Las visitas a la Catedral de Burgos crecen hasta los 159.000 visitantes, impulsadas por nuevas fórmulas de compra de entrada

Los visitantes aumentan durante el periodo estival, principalmente en agosto/Andrea Ibáñez
Los visitantes aumentan durante el periodo estival, principalmente en agosto / Andrea Ibáñez

La Seo burgalesa instaló el pasado marzo dos máquinas expendedoras para la obtención de entradas vía pago con tarjeta, a través de las cuales se han sacado 5.000 entradas | Julio, agosto y septiembre son los meses fuertes

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Las visitas a la Catedral de Burgos repuntan, y eso que el primer semestre del año es el más flojo. Así, entre enero y junio pasaron por la Seo burgalesa 158.977 visitantes, lo que supone un incremento aproximado del 3% con respecto a 2018, según los datos provisionales que maneja Juan Álvarez Quevedo, el delegado diocesano de Patrimonio. El incremento es ligero pero significativo, teniendo en cuenta que 2018 se cerró con una caída del 2,7%.

«Todos los meses han sido casi un calco de los de 2018», explica Álvarez Quevedo, pero con un ligero crecimiento de 200, 300, 500 o 1.000 visitantes, una tendencia positiva que tendrá que consolidarse en el segundo semestre, el que aporta mayor número de visitantes al cómputo anual. Y es que los meses de julio, agosto y septiembre son los más fuertes, sobre todo agosto, que siempre supera los 60.000 visitantes, y que en 2018 casi llegó a los 70.000.

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El repunte turístico se explica, no solo por la propia coyuntura económica, recuerda el delegado diocesano, sino también por la modernización de la infraestructura turística de la Catedral. Así, el pasado marzo se instalaron dos máquinas expendedoras de entradas para compras online y con tarjeta, que han emitido en estos primeros meses 5.000 entradas, «que en 2018 no teníamos», explica Álvarez Quevedo.

«Hay que adaptarse a los nuevos tiempos», insiste, y reconoce que si bien la influencia de los actos conmemorativos del VIII Centenario de la Catedral, que se celebrará en 2021, todavía es leve, sí que puede haber contribuido a esos incrementos mensuales. Todo acaba sumando, si bien a 30 de junio «todavía no hemos llegado ni a la mitad de los visitantes de la Catedral en un año», recuerda.

El mes que más actividad, en este primer semestre, ha sido mayo con 42.015 visitantes, seguido de junio, con 35.720 y abril, con 35.230 visitantes, impulsado por la Semana Santa. Mientras, en enero no se llegó a los 10.000 turistas (9.830), Febrero se quedó con 12.500 y marzo, sin Semana Santa, con 24.660. Nada que ver con las cifras que se esperan para este verano, que en 2018 se cerró con casi 150.000 visitantes.

Trasaltar, sin problemas

Y mientras los visitantes disfrutan de la Catedral de Burgos, Patrimonio de la Humanidad, continúan las obras de rehabilitación del trasaltar, perfectamente indicadas y acondicionadas para que no afecten a la visita turística. Juan Álvarez Quevedo recuerda que los visitantes ya están acostumbrados a encontrarse obras, trabajos de mantenimiento, conservación o limpieza en las catedrales y valoran la información que se le pueda ofrecer sobre los mismos.