Castilla y León

Ciudadanos afronta sus primarias con el reto de evitar una fractura interna

Silvia Clemente y Francisco Igea, este miércoles en Salamanca y Segovia respectivamente./D. Arranz / N. Valverde (Ical)
Silvia Clemente y Francisco Igea, este miércoles en Salamanca y Segovia respectivamente. / D. Arranz / N. Valverde (Ical)

Igea aboga por «controlarse un poco» y Clemente evitará a la prensa para «no avalar ataques de terceros»

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

Las primarias de Ciudadanos colocan al partido naranja bajo un doble foco. Por un lado, sus candidatos ganarán amplitud mediática. Por otro, el previsible duelo en la cumbre entre Francisco Igea (Valladolid, 1964) y Silvia Clemente (Segovia, 1967) puede suponer un desgarro en la formación que preside Albert Rivera, ya dividida en su apoyo a las dos principales candidaturas. Por eso, se trata de rebajar la tensión por todas las partes, al menos en los mensajes públicos.

«No hay ninguna guerra», apunta Francisco Igea. «Está claro que un proceso como este siempre tiene su punto de pasión, pero hay que intentar controlarse un poco. Yo soy un hombre apasionado y no precisamente el más tranquilo de los hombres. Pero digo sinceramente que estoy muy agradecido a la dirección del partido, que no ha habido ningún problema y que confío en que esto nos sirva a todos para dar el mensaje correcto», añade.

Igea defiende una idea en las primarias: por su pasado en el PP, aún humeante, Silvia Clemente no es la más indicada para encarnar los valores que propugna su partido. «Es fácil de entender: los ciudadanos de Castilla y León que confían en acabar con 30 años del PP esperan renovación, regeneración, ilusión... Y nosotros tenemos que ofrecer una imagen acorde con eso. No nos parece que Silvia Clemente sea la regeneración más adecuada».

Igea no rehúye su presencia en actos con afiliados, comparecencias en medios de comunicación y uso de las redes sociales. El equipo de prensa de Silvia Clemente, en cambio, anunció ayer con un comunicado que la expresidenta de las Cortes «ha desestimado una participación activa en los medios de comunicación que pudiese avalar por parte de terceros cualquier ataque al tan necesario proyecto de Ciudadanos, a su imagen y a su entidad». En la estrategia de Clemente late la idea de no entrar en un cuerpo a cuerpo con Igea y aprovechar la campaña interna «para dirigirse a los militantes en cada una de las provincias».

El aterrizaje de Clemente es el factor que distorsiona todo el proceso. Presentada como un fichaje estrella por la dirección nacional del partido, se ha encontrado con resistencias como la de Igea o la del vallisoletano Luis Garicano, cabeza de lista de Ciudadanos a las elecciones europeas.

Otro de los candidatos a las primarias, el abogado Jesús Fernández Morillo (Santa Colomba de las Monjas, Zamora, 1962), ha dado el paso para presentarse al proceso tras la incorporación de Clemente. «No me ha gustado el planteamiento. Creo que su fichaje por parte de la ejecutiva ha sido un error. No tengo nada contra ella y creo que ha hecho una buena labor en las Cortes, pero era del PP hasta hace dos días y hasta hace cuatro no quería saber nada de Ciudadanos. No sé qué pinta como candidata a la presidencia de la Junta de Castilla y León. No sé qué habría pasado si no se hubiese presentado, pero tengo que reconocer que su candidatura impulsó la mía», dice Fernández Morillo, cuya campaña en todo el proceso se reducirá a la atención que le presten los medios de comunicación. «Tengo una carga de trabajo tan grande que no la puedo eludir. Me resulta materialmente imposible. El planteamiento de mi candidatura, básicamente, es la web del partido».

Otro candidato, Jacinto Puente (Mahamud, Burgos, 1954), ve menos reticencias en la incorporación de Clemente al ideario naranja. «No quiero hablar mal de nadie y entiendo que cada uno debe defender su opción personal. La señora Clemente tiene un caché y la dirección de Ciudadanos ha considerado que podía ser una persona representativa. La responsabilidad solo les atañe a ellos. Nada está fuera de la normalidad. Gustará más o menos. Si gusta menos, habrá que hacer por cambiarlo. Si no se puede, habrá que atenerse a la legalidad vigente en cada momento». Jacinto Puente, exalcalde del municipio burgalés de Frandovínez, considera que a Ciudadanos le falta «ilusión, ganas e iniciativa» y apuesta por «hacer el mejor equipo posible». «Estoy con esto con toda la humildad y reconociendo que mis posibilidades son escasas».

Un candidato menos

La pugna de las primarias de Ciudadanos para la presidencia de la Junta se reduce a cinco candidatos, después de que el partido naranja no aprobase la participación de Eduardo Miguel González, que se había postulado también para las primarias para el Congreso de los Diputados, una dualidad que los estatutos no permiten. Finalmente, solo optará a este último proceso. La otra candidata es Vanesa Pérez Conde (Valladolid, 1978), que se presenta como experta en protocolo y comunicación empresarial e institucional y fue locutora en la emisora local vallisoletana Onda Verde, además de desarrollar tareas como camarera, limpiadora o moza de almacén.

Pero la gran pugna la dirimirán Igea y Clemente con un gran reto: evitar cortes profundos. «Hay que procurar no dejar heridas», apunta Igea. «Intento extremar, por todos los medios, que no se produzcan esas heridas y que la gente no saque los pies del tiesto. Pero somos 1.500 personas y en un asunto como este siempre habrá pasión. Simplemente, se trata de reforzar el mensaje del partido y preguntarse quién es el mejor candidato».