Castilla y León registra un millón de contratos al año, uno de cada tres de menos de siete días

Castilla y León registra un millón de contratos al año, uno de cada tres de menos de siete días

«Te contratan el lunes y te despiden el viernes para no pagarte el fin de semana, es un fraude», lamentan desde los sindicatos

ICAL

La temporalidad y la parcialidad inundan el mercado laboral de Castilla y León, donde se firma un millón de contratos al año y más de uno de cada tres tiene un duración igual o inferior a una semana. Los datos que facilita el Gobierno regional recogidos por Ical, revelan que a lo largo de 2017, se suscribieron en la Comunidad 935.187 contratos, de los que 856.187 fueron de carácter temporal, el 91,5 por ciento, con 318.267, un 34%, con una duración por debajo de los siete días.

El otro gran grupo de contratos temporales lo integró el de duración indeterminada, es decir, por obra o servicio, con 275.701, el 29,5% del global. Por detrás de estos, destacaron los de entre uno y tres meses, con 85.815, el 9,2%; y ya por debajo, con entre 15 días y un mes, con 50.549, el 5,4%; y 45.743, con entre siete y 15 días, un 4,9%.

Asimismo, cabe destacar la expansión de la parcialidad en los contratos, con 367.473 sin jornada completa, lo que representa el 39,3% del conjunto de la contratación en la Comunidad en 2017. De estos, la inmensa mayoría, 339.408, fueron contratos temporales.

El porcentaje de temporalidad no distingue entre sexos y se sitúa en la media de la Comunidad para ambos. Sin embargo, la parcialidad alcanzó al 28,5% de los contratos a varones, frente a un 50,5 por ciento para las mujeres. Los contratos de menos de una semana representaron el 33,7% para el colectivo masculino, con 161.183; y el 27,9% para el femenino.

Por sectores, los servicios tiran de la contratación por debajo de la semana, con 233.281 contratos a lo largo del año pasado, el 73,3% de los que se firmaron en la Comunidad; y se situaron por encima de los 167.024 por fin de obra. La industria registró 80.572 contratos de menos de siete días, frente a los 42.666 de duración indeterminadas. Sin embargo, en la agricultura y la construcción los más utilizados fueron los de fin de obra, 40.174 y 25.837, respectivamente, frente a los 2..984 y 1.430 de manos de una semana, en cada caso.

Por grupos de edad, los datos que facilita el Ejecutivo autonómico revelan que de los 367.473 contratos a tiempo parcial que se suscribieron en la Comunidad, a lo largo del año pasado, casi el 40% se suscribió con jóvenes de entre 16 y 29 años y otro 25 por ciento fue para trabajadores con entre 30 y 40 años.

Un fraude

Los secretarios de Empleo de CCOO y UGT en la Comunidad, Saturnino Fernández y Raúl Santa Eufemia, coincidieron en que el modelo de contratación actual marcado por la temporalidad y la parcialidad es un «escándalo» y está marcado por el «fraude». Fernández denunció que «no tiene sentido» que haya un millón de contratos en Castilla y León. «Te contratan el lunes y te despiden el viernes para no pagarte el fin de semana, es un fraude», lamentó.

Saturnino Fernández constató que «históricamente» la temporalidad ha sido siempre muy elevada en España, y si con Rodríguez Zapatero se adoptaron algunas medidas y bajó hasta el 88%, en la actualidad sigue en su senda habitual del 92-93 por ciento, facilitada por la reforma laboral, que en vez de fomentar los contratos estables facilitó más la situación actual.

Este problema «estructural» del mercado laboral en España, indicó, está «agravado un par de puntos» por las última regulaciones laborales, hasta alcanzar una temporalidad neta en el empleo del 25%. Pero «lo más grave de ese asunto», prosiguió, es que «se ha juntado con menores salarios, con toda la devaluación de la crisis, y la parcialidad».

Un aspecto este último que sí ha pegado un salto del 12 puntos en la contratación, hasta suponer entorno al 36-37 por ciento de los contratos mensuales y ha llevado a que si en el 2012-13 había un 12 por ciento de trabajadores netos a tiempo parcial, ahora suponen el 19 por ciento de los asalariados. En resumen, las condiciones laborales de los trabajadores «se han precarizado mucho más», dijo, y «se ha hecho polvo a mucha gente».

En este contexto, Saturnino Fernández incidió en que es necesario adoptar medidas sobre la normativas laborales, derogarlas, y modificar el Estatuto de los Trabajadores, impulsar la Negociación Colectiva y mejorar las condiciones del trabajo. El reto, dijo, es «profundizar» en la causalidad de los contratos, porque «hay mucho fraude» y, a partir de ahí, fomentar con apoyos públicos la estabilidad en el empleo.

Responsabilidad empresarial

Por su parte, Raúl Santa Eufemia exigió «responsabilidad» a las empresas en un momento en el que están recuperando mercado y actividad para que dejen de «concatenar contratos» bajo excusas de picos de producción con el único fin de abaratar la mano de obra. En este sentido, reclamó un impulso a las labores de la Inspección, para acabar con el fraude en la contratación y solicitó un mayor trabajo en coordinación con los sindicatos.

El responsable de Empleo de UGT también exigió una mesa sectorial donde se analicen los problemas y las medidas concretas para cada sector y apostó por impulsar los contratos relevo para elevar la contratación indefinida. Una vía, dijo, para lograr trabajos dignos para los jóvenes en la Comunidad y evitar su salida hacia otros territorios para buscarse la vida. Asimismo, expresó su preocupación por el colectivo de mayor de 55 años y por los parados de larga duración que no son capaces de superar su expulsión del mercado laboral.

 

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