La Lluvia priva a cofrades y devotos de la gran procesión de Semana Santa

La lluvia ha obligado a suspender el acto central de la semana de Pasión, impidiendo la participación de algunas cofradías que sólo procesionan en esta jornada

La Hermandad del Santo Sepulcro traslada al Cristo Yacente / Rodrigo González Ortega
Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

Una pena. La lluvia ha deslucido el Viernes Santo, jornada central de Semana Santa, impidiendo la salida de la procesión más multitudinaria y participativa de cuantas se celebran, la del Santo Entierro. A las 17:00 horas, la Junta de Semana Santa tomaba la decisión de suspender la procesión, que estaba prevista para las 20:30 horas. La previsión de lluvia se cumplió y las cofradías se quedaron sin procesionar con motivo.

La alternativa tuvo lugar en la Catedral. La Junta de Semana Santa trató de ampliar lo que se pudo el traslado del Cristo Yacente, procesionando por las naves de la Seo. Sin embargo, todo se quedaba corto, cuando se compara con el amplio recorrido que completan las 16 cofradías y bandas de música de Semana Santa.

A las 20:00 horas, ocho miembros de la Hermandad del Santo Sepulcro guardaban luto ante el cuerpo de Jesús, que descansaba en la Capilla del Corpus Christi. Esto era una novedad, ya que la Capilla de los Condestable no pudo cumplir esa función por encontrarse en obras. Ellos fueron los encargados de portar el cuerpo de Cristo, pasando por el Claustro y la Puerta del Sarmental, para recorrer la Seo hasta acceder al altar.

Acompañados por las 16 cofradías, las bandas de música y cientos de burgaleses que no quisieron pasar el Viernes Santo sin ver el cuerpo de Jesús, la triste comitiva contuvo el aliento para depositar el cuerpo de Cristo en el sepulcro de cristal. Junto a ellos, 33 faroles portados por los diferentes cofrades representaban los años de vida de Jesús, antes de su muerte en la cruz.

Tras cerrar la urna, el abad de la Semana Santa, Saturnino López Santidrián, agradeció a todos los que habían acudido a la llamada y se habían refugiado en la Catedral para «meditar y reflexionar» en esta jornada y la del Sábado Santo, dedicadas al recogimiento. Tras sus breves palabras, se interpretó un emotivo toque de silencio, que dio paso a la intervención del arzobispo de Burgos, Fidel Herráez. El máximo representante de la Iglesia en la provincia dio la «enhorabuena» a todos aquellos que hacen posible la celebración de esta Semana Santa y les pidió que prosiguiesen «unidos» y con «fervor».

Puesto punto y final al Traslado del Cristo Yacente, y visto que no se podía celebrar el Santo Entierro, los miembros de la Hermandad se quedaron velando el cuerpo de Cristo, cuyo sepulcro quedó depositado sobre la escalinata del altar, donde no faltaron los devotos que buscaron acercarse a él.

Por suerte, la previsión meteorológica mejora para las dos próximas jornadas y las procesiones programadas para el Sábado Santo y Domingo de Resurrección no corren peligro.

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