Grupos ecologistas denuncian el atropello de 22 ejemplares de lobo ibérico en la A-1 en el tramo entre Madrid y Segovia

Lobo ibérico en Robledo (Zamora) /Foto facilitada por la Junta de Castilla y León
Lobo ibérico en Robledo (Zamora) / Foto facilitada por la Junta de Castilla y León

Estos atropellos, según condenan Circinaria y Ecologistas en Acción, comprometen el futuro de esta especie autóctona que ya se encuentra amenazada

EL NORTE

Veintidós ejemplares de lobo ibérico han sido atropellados desde 2016 en el tramo de la A-1 entre el madrileño municipio de La Cabrera y el segoviano Cerezo de Arriba, según apunta un informe de la asociación Circinaria, Estudio y Conservación. La mayoría de los atropellos se han registrado al norte de la comunidad de Madrid y el área aledaña de la provincia de Segovia, en la autovía A-1 y la carretera N-110, ambas de titularidad estatal, como ha informado la Agencia EFE.

Según la mencionada organización ecologista «esta situación pone en peligro la viabilidad de la especie en la zona». Esta especie ha sido catalogada como prioritaria con protección estricta en la Directiva Hábitats de la Unión Europea; motivo por el cual Ecologistas en Acción en la Comunidad de Madrid reclamó al Ministerio de Fomento que tomase medidas urgentemente. Ante la pasividad de la administración, que aún no ha dado respuesta a estas demandas, ambos grupos ecologistas se han unido para diseñar estrategias de conservación de la especie en la región.

Asociación Circinaria, lleva años realizando informes sobre los atropellos que merman la población de lobos en distintas zonas del territorio nacional y ha apuntado a que «en la última década se ha producido un establecimiento de hasta cinco grupos de lobo ibérico en el Sistema Central, con una población estimada de 25 ejemplares». No obstante, la muerte de hasta diez de estos lobos se ha producido en en un tramo de veintidós kilómetros, debido al mal estado del vallado perimetral de la infraestructura, la insuficiencia de pasos de fauna y el mal diseño de los existentes.

Según el informe, la media de seis muertes de ejemplares de lobo ibérico al año, pone en peligro las tasas de natalidad y reproducción y el elevado número de bajas en estas infraestructuras, además, fragmenta el hábitat del lobo, obligándole a atravesarlas frecuentemente para acceder a sus territorios de caza y campeo. Por ello, tanto Asociación Circenaria como Ecologistas en Acción subrayan su intención de insistir a las administraciones responsables sobre la necesidad de instalar vallados perimetrales en las carreteras y pasos de fauna y no descartan emprender acciones legales.