Carlos Disdier: «Si no se tomaran medidas contra la polución se acabarían saturando nuestros hospitales»

Un cartel anunciador de las medidas contra la polución en Valladolid. /J. Sanz
Un cartel anunciador de las medidas contra la polución en Valladolid. / J. Sanz

El jefe del Servicio de Neumología del Clínico habla sobre las medidas contra la contaminación

J. S. Valladolid

«Los altos niveles de contaminación por la presencia de partículas en suspensión que hemos venido sufriendo en los últimos días en la ciudad suponen un auténtico problema de salud pública dado que este tipo de partículas (PM 10 y PM 2,5) provocan enfermedades respiratorias y graves problemas cardiovasculares», apunta el doctor Carlos Didier, jefe del Servicio de Neumología del Clínico, quien concreta que «las partículas de mayor tamaño, como son las PM 10, pueden causar problemas más leves como irritación de las fosas nasales o picores en los ojos y las PM 2,5, más pequeñas y mucho más peligrosas, pasan directamente a los pulmones y a la circulación y provocan problemas pulmonares y cardiovasculares graves; al margen de agravar otras patologías como el asma».

«Son medidas que ayudan, sin duda, a paliar los problemas de salud que generan estas partículas cuando se llega a estos extremos»

«Son medidas que ayudan, sin duda, a paliar los problemas de salud que generan estas partículas cuando se llega a estos extremos» carlos Dider, jefe de Neumología del clínico

El especialista reconoce que no se puede cuantificar el volumen de pacientes que han sido asistidos o ingresados por este motivo, aunque apunta con rotundidad que «si no se tomaran medidas para reducir las concentraciones de este tipo de contaminantes se acabarían saturando nuestros hospitales». Y más en invierno, cuando «estamos rozando el lleno, como es habitual en esta época con las epidemias de gripe, aunque este año está siendo más benigna», añade el especialista antes de incidir en la necesidad «de atajar el origen de las PM 10 y las PM 2,5, uno de cuyos focos principales son los motores de combustión de los vehículos, cuando se superan los umbrales de riesgo para la salud establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y especialmente en el caso de las PM 2,5, las más dañinas, causante ­precisamente de la declaración del nivel tres del protocolo municipal contra la polución en la jornada de ayer. «Una cosas son las molestias que pueden causar las PM10 y otras el riesgo de muerte por los altos niveles detectados de las PM 2,5», ahonda el médico.

Carlos Didier aplaude así abiertamente las restricciones a la circulación de los últimos días: «Son medidas que ayudan, sin duda, a paliar los problemas de salud que generan estas partículas cuando se llega a estos extremos». Aboga, eso sí, «por poner en marcha medidas preventivas para evitar esta situación».