El éxito de Alojamientos Compatidos de la UBU ha unido a más de 200 familias y estudiantes

Laura (izquierda), Marta y Ana en su convivencia/BURGOS conecta
Laura (izquierda), Marta y Ana en su convivencia / BURGOS conecta

La UBU sigue apostando por el programa de Alojamientos Compartidos en los que conviven estudiantes y familias o personas mayores a cambio de beneficios económicos para poder realizar sus estudios

BURGOS conecta
BURGOS CONECTABurgos

La UBU sigue siendo la pionera de la iniciativa de Programa de Alojamientos Compartidos que ya lleva haciéndose con éxito unos cuantos años. Lo que plantea este proyecto es una alternativa de convivencia ente personas mayores y alumnado universitario durante el curso académico. Esto favorece las relaciones internacionales y da respuesta a la necesidad de ambos colectivos para compartir vivienda.

Cada año son mas las personas que se acogen a este programa de Alojamiento compartidos que propone la Universidad de Burgos. Desde su inicio, 113 personas han formalizado su convivencia, siendo más de 200 las que se han beneficiado de este programa. Las bases de la convivencia están en el diálogo y el respeto mutuo. Además cuentan con un seguimiento durante el curso para asegurar la convivencia.

La grata experiencia de Ana, Laura y Marta

El caso de Ana es muy singular. Tiene una hija, Laura, con Síndrome de Down. Conoció el programa a través de los medios de comunicación y pensó que «era una maravillosa oportunidad para que Laura se adaptara a convivir con otras personas y así ganar en independencia», señala Ana. Al otro lado de esta historia se encuentra Marta, una alumna guineana que cursa el grado de Finanzas y Contabilidad. «En Salamanca no ofertaban los estudios que yo quería, por eso me trasladé a Burgos y me pareció una experiencia vital curiosa e interesante», y añade que «las ventajas económicas que supone este tipo de alojamiento son muy buenas».

El nexo de unión de esta experiencia es Laura que, gracias a la compañía de Marta puede estar acompañada a pesar de su independencia. Trabaja en la Caixa y va y viene sola del trabajo y sale con amigos pero según afirma su madre Ana, «hay fines de semana en lo que tengro que ausentarme, mi marido pasa mucho tiempo en el pueblo y mis hijas ya no viven en casa». Así que Ana se queda mucho más tranquila si Laura no está tanto tiempo sola y gracias a este programa, Marta les sirve de apoyo.

Tanto Ana como Marta recomiendan esta experiencia ya que «supone una manera de conocer otras formas de pensar y vivir y abrir la mente, además de los beneficios para ambas partes».

Angelines e Irene se «acompañarán para siempre»

Otro caso es el de Angelines e Irene que ya llevan dos años conviviendo juntas. Anegelines conoció el programa a través de las trabajadora social de su centro de salud. «Solo puedo hablar bien de Irene. Me siento muy tranquila porque se que viene a dormir y así no estoy sola. Con que me avise de que llaga tarde es suficiente», afirma Angelines. La satisfacción es tal que este año comenzará otra convivencia con una estudiante de enfermería. Desde su experiencia, anima a todas las personas mayores que quieran compañía a que se animen a experimentar y pierdan el miedo de sumergirse en estos proyectos que propone la UBU.

Irene, estudiante de Pedagogía asegura que «este Programa ha resultado una gran oportunidad para mi: empecé por motivos económicos, pero no solo me ha aportado una experiencia inolvidable sino que jamás he podido conocer a una persona tan maravillosa que me acompañará siempre». La joven estudiante ayuda en las tareas de limpieza a cambio del alojamiento.

Tal es el afecto y la integración de la convivencia que ambas ganaron el VIII Concurso Integracional de Relatos Cortos con una relato conjunto.