Los electores de la comunidad en el extranjero superan ya los 150.000

Una urna preparada para recibir las papeletas. /Rafa Alcaide / Efe
Una urna preparada para recibir las papeletas. / Rafa Alcaide / Efe

León, Salamanca y Zamora encabezan las provincias de la autonomía con más residentes fuera de España

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

El número de electores castellanos y leoneses que viven fuera de España no para de crecer. Los datos resultan elocuentes: hace 31 años, en las elecciones autonómicas de 1987, solo 7.406 personas aparecían en el denominado Cera (Censo electoral de los residentes ausentes) dentro de las nueve provincias de Castilla y León. El número ha ido aumentando en cada cita con las urnas. En 1991 ascendía a 16.455, en 1995 era ya de 38.139 personas, en 2001 se habían disparado hasta los 86.761 y, así progresivamente, hasta llegar a los 139.888 electores castellanos y leoneses registrados fuera de España en los últimos comicios de 2015. El número no se detiene y, a menos de seis meses para la triple cita electoral del próximo 26 de mayo, la cifra alcanza los 152.848 emigrantes, lo que puede deparar algún cambio inesperado en el recuento final de las autonómicas.

La falta de oportunidades en Castilla y León y la posibilidad de prosperar laboralmente fuera de España se esconde detrás de una hemorragia demográfica que parece no tener fin. León (46.385), Salamanca (30.234) y Zamora (20.089) son las provincias con más residentes en el extranjero en la actualidad. Valladolid es la cuarta en términos globales (13.457 emigrados), aunque en términos porcentuales solo suponen el 3,12% del censo total (43.306), muy por debajo del 11,9% que registra Zamora, el 10,7% de León o el 9,9% de Salamanca. La provincia con menos electores en el extranjero es Segovia, con 3.246 personas, únicamente el 2,72% del censo conjunto (118.919).

Los votantes en el exterior pueden dar una sorpresa en el recuento final

El país donde más castellanos y leoneses viven es Argentina, con un total de 50.503 electores registrados. Hay más abulenses, burgaleses, leoneses, palentinos, salmantinos, sorianos, vallisoletanos y zamoranos en el país sudamericano que en cualquier otro estado del mundo. Solo Segovia supone una excepción, con más segovianos registrados en Francia que en Argentina.

Votar desde el extranjero no siempre resulta fácil, aunque se sigan a rajatabla todos los procedimientos requeridos. En las elecciones autonómicas de 2011, los fríos números arrojaron que el 95% de los emigrantes castellanos y leoneses no pasaron por las urnas. En muchos casos no fue por falta de interés. En países como Alemania o Italia, por ejemplo, más de un castellano y leonés se quejó de que las papeletas no llegaron a tiempo, por lo que les resultó imposible ejercer el derecho al sufragio.

Procedimiento

Los electores en el extranjero deben inscribirse en el municipio de su última residencia a través de los respectivos consulados, pero si nunca han residido en España pueden solicitar el de mayor arraigo propio o el de alguno de sus ascendientes. En la práctica, una declaración explicativa basta para cambiar de municipio adscrito si se solicita con la antelación necesaria. La normativa refleja que, una vez publicada la convocatoria electoral, ya no se pueden efectuar modificaciones.

Una resolución de 2015 permite enviar la solicitud de voto por internet a través de la sede electrónica del Instituto Nacional de Estadística (INE). Anteriormente, solo se podía efectuar por correo postal. En cualquier caso, hay que pedirlo «no más tarde del vigésimo quinto día posterior a la convocatoria» de los comicios. Una vez que se reciben las papeletas, los denominados 'electores del Cera' pueden enviar su voto por correo ordinario o acudir a las urnas instaladas en cada circunscripción consular.

Los residentes en el extranjero inscritos en el registro pueden participar en las elecciones generales (Congreso, Senado), así como en las autonómicas y en las europeas pero no en las municipales, en virtud de la Ley Orgánica 2/2011 del 28 de enero, que ya no recogía esta posibilidad en su articulado.