Golpe en la mesa del Burgos CF para encarrilar la permanencia

El Burgos ha evitado el descenso directo. /GIT
El Burgos ha evitado el descenso directo. / GIT

El Burgos CF vence por la mínima al Internacional de Madrid, evita matemáticamente el descenso directo y mete al conjunto madrileño en la pelea por evitar el play out

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

El Burgos CF dio hoy un paso de gigante en su lucha por mantener la categoría tras vencer por la mínima al Internacional de Madrid en su estadio. Al igual que sucediera hace ahora siete días en El Plantío, un solitario gol de Cervero fue suficiente como para que el cuadro blanquinegro se llevara tres puntos que pueden suponer la salvación. De momento, el Burgos evita matemáticamente el descenso directo y se jugará, con otros seis equipos, el play out en las dos últimas jornadas.

El conjunto burgalés se jugaba la vida en Boadilla del Monte y lo sabía. La victoria cosechada el pasado fin de semana frente al Valladolid B permitía a lo blanquinegros depender de sí mismos para evitar el descenso. Sin embargo, con 42 puntos en su casillero, ganar al Inter de Madrid se convertía en una suerte de necesidad para evitar sobresaltos en las dos últimas jornadas, sobre todo porque una victoria metería al conjunto madrileño en la pelea.

0 Inter de Madrid

Miguel Ángel; Javi Robles, Ariel, Herrero, Aitor Núñez (Rufo, min.59); Pina, Monroy; Calderón, Filipe (Alberto, min.57), Tamayo (Alfonso, min.69); y Fran Cortés.

1 Burgos CF

Saizar; Andrés, Borda, Undabarrena, Kevin; Ojog, Beobide, Adrián Cruz (Chevi, min.9), Fer Ruiz, Cervero (Máyor, min.88) y Borja Sánchez (Madrazo, min.72)

Goles:
0-1, min.49: Cervero.
Árbitro:
González Umbert (Colegio Extremeño). Mostró tarjeta amarilla a Ariel y Rubio por el Inter de Madrid y a Borja Sánchez y Ojog por el Burgos CF.
Incidencias:
Partido correspondiente a la trigésimo sexta jornad adel Grupo I de la Segunda División B disputado en el estadio Ángel Nieto de Boadilla del Monte. Antes del encuentro se guardó un minuto de silencio en recuerdo del padre del vicepresidente del club madrileño, fallecido recientemente. Adrián Cruz fue trasladado al hospital Puerta de Hierro por precaución tras un fuerte golpe en la cabeza que le obligó a abandonar el terreno de juego.

Con esos precedentes y la baja de Goti, Estévez decidió plantear novedades en el once, dando entrada a Ojog en la medular para formar pareja de baile con Beobide mientras Adrián Cruz daba un paso al frente, haciendo las veces de enganche. Sin embargo, la planificación de Estévez se fue al traste a las primeras de cambio. Y es que, un fuerte golpe obligó a Adrián Cruz a abandonar el terreno de juego en el minuto nueve con una brecha en la cabeza. En su lugar salió Chevi, que asumió el mismo rol en un campo que, eso sí, no invitaba al juego.

Y es que, la superficie sintética y las escasas dimensiones del terreno de juego condicionaron el choque, que desde el primer minuto se basó en desplazamientos en largo de ambos equipos. Esa circunstancia derivó en un auténtico correcalles con constantes ocasiones de más o menos peligro en ambas áreas.

Apenas se habían disputado cuatro minutos de encuentro cuando Filipe protagonizaba el primer aviso con un duro lanzamiento desde fuera del área que obligó a Saizar a echarse al piso para mandar la pelota a córner. También Tamayo lo intentó desde fuera en el minuto 8 con otra ocasión bien respondida por Saizar.

El Burgos tardó algo más que su rival en entrar en el partido, pero cuando lo hizo, lo hizo a todos los niveles. En el 14, Kevin firmaba un tremendo zurdazo desde lejos que se fue fuera por poco. Y en el 24, Fer Ruiz, uno de los jugadores más activos del choque, probó con un disparo demasiado cruzado.

