Una primera vuelta para olvidar

Las decepciones se han acumulado en esta primera vuelta. /
Las decepciones se han acumulado en esta primera vuelta.

A pesar de las dos últimas victorias, el Burgos CF cierra la primera vuelta en puestos de descenso | La falta de gol y la destitución de Mateo condicionan al equipo

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Sí, el Burgos CF ha conseguido encadenar dos victorias consecutivas y sumar siete de los últimos nueve puntos en juego, pero ese arreón no hace sino maquillar levemente la pésima imagen mostrada por el equipo a lo largo de la primera vuelta. Una primera vuelta que se cerró el pasado lunes con el cuadro blanquinegro en puestos de descenso directo a Tercera División, una situación muy alejada de las previsiones lanzadas a principios de temporada.

Y es que, el objetivo del club en esta campaña era el de luchar por el play off de ascenso. Para ello, el Consejo de Administración decidió echar el resto y rascarse el bolsillo para confeccionar una plantilla de garantías, con nombres propios como Toni Rojano, Goti, Machuca o Cervero, que llegó en el último suspiro con la vitola de goleador (los números de la pasada campaña con el Mirandés así lo avalaban).

Sin embargo, el proyecto deportivo arrancó mal desde el principio. De hecho, el conjunto blanquinegro, que comenzó la temporada a las órdenes de José Manuel Mateo, no consiguió ganar ni un solo partido en pretemporada. La evidente falta de gol y los errores defensivos lastraron los resultados de un equipo confeccionado a medias entre Nacho Fernández, que se marchó en pretemporada al Getafe, y Endika Gabiña, que llegó para sustituirle como director deportivo.

Lejos de mejorar, la situación no hizo sino prolongarse una vez iniciada la campaña. Las derrotas frente a la Ponferradina y el Guijuelo, sumadas a los empates ante el Unión Adarve y el Salamanca, pusieron al Burgos en zona de descenso y activaron pronto todas las alarmas. Entonces llegó la balsámica victoria frente al Deportivo Fabril en El Plantío, que consiguió calmar los ánimos.

Sin embargo, poco duró la alegría. Y es que, dos derrotas consecutivas frente al San Sebastián de los Reyes y el Coruxo volvieron a poner en cuestión la continuidad de Mateo. De hecho, la victoria cosechada frente al Rápido de Bouzas no hizo sino prolongar la agonía, ya que Mateo fue destituido tras la derrota ante el Pontevedra de la jornada siguiente.

Entonces, el club decidió apostar por Fernando Estévez, que venía de ser nombrado mejor entrenador de la pasada campaña tras dejar al Marbella en play off de ascenso. No obstante, su llegada no trajo consigo el revulsivo inmediato esperado, ya que el Burgos continuó transitando por el desierto. Así, tras el empate frente al filial de la UD Las Palmas -partido dirigido por 'Fosky'-, el cuadro blanquinegro apenas consiguió sumar cuatro puntos en siete jornadas, con sendos empates frente al Atlético B, la Cultural Leonesa, el Navalcarnero y el Internacional de Madrid, y derrotas ante el Castilla, el Unionistas y el Valladolid B.

De hecho, el técnico granadino necesitó de ocho partidos para sumar su primera victoria. Fue a finales de año ante el Celta B, un partido que quedó encarrilado con un gol de Goti en el primer minuto de juego. El guión se repitió el pasado fin de semana ante el Fuenlabrada, que llegaba a El Plantío como líder del grupo.

Esas dos victorias han permitido que el Burgos coja algo de aire, pero los números son contundentes. El cuadro blanquinegro continúa en puestos de descenso, a tres puntos del Celta B, que marca ahora mismo la permanencia. Así, con 19 puntos en su casillero y apenas 10 goles a favor, el Burgos necesita mejorar sensiblemente sus guarismos si no quiere sufrir más de lo que ha sufrido en la primera vuelta.

La buena noticia es que el equipo continúa siendo uno de los mejores del grupo en el ámbito defensivo (sólo 16 goles en contra en 19 jornadas) y que el estado anímico ha dado la vuelta.

 

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