La cooperativa Cobadú eleva el 8% su facturación hasta 334 millones

Asamblea General de Cobadú en Zamora para presentar los resultados de 2018./María Lorenzo/Ical
Asamblea General de Cobadú en Zamora para presentar los resultados de 2018. / María Lorenzo/Ical

El director general califica de «catastrófico» el año agrícola por la sequía y la falta de forrajes y cereales

EL NORTEZamora

Cobadú alcanzó en 2018 una facturación de 334 millones de euros, con un crecimiento del 8%, cerca de 26 millones; lo que la ratifica como la primera cooperativa de Castilla y León y la segunda de primer grado en el ámbito estatal, además de contabilizar en torno a 15.000 socios, de manera que también es líder en número de miembros

«El balance es excelente. No ha habido un solo año en el que Cobadú haya tenido menos facturación que el año anterior, ni uno solo», destacó el director general de la cooperativa, Rafael Sánchez. «Y seguimos en ese proyecto de seguir aumentando y dar servicio a los ganaderos y a los agricultores en todo lo que necesiten. Cobaduú, en ese aspecto, no ha sido nunca tacaña. Ha hecho fuertes inversiones y yo creo que los socios lo agradecen porque tienen en un solo recinto todo lo que necesitan para sus explotaciones», añadió.

Sánchez Olea, quien incidió en la «alta cualificación» del personal con el que cuenta Cobadú, aseguró que la cooperativa «será cada vez más respetada, principalmente porque las personas que han estado al frente de ella le han dado seriedad en el contexto de lo que es el trato a todos los socios», informa Ical.

Rafael Sánchez hizo estas declaraciones durante la celebración de la Asamblea General de Cobadú, en el Hotel NH Palacio del Duero, en la capital zamorana, en la que se presentaron los resultados del ejercicio de 2018 ante el Consejo Rector y los delegados de zona. La sesión también contó con la presencia del presidente, Florentino Mangas, y del director financiero y recién designado máximo responsable de URCACyL, Fernando Antúnez. El director general de Cobadú recordó que se han remodelado las tres fábricas y se está ultimando la construcción de cuatro naves más de almacenamiento, además planear la instalación de una nueva «para potenciar» el cultivo de la alfalfa en zonas de regadío, «dadas las dificultades que hay con la remolacha», así como el de la alfalfa.

Demanda de fibra

«Con el cambio climático, cada vez es más necesario y hay más demanda de fibra, entiendo por la fibra, en este caso, no solo forraje sino la alfalfa y paja», precisó. «También tenemos una fuerte petición de paja tratada, no solo para la producción de pienso a nivel nacional, sino también para la exportación y en eso vamos a reforzar las inversiones de cara al año que viene», anotó.

Por lo que se refiere al primer semestre de 2019, la cooperativa ha «ralentizado» la producción de piensos por la «excelente primavera de forrajes» que se dio en 2017 y que se «proyectó» en el segundo semestre de 2018 y el primero de 2019. «También se ha ralentizado un poco la petición de piensos de ovino lechero porque han desaparecido ganaderos y también los bajos precios de la leche de ovino que, gracias a Dios, están remontando actualmente, pues también ha frenado el consumo de de pienso de ovino», explicó Sánchez Olea. «Es la mayor producción de piensos de los distintos sectores en la cooperativa el pienso de ovino. Obedece a que Zamora es la primera productora de leche de ovino de Castilla y León, de España y de Europa», puntualizó.

Hasta el ejercicio de 2020, Cobadú prevé hacer una inversión superior a 20 millones en la sede central, además de potenciar toda la red de comarcas con almacenes nuevos en la capital salmantina, Vitigudino y Ciudad Rodrigo (Salamanca), en este caso, «para atender aquella zona y que nos sirva de lanzadera para Portugal», según aclaró el director general. «También, en Toro y remodelar algunos almacenes que tenemos en las distintas provincias y algo en Ávila y en Arévalo. Actualmente, tenemos unos 15 almacenes entre Zamora, Salamanca, uno en Medina de Rioseco (Valladolid) y el último que hemos abierto, recientemente, en Plasencia (Cáceres)», detalló.

Por otro lado, Rafael Sánchez, calificó de «catastrófico» el año agrícola «por la sequía y la falta de forrajes y cereales» y recalcó que el agua es, «cada vez un bien más escaso»y que «encarece y condiciona» las producciones. Igualmente, Sánchez Olea expresó su preocupación por «todo el movimiento antigranjas» que se produce en Zamora y otras provincias.