El partido estaba completamente loco, ninguno de los dos equipos conseguía poner orden y el gol parecía estar acechando en cada acercamiento. En el 25, el Inter de Madrid pidió con vehemencia penalti por posible mano de un defensa blanquinegro dentro del área, y Tamayo estrelló un buen remate en el lateral de la red en el 29. Dos minutos después, Fer Ruiz respondía con un gran disparo a la media vuelta repelido con maestría por Miguel Ángel y, acto seguido, Aitor culminaba una gran jugada colectiva del Inter con un balón que se paseaba por la línea de gol sin encontrar portería.

Esos fueron los mejores minutos del Inter, que, sin desplegar un juego excelso, consiguió que el Burgos diera un paso atrás y cerrara filas. Sin embargo, fue entonces cuando llegó la mejor ocasión para el conjunto blanquinegro. En el 34, el omnipresente Fer Ruiz robaba un ablón en zona peligrosa, avanzaba metros y se plantaba solo ante Miguel Ángel. Su remate, no obstente, no estuvo a la altura de las necesidades y se encontró con el cuerpo de Miguel Ángel.

Esa parada pareció dar nuevos bríos al Inter, que en los últimos minutos se hizo con el control de la pelota ante un Burgos que intentó sorprender a su rival al contragolpe. Y casi lo consigue en la recta final de la primera parte, cuando, después de varios acercamientos de peligro del conjunto madrileño, los hombres de Estévez hilvanaron una magnífica transición que acabó en nada.

El partido se marchó al descanso con un cero a cero en el marcador, pero con la sensación de que en cualquier momento podría llegar un gol de cualquiera de los dos equipos. Y así fue. Nada más regresar al sintético de Boadilla, Cervero aprovechaba el enésimo balón en largo para plantarse solo ante Miguel Ángel y mandar la pelota al fondo de la red.

A raíz del gol, el Burgos se vino arriba. Kevin pudo poner el segundo con un cabezazo que se paseó por la línea de gol y con un disparo mordido que acabó en las manos de Miguel Ángel.

Sin embargo, el Inter reaccionó tras el arreón burgalés gracias a la entrada en el campo de Alberto, Rufo y Alfonso, que dieron otro aire al equipo. El cuadro madrileño asumió entonces el control de la pleota ante un Burgos bien replegado que no dudaba en salir a la contra en busca de un tanto que dejara encarrilado el choque. Casi lo consiguen Fer Ruiz, que en el 72 estrelló un buen cabezazo en la cepa del poste, y Madrazo, que tres minutos después probó con un disparo cruzado que se marchó fuera por centímetros. La réplica del Inter llegaría en el 82, con un magnífico testarazo de Fran Cortés atajado con mucha calidad por Saizar.

Con un resultado tan corto y el Inter volcado sobre la portería blanquinegra, estaba claro que se iba a sufrir. Quedaba por ver si el choque acababa como el fin de semana pasado o como acabaron los encuetnros frente a la Cultural y el Navalcarnero.

En el 89, el árbitro se desentendía de un más que posible penalti sobre Chevi, y en el 94, Alfonso ponía el corazón del centenar de seguidores burgaleses desplazados a Boadilla en un puño con un cabezazo que se marchaba fuera por poco.

Con esa ocasión murió el choque, que acabó con el Burgos poniendo el temple necesario para asegurar una victoria agónica y fundamental. Con 45 puntos en su casillero, el cuadro burgalés toma aire y cierra la jornada en la duodécima posición de la tabla, con dos puntos de ventaja sobre el Salamanca, que actualmente ocupa la plaza de play out. De esta forma, el Burgos depende de sí mismo para asegurar la permanencia en las dos últimas jornadas. Una victoria -e incluso un empate- frente al Celta B el domingo que viene así lo garantizaría.