Los raptores de la joven de quince años de Olmedo pensaban casarla en Lugo

Virginia Barcones y Javier Peña en la Comandancia de la Guardia Civil de Valladolid durante la presentación de los detalles de la Operación Lulabis / Rubén V. Justo

Los secuestradores son puestos en libertad después del testimonio de la menor vallisoletana en los juzgados de Medina del Campo

RUBÉN V. JUSTO

La Guardia Civil hizo público esta mañana los avances de la 'Operación Luluba', iniciada el 6 de marzo. Según explicó el jefe accidental de la comandancia de la Guardia Civil, Javier Peña, una mujer de quince años fue introducida a la fuerza en el interior de un vehículo durante el recreo en el instituto Alfonso VI de la localidad vallisoletana de Olmedo y posteriormente trasladada a la localidad de Lugo.

La Benemérita ya ha encontrado a la víctima y asegura que se encuentra en perfecto estado. Los presuntos autores del secuestro son el novio de 18 años de la joven y su padre, de 45 años. Ambos están ya en libertad después de la decisión del juzgado de Medina, que tomó declaración a la menor secuestrada.

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La investigación corrió a cargo de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de Valladolid después de recibir denuncias del director del instituto de Olmedo y de los padres de la víctima, que alertaban de su desaparición.

Las primeras horas de búsqueda fueron díficiles porque no se contaba con testimonios de implicados, más allá de las compañeras del instituto de la víctima. Según anota Peña, la familia de la víctima ocultó datos durante las primeras tomas de contacto pero más tarde ofrecieron más detalles de la relación que mantenía con la familia de los captores. Se inició, por tanto, una fase en la que el objetivo primordial fue aumentar la base testifical.

Conforme la investigación avanzó se confirmó que la menor liberada mantenía una relación sentimental con el menor de los detenidos. Según fuentes de la Guardia civil, se descubrió que tres días antes del secuestro la familia de los captores se trasladaron desde Oviedo, lugar donde viven, al lugar de residencia de la menor para pedirle a sus padres matrimonio.

Posteriormente a la liberación de la joven, se descubrió que la víctima y los supuestos captores son de nacionalidad rumana y ya se conocían anteriormente porque habían sido vecinos en Rumanía.

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, apuntó por su parte que «la víctima ha sido secuestrada por el mero hecho de ser mujer». Barcones también destacó la labor policial a la que tildó de «brillante».

Actualmente la madre de la familia de los captores está siendo investigada a la espera de que se esclarezca por vía judicial todos los detalles de la operación Luluba.

A su vez, Peña explicó que al principio de la investigación hubo cierto estado de alama ciudadana volcada a través de las redes sociales. A través de estos canales se condujo «información sesgada». En ese sentido, en casos de informaciones comprometida, recomienda «abstenerse enviar información cuando no ha sido confirmada» con el objeto de evitar que se divulgue información incorrecta.