La luz y los carburantes descabalan el presupuesto de las familias de Castilla y León

Un hombre llena el depósito de un vehículo en una gasolinera./RODRIGO JIMÉNEZ
Un hombre llena el depósito de un vehículo en una gasolinera. / RODRIGO JIMÉNEZ

Los precios marcan en julio una subida anual del 2,4% en la comunidad, la tercera más acusada de España

ÁNGEL BLANCOVALLADOLID

Los carburantes dieron un respiro en julio -en agosto están volviendo a subir- pero este fue neutralizado por el tirón de la electricidad y el gas. Y más allá de fluctuaciones puntuales, las tres fuentes de energía llevan una sostenida senda alcista que ya torpedea los presupuestos domésticos. No en vano, se traduce en incrementos de los precios de la vivienda y el transporte por encima del 5% en el último año y, en el caso de Castilla y León, superiores a la media nacional.

El Índice de Precios al Consumo (IPC) se situó en julio en el 2,4% en tasa interanual en la comunidad autónoma, dos décimas por encima del dato del conjunto de España, según la información del INE. Con respecto a junio, los precios registraron un descenso del 0,8%, una décima más que la media. En un momento en que los salarios de los trabajadores castellanos y leoneses no están como para tirar cohetes y la recuperación de las empresas va más lenta que en la generalidad del país, una desviación al alza de la inflación -además fundamentada en los precios de un bien tan esencial como la energía- resulta nefasto.

En la comparación interanual, los precios suben en la región en todos los grupos de consumo excepto el de ocio y cultura, donde se reducen el 0,7%, y sanidad, que baja el 0,2%. Mientras, el capítulo que más se encarece es el transporte (con una subida del 6,3%), seguido de la vivienda (5,1%). También presentan alzas notables las comunicaciones (2,7%), las bebidas alcohólicas y el tabaco (2,1%) y los alimentos y bebidas no alcohólicas (1,9%). La nómina de subidas la completan hoteles, cafés y restaurantes (1,4%), el apartado de otros (1,1%), el vestido y calzado (1%), la enseñanza (0,6%) y los muebles y artículos del hogar (0,2%).

Transporte y vivienda, los dos grupos más inflacionistas, se 'ensañan' en particular con los consumidores de Castilla y León, ya que sus repuntes son cuatro décimas y 1,4 puntos superiores a los que se registran en la media nacional (del 5,9% y el 3,7%, respectivamente).

En los siete primeros meses del año, transporte (3,3%), comunicaciones (3,1%) y vivienda (1,9%) son los apartados con subidas más acusadas. Vestido y calzado, por el contrario, registra una bajada del 15,3%.

En cuanto a la evolución mensual, julio frente a junio, las mayores alzas fueron las de ocio y cultura (1,3%) y vivienda (0,8%), mientras que los precios del transporte bajaron el 0,2%%.

La cesta de la compra

La escalada de precios de la energía, en su vertiente de electricidad, gas y carburantes, por dolorosa que sea no pilla de sorpresa a los consumidores que llevan meses teniendo noticias de ella. El coste de la luz parece no encontrar límite y se encuentra un 25% más caro que hace un año. A la vez, con respecto a agosto de 2017, el litro de gasóleo cueste el 14,3% más y el de la gasolina marca un precio un 11,5% superior.

Pero no es la energía el único capítulo que arrasa el bolsillo de los castellanos y leoneses. En la comunidad autónoma, en el último año, el producto que más se ha encarecido son las patatas y sus preparados, con una subida del 16,8% y las frutas frescas (11,3%). También por encima de la media del IPC general se sitúan la calefacción, alumbrado y distribución de agua (9,4%), transporte personal (6,7%), bebidas alcohólicas (5,2%), legumbres y hortalizas frescas (5%), huevos (4,8%), calzado de mujer (3,3%), agua mineral, refrescos y zumos (3,1%) y comunicaciones (2,7%).

Las cinco mayores bajadas en el último año son para aceites y grasas (-6,5%), azúcar (-5,3%), objetos recreativos (-3%), medicamentos y material terapéutico (-2%) y carne de porcino, (-1,4%).

Desde el punto de vista provincial y en comparativa interanual, los precios suben en todas las de la comunidad con Soria a la cabeza, que registra un alza del 2,9%, seguida de Ávila y León con el 2,8%. A continuación aparece Salamanca (2,5%) y, ya por debajo de la media regional, Burgos y Segovia (2,3%). Palencia y Zamora replican el incremento medio nacional (2,2%) y cierra la tabla Valladolid con el 2,1%.

Los que más repercuten

Según explica el INE, los grupos que más están contribuyendo a contener la inflación en el último año son los alimentos y bebidas no alcohólicas, en especial por la bajada de los precios del pescado y marisco y los aceites y grasas, frente a las subidas del año pasado, y la disminución de los precios de las frutas, mayor que la de 2017. También ocio y cultura como consecuencia, fundamentalmente, de que los precios de los paquetes turísticos aumentan este año menos que en julio de 2017.

Pese a su elevado nivel, los precios del transporte están dos décimas por debajo del dato del mes anterior debido al descenso de los precios del transporte aéreo de pasajeros, que se incrementaron el año anterior, y a que los precios de los carburantes y lubricantes bajan más este mes que el mismo mes de 2017.

Por su parte, los grupos que destacan por su influencia inflacionista son la vivienda, cuya tasa aumenta más de un punto a causa de la subida de los precios de la electricidad, el gas y, en menor medida, el gasóleo para calefacción, frente a las bajadas registradas el pasado año. También los hoteles, cafés y restaurantes, con una variación tres décimas mayor que la de junio, debido en su mayor parte a que los precios de los servicios de alojamiento suben este mes más de lo que lo hicieron un año atrás.

Los precios subieron el mes pasado en todas las comunidades autónomas, especialmente en Castilla-La Mancha (2,6%) y Cantabria (2,5%), mientras que los menores repuntes se registraron en Ceuta (1,3%) y Canarias (1,6%).

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