédito de 70.000 euros para pagar los restos acumulados y los 82.000 que deberá de abonar en tres de las grandes obras que tiene en marcha -Plaza Mayor, El Plantío y el Centro Cívico Río Vena-. Es por esto que acumula gastos que el concejal no adscrito estima en cientos de miles.

Esto viene además acompañado por la renuncia del contrato de la UTE que resultó adjudicataria y que había accedido a firmar un contrato por ocho años, a razón de un canon mensual de 10.000 euros. A esto se suma la inversión que asumiría en la planta para volver a ponerla en marcha, el coste cero de la gestión de residuos y el 15% de áridos en favor del Ayuntamiento. Sin embargo, la tardanza entre las plicas y la adjudicación permitió a la empresa adjudicataria a renunciar al contrato, visto que contaba con la gestión de los residuos generados en la demolición del Hospital Yagüe y estos finalmente fueron enterrados.

El montante total entre lo que ha dejado de percibir y lo que está teniendo que abonar supera el millón de euros. Para Salinero esto es sólo causa de la «ineptitud, dejadez y casi negligencia política» de la concejal Carolina Blasco. Asimismo, el concejal no adscrito apunta a una intención del Equipo de Gobierno de beneficiar a Felicidad Cartón, directora de Iglecar SL, única empresa que está realizando las funciones de machacado en Burgos. Cartón es concejal del PP en el Ayuntamiento de Cardeñajimeno y la dilatación de la concesión de la planta se encontraría precisamente en beneficiar a la empresa de una afiliada.

Así las cosas, el concejal morado ha exigido que Blasco dé explicaciones sobre la gestión de la planta de machaqueo y vuelva a sacar a concurso su adjudicación.

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