Segunda División B

Adrián Cruz llega al rescate del Burgos CF

El Burgos consigue un punto muy valioso. GIT/
El Burgos consigue un punto muy valioso. GIT

Un golazo del centrocampista en los últimos minutos permiten al conjunto blanquinegro sacar un valioso punto de su visita al Pontevedra

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

A falta de victorias, bueno es un empate, sobre todo ante un rival de la talla del Pontevedra. El Burgos CF consiguió hoy sacar un punto de su visita a Pasarón gracias a un golazo de Adrián Cruz. Cuando el partido ya agonizaba, el centrocampista gallego se inventó un tremendo latigazo desde lejos que permitía al Burgos igualar el tanto inicial del Pontevedra y regresar a las tierras del Arlanzón con un botín que podría parecer menor, pero que puede ser de gran importancia para mantenerse con vida en la lucha por evitar el descenso.

La prueba para el Burgos era dura. Y es que, el Pontevedra ha convertido su estadio en un fortín prácticamente inexpugnable. Hasta la fecha, nadie ha podido ganar allí, lo que ha permitido que el cuadro gallego presente sus credenciales para luchar por la promoción de ascenso a Segunda.

1 Pontevedra CF

Sousa; Nacho López, Víctor, Adrián León (Campillo, min.78), Castro; Kevín, Berrocal; Álex González, Romay (Álex Fernández, min.71), Pibe; y Arruabarrena (Pazos, min.66).

1 Burgos CF

Saizar; Andrés, Undabarrena, Julio Rico, Kevin; Beobide, Adrián Cruz; Goti (Annor, min.65), Borja Sánchez (Fer Ruiz, min.77), Madrazo (Cervero, min.57); y Máyor.

Goles:
1-0, min.50: Álex González; 1-1, min.89: Adrián Cruz.
Árbitro:
Fernández Péres (Comité Asturiano). Mostró tarjeta amarilla a Madrazo y Kevin por el Burgos.
Incidencias:
Partido correspondiente a la vigésimo octava jornada del Grupo I de la Segunda División B disputado en el estadio municipal de Pasarón.

El choque se antojaba clave para los hombres de Fernando Estévez, sobre todo después de la victoria del filial de Las Palmas ante la Ponferradina, que había devuelto temporalmente al Burgos a la zona de descenso. A sabiendas de lo complciado de la situación, el técnico granadino volvió a apostar por la misma fórmula que llevó a su equipo a la victoria el pasado fin de semana, con una línea defensiva de cuatro hombres y Beobide y Adrián Cruz en la medular.

El objetivo era controlar al máximo a un buen equipo que desde los primeros compases demostró su potencial. El Pontevedra sabe a lo que juega y lo hace bien, manejando los tiempos y buscando la profundidad en todas sus transiciones.

Ya a los cinco minutos, Álex González pudo abrir el marcador con un disparo mordido, pero en posición muy ventajosa, que atajó sin muchas dificultades Saizar. Apenas tres minutos después, el propio mediapunta gallego volvía a intentarlo sin fortuna mientras el Burgos se afanaba por cortar las transiciones del rival.

Cierto es que los gallegos dominaban la pelota, pero el Burgos se mostró muy serio en casi todas las facetas y a medida que avanzaban los minutos fue ganando presencia sobre el terreno de juego, presionando bien la salida del balón rival y moviendo la pelota en busca del hueco. Un hueco que apareció en el minuto 9, cuando Borja culminaba una buena jugada colectiva con un disparo cruzado casi sin ángulo que obligó a Sousa a intervenir.

El Pontevedra intentaba jugar y el Burgos respondía con orden y seriedad. Al menos la suficiente como para frenar los envites rivales e intentar armar su particular propuesta. Sin embargo, el partido estaba trabado y las ocasiones de peligro real brillaban por su ausencia.

Pibe lo intentó mediado el primer tiempo con un disparo desde la frontal que se fue desviado, y Borja Sánchez respondía unos minutos después con otra ocasión infructuosa. Ni unos ni otros conseguían imponerse y el partido se marchó al descanso con un empate a nada en el electrónico.

Sin embargo, el Pontevedra no tardó en encarrilar el choque tras el paso por vestuarios. En el 50, Pibe servía un saque de esquina por bajo a la frontal del área y Álex González aprovechaba la falta de marca para fusilar a Saizar con un disparo potente y ajustado.

El conjunto gallego acababa de abrir el marcador con una jugada ensayada y al Burgos le tocaba remar para sacar algo positivo del choque. Otra vez. La buena noticia para el conjunto blanquinegro era que todavía quedaban cuarenta minutos por delante para buscar el empate. Conscientes de ello, los hombres de Estévez intentaron dar un paso al frente, pero volvieron a pecar de falta de pegada. Buena prueba de ello fue la ocasión que desaprovechó en el minuto 58 Goti después de controlar dentro del área y no acertar a rematar.

El Burgos lo intentaba con más corazón que cabeza, pero al menos lo intentaba. La salida al terreno de juego de Cervero y Annor le dio más profundidad al conjunto burgalés, pero ni con esas. Una y otra vez, las jugadas morían mucho antes de llegar a la orilla, debido, en gran medida, a la seriedad de la zaga gallega, que dio muy pocas concesiones.

Cierto es que el Pontevedra pudo sentenciar el choque en un par de contragolpes, pero a medida que avanzaban los minutos, el cuadro burgalés fue avanzando en busca del empate, al principio tímidamente, pero con cada vez más peligro. Y así, tras varios acercamientos infructuosos -y hasta cierto punto desesperantes, como el protagonizado por hasta tres futbolistas blanquinegros en el 85-, llegó el empate. En el 89, Adrián Cruz ganaba un balón en el centro del campo, avanzaba sin presión rival y se inventaba un latigazo lejano que se colaba por la cepa del poste. Un auténtico golazo.

El Burgos acababa de encontrar un valioso premio en Pasarón y había que pelear por conservarlo en los últimos minutos ante un Pontevedra que volvió a asustar. Y es que, en el 91, Berrocal pudo volver a poner por delante a su equipo con un disparo desde el punto de penalti atajado de manera providencial por Julio Rico.

Al final, un punto que sabe a gloria, aunque no permite al Burgos salir de la zona de peligro. Es más, el cuadro blanquinegro deberá dormir toda la semana en el puesto de play out y con la vista puesta en el trascendental choque del fin de semana que viene frente al filial de Las Palmas.