Una victoria balsámica

YAw Annor desequilibró el choque en el 71. /GIT
YAw Annor desequilibró el choque en el 71. / GIT

El Burgos CF se impone por la mínima al Rápido de Bouzas en un partido en el que los de Estévez dispusieron de las mejores ocasiones

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

El Burgos CF levanta la cabeza. Poco, pero al menos vuelve a sonreír. El cuadro blanquinegro consiguió sumar hoy una victoria fundamental en su particular lucha por evitar el descenso a Tercera División, imponiéndose a un rival directo como el Rápido de Bouzas. Tras dos disparos al palo y numerosas ocasiones marradas, Yaw Annor consiguió en el segundo tiempo el solitario gol de la victoria. Un gol que vale su peso en oro.

Se notaba la trascendencia del choque en el ambiente. Cierto es que aún restan muchas jornadas por disputarse, pero las tres últimas derrotas habían colocado al Burgos CF en el ojo del huracán. Además, enfrente estaba un conjunto llamado ahora mismo a pelear con el equipo burgalés por evitar el descenso.

1 Burgos CF

Saizar; Andrés, Julio Rico, Undabarrena, Kevin; Beobide, Adrián Cruz; Goti (Annor, min.59), Borja Sánchez (Cervero, min.59), Madrazo (Fer Ruiz, min.75); y Máyor.

0 Rápido de Bouzas

Brais; Horacio, Fran González, Iago (Santos, min.80), Cotilla; Armando, Antoni (Anteas, min.80) ; Rodrigo Alonso (Diego Diz, min.65), Mouriño, Youssef; y Javi Sánchez.

Goles:
1-0, min.71: Annor.
Árbitro:
García Arriola (Comité Vasco). Mostró tarjeta amarilla a Madrazo por el Burgos CF y a Iago y Antas por el Rápido de Bouzas. También amonesto al segundo entrenador del Burgos, Óscar Río 'Fosky'.
Incidencias:
Partido correspondiente a la vigésimo séptima jornada del Grupo I de la Segunda División B disputado en el estadio municipal de El Plantío ante unos 3.000 espectadores.

Y en esa tesitura, Estévez recuperó la defensa de cuatro, con Julio Rico y Undabarrena en el eje y Andrés y Kevin en los laterales. La idea del técnico andaluz era simple. Sacrificar a un zaguero para intentar tener mayor control del centro del campo hacia arriba y buscar una pegada que hasta ahora se viene resistiendo a aparecer.

Sin embargo, en los primeros compases se comprobó que la pólvora seguía mojada. Tras un par de acercamientos sin apenas peligro, Goti consiguió recuperar un balón en la zona peligrosa y plantarse ante Brais. Pero su lanzamiento picado se marchó muy alto. Una vez más, el Burgos desaprovechaba sus ocasiones.

A partir de ahí, el partido se equilibró, ya que el Rápido de Bouzas comenzó a ganar protagonismo. El cuadro gallego movía la pelota buscando con insistencia al ex burgalesista Youseff, que mantuvo durante todo el choque una bonita pelea con Andrés, mientras el Burgos mantenía el orden defensivo con la esperanza de aprovechar alguna transición rápida.

El balón pasaba de mano en mano sin que ninguno de los dos sacara provecho de sus opciones, y durante unos minutos, el choque transitó por terrenos insulsos, marcados por el respeto mutuo, lo errores en las transiciones y la pelea en el centro del campo. Pero entonces, el encuentro se animó.

En el 26, Youseff cabeceaba un libre indirecto que se marchaba pegado a la cepa del poste de Saizar y el Burgos respondía de inmediato, con una tremenda ocasión de Borja Sánchez, que no consiguió encontrar portería desde el corazón del área. Apenas un minuto después, Adrián Cruz cabeceaba un gran centro desde la derecha que Brais atajó sin problemas. Y en el 32, Madrazo estrellaba un magnífico disparo desde la frontal en la cepa del poste. Parecía que el Burgos había despertado, adelantando líneas y encontrando huecos en la zaga gallega. Pero una vez más, la falta de gol era palpable.

El Burgos lamentaba sus ocasiones marradas y daba aire a un Rápido de Bouzas aún más necesitado de goles y victorias que el conjunto blanquinegro. Sin embargo, tampoco los gallegos estaban acertados de cara a portería. De hecho, cuando el primer tiempo ya se agotaba, Rodrigo Alonso pudo adelantar a los suyos. Un robo en el centro del campo y una imprecisión de la zaga burgalesa acabó en un contrataque de tres contra uno, pero Kevin apareció expeditivo para bloquear por bajo el lanzamiento del extremo gallego y salvar al Burgos.

La dinámica del choque cambió poco tras el paso por vestuarios. Ninguno de los dos equipos parecía capaz de imponer su autoridad en el juego ni aprovechar los pocos acercamientos que eran capaces de trenzar. Solo Javi Sánchez, con un tremendo zapatazo desde lejos que se marchó lamiendo la cruceta, fue capaz de ponerle picante a los primeros compases del segundo tiempo.

A Estévez no le convencía lo que estaba viendo y en el 59 decidió mover ficha, dando entrada a Cervero y Annor en detrimento de Goti y Borja Sánchez. El técnico granadino confiaba en dotar a su equipo de mayor presencia ofensiva, aprovechando la velocidad de Annor y la experiencia de Cervero, que se situó en punta de ataque custodiado por Máyor.

Annor, clave

Y la apuesta le salió bien a Estévez. A raíz de los cambios, el Burgos dio un paso al frente, si no en juego, sí en ocasiones. En el 62, Máyor cedía la pelota ante la llegada en segunda línea de Adrián Cruz, pero el zarpazo del centrocampista gallego se estrellaba en el poste. Otra vez. También Madrazo y el propio Adrián Cruz probaron fortuna con sendos lanzamientos, al igual que Youseff.

Todos parecían estar negados de cara al gol. Todos excepto Annor, que en el 71 consiguió al fin materializar la superioridad que estaba demostrando el Burgos en el segundo tiempo. El extremo ghanés aprovechó un flagrante error defensivo para plantarse ante Brais, regatearle y poner el balón en la red. Gol balsámico y celebración con rabia. Incluso Estévez se sumó a la piña que se formó alrededor de Annor.

Pero todavía quedaba mucho tiempo de juego y el Burgos lo sabía. Por eso, siguió buscando sus opciones al contragolpe mientras el Rápido de Bouzas se volcaba en busca del empate. Se antojaban unos minutos finales de infarto y no defraudaron.

Cervero y Mayor lo intentaron en el 82, pero no consiguieron imponerse en el área. También Fer Ruiz pudo sentenciar el partido en el 84, pero su disparo desde la frontal se marchó desviado, dando opciones al cuadro gallego para buscar el empate sobre la bocina. Pero el Rápido no encontró portería y acabó perdiendo por la mínima ante un Burgos que vuelve a sonreír, aunque sea temporalmente. Y es que, la situación continúa siendo extremadamente complicada y será necesario seguir sumando de tres en tres para no coquetear con el descenso.

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