La Junta de Castilla y León multará con hasta 90.000 euros a los falsos guías turísticos

Una mujer guía a un grupo de turistas en Salamanca./LAYA
Una mujer guía a un grupo de turistas en Salamanca. / LAYA

Es una de las medidas disuasorias contra el intrusismo que se incluyen en el nuevo Plan de Inspección

ISABEL MARTÍN ÁVILA

La Junta de Castilla y León podrá multar con hasta 90.000 euros, en situaciones muy graves, a personas o empresas que ejerzan como guías de turismo sin estar acreditados. El nuevo Plan de Inspección Turística contempla como objetivo prioritario el control del intrusismo en la actividad de los guías, según reconocen desde la Consejería de Turismo. Por ello se proponen multas leves de hasta 900 euros, graves con sanciones de entre 901 y 9.000 euros y las infracciones muy graves, que podrían llegar hasta 90.000 euros.

«El desconocimiento de la norma no excluye la responsabilidad del titular de la actividad, por lo que podrá ser sancionado», advierte la norma, y por este motivo, desde la Consejería de Turismo, se realizarán labores de prevención, con campañas de información y divulgación de la normativa turística vigente para que los profesionales que ejerzan como guías de turismo «conozcan sus obligaciones y no se produzcan situaciones de ilegalidad».

Labor inspectora

La Confederación Española de Federaciones y Asociaciones Profesionales de Guías de Turismo (Cefapit), valora positivamente el Plan de Inspección Turística 2019-2022, en lo que a la profesión de guías turísticos se refiere. Su presidenta, Almudena Cencerrada, entiende que es precisamente la labor de inspección que se contempla en este plan «lo que exigimos a todas las autoridades competentes en materia de turismo en las comunidades autónomas. Hay un decreto que cumplir», puntualiza Cencerrada que considera «imprescindible» la labor inspectora para «hacer que esto funcione correctamente».

La lucha contra el intrusismo profesional «ha sido nuestra espada de Damocles», reconoce Almudena Cencerrada, que se muestra satisfecha con el nuevo Plan de Inspección Turística aprobado por la Junta en el que también se recoge, como uno de los objetivos de actuación, la eliminación de la actividad clandestina, «persiguiendo el intrusismo y la competencia desleal». Una de las actuaciones, dirigidas directamente a la actividad del guía de turismo, se centra en la comprobación de oficio de que las personas que ejercen esta actividad en la región estén en posesión de la preceptiva habilitación o que tengan reconocida la posibilidad de establecerse o prestar servicios en Castilla y León, según la normativa vigente.

La actuación de inspección consistirá en visitar las zonas con presencia habitual de grupos turísticos guiados. En particular, se ejercerá en lugares como los centros de recepción de visitantes, zonas museísticas o en las cercanías de bienes integrantes del patrimonio cultural de la región, donde se comprobará «que las personas que ejercen la actividad están habilitadas». También se harán comprobaciones a través de la publicidad de aquellos que oferten sus servicios como guías de turismo en Castilla y León.

Cefapit valoraría además convenios como los que ya mantienen algunas comunidades autónomas con las policía locales, ayuntamientos y juntas de comunidades. Es el caso de Castilla-La Mancha y Murcia, y de ciudades como Valencia o Barcelona, donde «se colabora contra el intrusismo», coordinando la labor de vigilancia.

Aunque son los propios guías oficiales los que primero descubren este tipo de prácticas, ellos no se sienten con autoridad para denunciar. Lo más que pueden hacer es decirles que no están cumpliendo la ley y que están haciendo competencia desleal a los guías oficiales. «Nosotros no podemos enfrentarnos a ellos», asegura Yolanda García, de Turávila, guía oficial de turismo desde hace casi veinte años. Ella suele trabajar en Ávila, donde el intrusismo no es tan visible como en ciudades más grandes donde llega a ser «tremendo».

Por ello, ve con buenos ojos este plan de inspección de la Junta: «Me parece que es lo que por lo que siempre hemos estado luchando». La idea es que se vaya al sitio exacto donde actúan estas personas, que haya una vigilancia y «hacer fuerza entre todos, siempre con la ayuda de las administraciones».

Propinas

El intrusismo en el sector de los guías de turismo tiene dos vertientes. La primera, la de los que ejercen sin titulación. La segunda, la de los denominados 'free tours', que tampoco la tienen y que, además, dicen no cobrar por sus servicios o piden una propina y esta es una de las más escamosas luchas de los guías oficiales de turismo es la que mantienen con este colectivo.

«El tema de los 'free tours' nos afecta a toda España por igual –explica Almudena Cencerrada– Desde la asociación no entendemos que las personas trabajen gratis o por propinas porque la de los guías de turismo es una profesión muy digna y respetable. Asegura que llegan en bandadas, especialmente en temporada alta, a lugares de gran afluencia turística. «Es competencia desleal», insiste Yolanda García, «sin estudios y sin estar dados de alta en la Seguridad Social. Dicen trabajar por una propina o asegurando no pedir nada, pero es lo primero que piden al turista, dinero».